Abraham Lincoln es elegido presidente de los Estados Unidos

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El 6 de noviembre de 1860, los estadounidenses acudieron a las urnas y brindaron su apoyo al candidato republicano Abraham Lincoln. Obtuvo el 39% de los votos tras una campaña electoral en la que Lincoln había destacado por sus excelentes habilidades oratorias, su madurez de pensamiento y su carácter de estadista. Se convirtió en el decimosexto presidente del país y su elección desembocó en la instauración de la Confederación de Estados Sureños, que se oponían a sus políticas abolicionistas.

El mandato de Lincoln estuvo completamente ocupado por la cuestión de la esclavitud y el intento secesionista de los estados sureños. En un primer momento intentó acercar a los políticos del sur proponiendo una abolición progresiva de la esclavitud y formando un gobierno de coalición con miembros del norte y del sur, pero los ricos aristócratas sureños estaban convencidos de su superioridad y no solo rechazaron las propuestas de Lincoln, sino que comenzaron las hostilidades abiertamente en 1861.  En lo político, Lincoln consiguió sacar adelante la decimotercera enmienda (que abolía la esclavitud en todo el país) en 1863 y en lo militar basó su estrategia en la superioridad numérica y armamentística del norte y en el brillante liderazgo del general Ulises S. Grant.

Abraham Lincoln fue reelegido presidente en 1864 y al año siguiente conseguiría la rendición incondicional del sur e iniciaría un plan de reconstrucción nacional que buscaba volver a la situación previa a la guerra en igualdad de condiciones para todos los estados y ayudar a las regiones sureñas a recomponerse tras la contienda. Sin embargo, Lincoln no llegaría a cumplir su segundo mandato ya que el 14 de abril de 1865, cinco días después de que terminara la guerra oficialmente, el actor John Wilkes Booth disparó al presidente en la cabeza durante una representación teatral en Washington y este murió en la mañana del día siguiente.

1479 Nace Juana I de Castilla

Juana de Castilla, hija menor de los Reyes Católicos, nació el 6 de noviembre de 1479 en la ciudad de Toledo. Conocida popularmente como ‘la Loca’, la imagen que ha llegado de ella es la de una mujer que se dejó llevar por sus pasiones y que fue apartada del puesto que era legítimamente suyo por su marido, su padre y su hijo.

La otra pieza que falta en este puzle palaciego es Felipe el Hermoso, hijo del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y archiduque de Austria con el que los Reyes Católicos habían pactado esta unión para ampliar territorios e influencia en el centro de Europa. La boda tuvo lugar en 1496 y, según se dice, la atracción entre ambos fue casi inmediata pero el interés de Felipe por la joven castellana duró poco y este desprecio por parte de su marido suele ser considerado el origen de la depresión y el comportamiento errático por el que fue calificada de loca. Subió al trono de Castilla en 1504 pero las disputas entre Fernando el Católico, que se negaba a ceder poder en favor de su yerno, y Felipe el Hermoso le impidieron tener cualquier papel significativo en el gobierno.

Tras la muerte de Felipe, sería Fernando quien recuperaría el poder y declararía a Juana incapaz de gobernar, encerrándola desde 1509 en Tordesillas. En 1516, tanto el trono de Castilla como el de Aragón pasaron directamente a Carlos I, hijo de Juana. La mujer que debió haber gobernado  Castilla fue ninguneada toda su vida, acabó por preferir mantenerse al margen de la política y la vida pública y permaneció en su prisión de terciopelo hasta su muerte en 1555.

1975 Comienza la ‘Marcha Verde’

Aprovechando una situación de inestabilidad política y crisis económica y viendo próxima la muerte del dictador Francisco Franco, el rey Hasan II de Marruecos convocó una invasión pacífica de los territorios españoles en el Sáhara Occidental el 6 de noviembre de 1975. Conocida como la ‘Marcha Verde’, fue la entrada de unos 350.000 marroquíes en territorio español para aumentar el clima de tensión y lograr la cesión del Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania.

Ya en 1966 el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas instó a España a permitir la autodeterminación del territorio saharaui y en 1974 anunció que llevaría a cabo un referéndum al que Marruecos se negó con toda clase de trabas legales y políticas. El Tribunal Internacional de la Haya dictaminó que ni Marruecos ni Mauritania tenían ningún derecho sobre el territorio del Sáhara Occidental pero Hasan II utilizó esta sentencia, retorciéndola y utilizando solo los fragmentos que le interesaban, para respaldar un movimiento nacionalista que llevó a la anexión del territorio saharaui.

Los civiles que formaban la marcha penetraron en territorio español varios kilómetros y establecieron un campamento. El régimen envió al ministro Carro a Agadir para que negociara con Hasan II y cuando este consiguió suficientes garantías como para asegurar la cesión de los territorios que perseguía, ordenó la retirada de los civiles. Todo había terminado para el 9 de noviembre y el día 14 se firmaron los Acuerdos Tripartitos de Madrid por los que España cedía el Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania. Según documentos clasificados (entre ellos varios pertenecientes a la CIA) que han salido a la luz con el paso de los años, España y Marruecos  ya habían acordado con anterioridad la entrada de la Marcha Verde y la cesión de los territorios.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.