Adiós, Cleopatra

El 12 de agosto de 30 a.C. fallece a los 39 años Cleopatra VII tras ser mordida voluntariamente por una áspid.

Cleopatra VII, la reina de Egipto que vivió en los corazones de dos hombres legendarios: Julio César y Marco Antonio, era una mujer radiante, bella y una famosa gobernante femenina en la historia de Egipto, inspirando incluso decenas de libros y obras de teatro, como el Infierno de Dante o las figuras de Marco Antonio y Cleopatra de las manos del propio William Shakespeare.

Nacida en la dinastía macedonia en el 69 a. C., fue coronada la reina de Egipto y su hermano Ptolomeo VIII como rey después de la muerte de su padre, el rey Ptolomeo VII.

Cleopatra tomó las riendas del imperio egipcio en el año 51 a. C. tras la muerte de su padre Ptolomeo XII Auletes. Aunque su familia había hablado griego durante generaciones (los Ptolomeos habían ganado el control del país cuando el reino de Alejandro Magno se dividió después de su muerte), hizo todo lo posible por aprender algo de egipcio para poder conversar mejor con sus súbditos. Obligada a casarse con sus hermanos de acuerdo con la costumbre local, gobernó con ellos por separado. Usando una aventura con el poderoso general romano Julio César, quien derrotó a su hermano Ptolomeo XIII en el Nilo, logró apoderarse del trono.


Considerada como una de las mujeres más bellas y astutas de la historia mundial, Cleopatra VII terminó en el lado equivocado de Roma el 12 de agosto del 30 a. C. y se suicidó cuando las legiones de Octavio marcharon hacia Alejandría, la capital de Egipto. Aunque habían sufrido una derrota decisiva, pasó casi un año antes de que Octavio llegara a Alejandría y nuevamente derrotara a Marco Antonio. Y es que, temerosos y mal equipados, los egipcios acabaron rindiéndose y abandonando a Marco Antonio en el campo el 1 de agosto de 30 a.C. Según la tradición romana, el general cayó sobre su espada en desgracia.

Aunque la leyenda dice que tenía una áspid (símbolo de la realeza divina) mordiéndole en su pecho después de enterarse de la derrota de su amante Marco Antonio en la Batalla de Actium y el posterior suicidio, no hay forma de saberlo con certeza, aunque la hipótesis de la serpiente es la que más peso tiene. Sea como fuere, lo que es seguro es que la muerte de Cleopatra (que ella misma intentó evitar intentando seducir al triunfante romano, aunque sin éxito), abrió la puerta para que Roma se convirtiera el poder dominante en el Mediterráneo durante los siglos venideros.

Octavio ejecutó a Cesarión, hijo de Cleopatra, anexó Egipto al Imperio Romano y usó el tesoro de Cleopatra para pagar a sus veteranos. En el 27 a. C., Octavio se convirtió en Augusto, el primero y posiblemente más exitoso de todos los emperadores romanos. Gobernó un imperio romano pacífico, próspero y en expansión hasta su muerte en el año 14 d. C. a la edad de 75 años.

 


1877: Se descubren Fobos y Deimos


El astrónomo estadounidense Asaph Hall logra descubrir los dos satélites naturales del planeta Marte, nombrándolos con los nombres de Fobos y Deimos, que según la mitología griega, son los hijos de Ares (Marte) y Afrodita (Venus).

 


1866: Nace Jacinto Benavente

El 12 de agosto de 1866 nacía en Galapagar (Madrid) Jacinto Benavente y Martínez, escritor y dramaturgo español que, posteriormente, en 1922, ganaría el Premio Nobel de Literatura, dejándonos obras tan importantes como "Los intereses creados", "Lecciones de buen amor" o "La malquerida".

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Periodista especializada en ciencia y nuevas tecnologías. Soy redactora de contenidos web en la revista Muy Interesante y Muy Historia. Puedes contactar conmigo a través del correo ladymoon@gmail.com