El archiduque Francisco Fernando es asesinado en Sarajevo

Asesinato de Francisco Fernando
Imagen: Wikimedia Commons.

El 28 de junio de 1914, durante una visita oficial a la ciudad de Sarajevo, el archiduque de Austria-Hungría Francisco Fernando y su esposa Sofía Chotek fueron tiroteados por el nacionalista serbio Gavrilo Princip. Este suceso sería el detonante de la Primera Guerra Mundial.

Si bien toda Europa y sus grandes potencias colonialistas presentaban un clima claramente prebélico, la zona de los Balcanes estaba especialmente agitada. Serbia se había hecho fuerte luchando contra los turcos y los búlgaros y el sueño paneslavista materializado en una gran nación serbia ganaba peso día a día. Es por esto que, cuando el Imperio Austrohúngaro se hizo con Bosnia-Herzegovina, el gobierno y el ejército serbio creyeron ver una oportunidad de liberar a sus hermanos del yugo de Viena y empezaron a conspirar a través de organizaciones secretas con carácter nacionalista y métodos terroristas como la Mano Negra. La lista de posibles objetivos fue variando con el paso de los meses pero, cuando supieron que Francisco Fernando visitaría Sarajevo, lo tuvieron claro. El archiduque era el sobrino del emperador Francisco José (quien fuera marido de Sissi) y heredero al trono. Su muerte supondría un durísimo mazazo y la oportunidad de lograr su objetivo.

La Mano negra, financiada por distintas fuerzas del nacionalismo serbio, preparó el golpe: reclutó a seis jóvenes a los que entrenó en el uso de armas de fuego y bombas y les dividió en parejas a lo largo de la ruta prevista para que, si unos fracasaban, los otros todavía tuvieran una oportunidad.

Pareciera que, el día señalado, el destino y el azar se hubieran levantado con un humor un tanto peculiar… A pesar de los numerosos rumores e indicios de que iban a atentar contra su vida, Francisco Fernando insistió en hacer el recorrido en un Gräf & Stift Double Phaeton descapotable y acompañado por su esposa y el gobernador de Sarajevo. La primera pareja de terroristas se encontró con la comitiva a las 10:15 pero quedaron completamente petrificados y no pudieron ni arrojar la bomba ni sacar la pistola y abrir fuego. La segunda pareja de terroristas supo actuar mejor y lanzó la bomba contra el coche del archiduque pero esta rebotó y estalló bajo el siguiente vehículo, dejando un total de veinte heridos y llevándose al terrorista Nedeljko Cabrinovic preso.

El trayecto se completó con éxito y, tras la recepción, la comitiva regresó por una ruta distinta. Gavrilo Princip deambulaba por Sarajevo sin saber qué hacer tras el fracaso de su misión cuando, de pronto, se encontró frente a frente con el coche del archiduque que estaba siendo empujado hacia atrás al haberse equivocado el chófer en una calle. Princip aprovechó esa oportunidad de oro que le estaba dando la diosa fortuna, corrió hasta el descapotable y abrió fuego indiscriminadamente. Se dice que disparó con los ojos cerrados, pero causó heridas mortales tanto a Francisco Fernando como a Sofía. El serbio fue arrestado poco después y condenado a veinte años de prisión, aunque murió a los cuatro años por tuberculosis.

Este asesinato fue utilizado por las potencias europeas, Bosnia-Herzegovina y Serbia para desencadenar la Gran Guerra y poder cumplir así los deseos expansionistas y de remodelación continental que tanto tiempo llevaban esperando.

 

1854 Empieza la Vicalvarada

El 28 de junio de 1854 estalló, en la localidad madrileña de Vicálvaro, un pronunciamiento militar encabezado por los generales O’Donnell y Dulce contra el gobierno del conde de San Luis, que se mantenía en el cargo únicamente por el apoyo de la corona.

Desde 1844, tras la regencia de Espartero, España había estado bajo el dominio de los liberales moderados. La joven Isabel II había encontrado en ellos a un aliado en el que poder confiar y que no parecía amenazar sus poderes ni privilegios como sí hacían los progresistas. A esta etapa se la llamó la Década Moderada, un periodo que en sus últimos años vio cómo las divisiones internas de los moderados se acrecentaban y empezaban a afectar al gobierno y provocar inestabilidad. El último gobierno de Bravo Murillo dio paso al de Luis José Sartorius, conde de San Luis, quien perdió la confianza del Congreso e hizo de su mandato una intentona autoritaria para mantener a los moderados más conservadores en el poder y enriquecerse con trapicheos varios.

La situación se volvió insostenible y condujo a O’Donnell y Dulce a sublevarse contra el gobierno. El primer enfrentamiento que tuvieron contra las fuerzas realistas en Vicálvaro acabó en una especie de tablas y como no habían recibido los apoyos esperados, los militares rebeldes decidieron retirarse hacia el sur. En Manzanares se les unió el general Serrano y este les convenció de que debían añadir un factor político a su levantamiento y prometer reformas y la defensa de los valores progresistas para animar al ejército y la población a unirse. El 7 de julio se firmó el Manifiesto del Manzanares y la jugada de Serrano se convirtió en un éxito inmediato. Las Juntas Revolucionarias ocuparon el país y la reina, abrumada, no tuvo más remedio que pedirle a Espartero que constituyera un gobierno progresista con O’Donnell como ministro de guerra.

 

1969 Tienen lugar los disturbios de Stonewall

La madrugada del 28 de junio de 1969, agentes de la Policía de Nueva York entraron en el pub Stonewall Inn del Greenwich Village, famoso por ser un lugar seguro para la comunidad homosexual, e hicieron una redada que daría pie a una protesta popular. La policía hizo más de 200 identificaciones y arrestos por “incitación a comportamientos homosexuales”, algo muy habitual por aquel entonces pero que ese día en particular provocó mayor rechazo y protestas. Nueva York vivió varios días de disturbios y protestas que acabarían por llegar a otras ciudades y en las que se reclamaba una serie de derechos y libertades que la comunidad LGTBI no poseía.

Los disturbios de Stonewall son considerados el nacimiento del Movimiento LGTBI ya que fue una de las primeras ocasiones en las que se hizo una movilización coordinada y unas reclamaciones de derechos bajo una causa común.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.