Carrero Blanco es asesinado

Imagen: Getty Images.

El 20 de diciembre de 1973, a las 9:36 de la mañana, el coche en el que el almirante Luis Carrero Blanco viajaba salió despedido por los aires. Un comando de la banda terrorista ETA había activado un potente artefacto explosivo colocado bajo la calle que acabó con la vida del entonces presidente del Gobierno, su escolta y su chófer en la llamada ‘Operación Ogro’. Fue un magnicidio sin precedentes en España y un hecho que cambiaría el devenir de los acontecimientos en los años siguientes.

Carrero Blanco era el hombre fuerte de Franco desde antes de su nombramiento en junio de ese mismo año y muchos le veían como el sucesor natural del caduco dictador, además de ser el muro de contención contra cualquier tipo de política aperturista dentro del régimen. El atentado fue meditado y planeado con una maestría impropia tanto de los trabajos previos de la banda como de los miembros del comando que se encontraban en Madrid, jóvenes de menos de 30 años que difícilmente podrían haber tenido todos los conocimientos técnicos necesarios para construir el túnel bajo la calle y montar el complejo dispositivo explosivo (lo que suscitó la aparición de numerosas teorías que hablaban de una conspiración en la que podía estar implicada la CIA o el propio gobierno franquista). Los terroristas estuvieron más de un año en Madrid sin ser detectados, lograron acercarse a Carrero Blanco para buscar puntos ciegos en su seguridad y rutina e hicieron un despliegue de medios y recursos nunca visto en la banda. Los trabajos fueron realizados bajo el disfraz de unos obreros y la explosión fue camuflada, al menos en un primer momento, como un escape de gas.

Si bien es cierto que la muerte de Carrero Blanco supuso un endurecimiento en las medidas del régimen, el propio gobierno intentó cubrir los hechos con un tupido velo y una investigación mucho más relajada de lo que podría haberse esperado teniendo en cuenta la gravedad de los hechos. Arias Navarro fue elegido presidente poco tiempo después y, sin una figura que igualara a Carrero Blanco, el peso de la sucesión recayó definitivamente sobre el príncipe Juan Carlos de Borbón. Muchos expertos consideran que la muerte del almirante abrió el camino hacia una transición democrática.

 

1860 Carolina del Sur se separa de los Estados Unidos

El 20 de diciembre de 1860, algo más de un mes después de que el republicano Abraham Lincoln ganara las elecciones presidenciales de los Estados Unidos, la asamblea del estado de Carolina del Sur votó a favor de separarse de la unión con el resto de estados, convirtiéndose en el primer estado secesionista y sirviendo como la chispa de la que prendería la Guerra de Secesión (1861-1865).

La cuestión de la esclavitud se venía discutiendo desde tiempo atrás en el panorama político estadounidense. Gran parte de la economía de los estados sureños se basaba precisamente en el trabajo de los esclavos y esto hizo que la aristocracia rechazase cualquier mínima mención referente a la abolición. En Carolina del Sur, por ejemplo, el 57% de la población en 1860 eran esclavos. Desconfiando de Abraham Lincoln, que se había declarado abiertamente contrario a mantener la esclavitud, otros seis estados seguirían el ejemplo de Carolina del Sur y formarían la Confederación de Estados Sureños, a la que se unirían otros cuatro más después de la llamada de Lincoln a las armas. Resulta sorprendente saber que en Nueva York, un estado abolicionista y que defendía la Unión, fueron muchos los que apoyaron el secesionismo de Carolina del Sur basándose en el “espíritu revolucionario” del que habían nacido los Estados Unidos en 1776.

Confiados por su tradición militar, los estados sureños fueron los que comenzaron las hostilidades contra los del norte. Más concretamente, el primer ataque y desencadenante de la Guerra de Secesión ocurrió en Carolina del Sur, donde las tropas confederadas bombardearon el Fuerte Sumter en abril de 1961. La guerra se extendería hasta 1965, cuando la superioridad armamentística y el férreo mando de Ulises S. Grant consiguieron sobreponerse a los estados del sur.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.