¿Qué ocurrirá en el Ragnarök, el fin del mundo vikingo?

Según la mitología nórdica, el Ragnarök enfrentará en combate a los dioses de Asgard y a los demonios de fuego y supondrá la destrucción ambos bandos y del mundo entero.

Son muchas las creencias y religiones que tienen, entre su ideario, una versión propia del fin del mundo. La idea de la destrucción total parece tener cierto atractivo ya que, si tenemos en cuenta la perspectiva cíclica o inacabada que aportan muchas religiones, lo que a primera vista parece un final se convierte en el comienzo de algo nuevo y el renacimiento de todo lo que murió. Si los cristianos tienen detallado en la Biblia cómo será su fin del mundo, los vikingos lo tenían en una serie de poemas épicos lo único que, en vez de Apocalipsis, lo llamaban Ragnarök.

El término Ragnarök significa “destino fatal” o “destino de los dioses” y reúne los eventos que enfrentarán a los Aesir, los dioses de Asgard, liderados por Odín y a los guerreros del Valhalla contra los demonios de fuego de Surtur, los gigantes de hielo (jotun) de Loki, los muertos del Hel y otras criaturas malvadas. Todo lo que sucederá antes, durante y después del Ragnarök está recogido en el poema épico Voluspá (o Profecía de Völva), un texto de finales del siglo XI que forma parte del Edda poética y que fue recogido por Snorri Sturluson dos siglos después en la Edda prosaica.

 

Presagios del fin

Los textos apuntan a varias señales que precederán al Ragnarök. Las dos primeras, relacionadas entre ellas, son la muerte de Balder, un dios al que todas las cosas salvo el muérdago habían jurado no dañar, y el castigo de Loki por haber provocado la muerte del que era conocido como el dios más hermoso de todos. Después vendría el Fimbulvetr, la sucesión de tres inviernos sin verano en los que el cielo se oscurecería y los hombres de Midgard, desesperados, olvidarían a sus dioses y vivirían por y para la espada y el hacha. Los lobos Skoll y Hati, que persiguen al sol y a la luna desde el principio de los tiempos, atraparían por fin a sus presas y harían que las estrellas se apagaran para siempre. Yggdrasil, el árbol mundo, sacudiría sus ramas haciendo que los árboles murieran y las montañas se rompieran. Este temblor liberaría a la serpiente Jörmungandr y rompería las cadenas del lobo Fenrir y de Loki. Los muertos del Hel tomarían los nueve reinos navegando en su barco Nagflar y de la cúpula celeste surgirían Surtur y su ejército de demonios de fuego, que cruzarían el Bifrost (puente arco iris) y marcharían sobre Asgard.

Ragnarök
La batalla del Ragnarök. Imagen: Wikimedia Commons.

 

El crepúsculo de los dioses

El primero que vería este ataque sería Heimdall, responsable de guardar el Bifrost, que haría sonar el poderoso cuerno Gjallarhorn y pondría a todo Asgard en pie de guerra. Odín llamaría entonces a los demás dioses, a las valquirias y a los guerreros muertos en combate que festejan en el Valhalla para hacer frente a sus enemigos aun sabiendo que las profecías vaticinaban su derrota.

Ambos ejércitos se encontrarán en el campo de Vigrid y allí comenzó la mayor de todas las batallas. El primero en caer será Freyr, quien a pesar de haber perdido su espada mágica decidió enfrentarse al mismísimo Surtur. Odín, cabalgando sobre su fiel Sleipnir y acompañado por los campeones del Valhalla, luchará contra el lobo Fenrir pero ni la fuerza del padre de los dioses será suficiente y Odín morirá devorado por la monstruosa criatura. Vidar, furioso de ira por la muerte de su padre, separará las fauces del lobo sosteniendo la de inferior con su pie y la superior con una mano y atravesando la garganta su garganta con la espada. Thor protagonizará un terrible combate contra la serpiente Jörmungandr, a la que matará con su martillo Mjolnir pero no podrá dar más de nueve pasos antes de que el veneno de la serpiente acabe con él. Tyr, el dios guerrero, vencerá al perro del infierno Garm pero las heridas le dejarán tan debilitado que sucumbirá al poco tiempo. Heimdall se encontrará con Loki en el campo de batalla y ambos entablarán combate, matándose mutuamente como si de una tragedia shakespeariana se tratase. Antes del final de la batalla, el demonio Surtur alzará su espada de fuego y prenderá en llamas los nueve reinos.

Lif y Lifbrasir
Lif y Lifbrasir. Imagen: Wikimedia Commons.

 

Un nuevo comienzo

Cuando el campo de batalla de Vigrid estuviera cubierto de cadáveres y el sonido del acero cesara, los restos del mundo se hundirían en las profundidades del mar y solo quedaría un páramo vacío y desolado. Y aunque algunos textos afirman que este sería el fin de toda creación, otros hablan de un nuevo comienzo en el que los supervivientes (los pocos que quedan) vivirían en paz y reconstruirían el mundo.

Balder y Hodr volverían a la vida y se unirían a Valdi, Modi y Magni (estos dos últimos son los hijos de Thor). Los humanos Lif y Lifbrasir, que se habían escondido en las raíces de Yggdrasil, repoblarán Midgard como una especie de Adán y Eva nórdicos, un nuevo sol brillará en el cielo y un regente se alzará devolviéndolo todo al punto de partida como si de la serpiente Uróboros mordiéndose la cola se tratara.

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