Las Edda, fuente del saber y la mitología nórdica

La Edda, tanto la poética como la prosaica, es una de las mayores fuentes que se conservan sobre las creencias y los mitos de los pueblos nórdicos.

El origen de la escritura es un hecho realmente curioso y definitorio para el ser humano. Aunque comenzó teniendo un valor administrativo y muy cercano a lo económico, las ventajas que aportaban para dejar constancia de conocimientos, historias o acontecimientos importantes eran inmensas y aseguraban una mejor conservación y mayor estabilidad en cuanto al contenido que el medio oral. Si uno quiere profundizar en la cultura griega y su contexto histórico y político, es muy probable que recurra a los textos de Heródoto. Y si, por el contrario, desea sumergirse en la cultura y las leyendas de los pueblos del norte de Europa, los llamados vikingos, tendrá que acudir a las Edda.

Se cree que el término Edda podría proceder del germánico y que en su origen significaría algo así como ‘abuela’ o ‘anciana’. Sin embargo, el significado que nos interesa aquí es el que lo relaciona con el conjunto o recopilación de relatos antiguos relacionados con la mitología y las leyendas nórdicas. Se trata de un cuerpo de literatura islandesa antigua en el que se reunieron relatos y mitos tanto de héroes humanos como de los dioses de Asgard. Es la fuente de conocimiento más completa que se tiene sobre las creencias nórdicas y germanas.

Existen dos variantes de las Edda, la poética o mayor y la prosaica o menor. Ambas difieren en temporalidad, forma, autoría, estilo y en parte del contenido pero coinciden en algunas de las narraciones que hacen. La Edda prosaica fue escrita alrededor del año 1222 por el historiador Snorri Sturluson y, con ella, el autor pretendía crear una especie de manual en el que analizaba y transmitía las características de la poesía escáldica, un estilo lírico bastante estricto con sus formalidades y normas que era común en los países del norte entre los siglos IX y XIII pero que estaba desapareciendo cuando Snorri escribió la Edda. El texto de Sturluson adapta a la prosa los poemas de tradición oral que se venían cantando desde el siglo IX y los complementa con comentarios que dejan clara la finalidad didáctica de la obra, haciendo de estas composiciones ejemplos prácticos a partir de los cuales exponer su teoría.

Snorri Sturluson
Imagen: Wikimedia Commons

 

Snorri Sturluson es un personaje tan interesante como controvertido. Decía ser descendiente de Egill Skallagrímsson, un guerrero y poeta semilegendario, y vivió un rápido ascenso social al casarse con una mujer adinerada y ser elegido poco después como jefe de la asamblea, un puesto similar al de gobernador. Su interés por la literatura y la historia le llevó a escribir no solo la Edda prosaica sino muchos otros relatos como el Heimskringla, donde realiza una crónica de los reyes de Noruega desde los tiempos en los que Odín caminaba por Midgard. Viajó como invitado a la corte de Haakon IV de Noruega y allí se mostró muy cercano al rey, llegando a ofrecerle ser su vasallo si él se convertía en rey de Islandia. Al final, tras una guerra civil entre los partidarios y los detractores de Haakon, Snorri Sturluson fue asesinado por orden del rey noruego.

Tal vez la Edda poética o Edda mayor resulte todavía más interesante. De autor desconocido, se trata de una recopilación de los poemas escáldicos de tradición oral que se realizó a mediados del siglo XIII, después de que Sturluson publicase su obra. Su gran valor reside precisamente en que traslada intactas las composiciones líricas al medio escrito, por lo que se convierte en una excelente fuente documental. Este manuscrito fue encontrado en el año 1643 por el obispo Brynjólfur Sveinsson, quien se lo entregó como presente al rey de Dinamarca. Desde ese momento, este libro pasó a conocerse como el Codex Regius (Libro del Rey) pero, con el paso del tiempo y por influencia directa de la obra de Sturluson, se le empezó a llamar Edda poética y en la actualidad es el nombre que más se utiliza. Su redescubrimiento permitió comprobar que estos eran los poemas a los que Snorri hacía referencia en su Edda y que, según estimaciones, deben datar de la primera mitad del siglo IX. La obra, a la que le faltan ocho páginas que parecen haberse perdido para siempre, está formada por once poemas épicos y tres cantares heroicos.

Edda
Imagen: Wikimedia Commons

 

En las Edda podemos encontrar algunas de las historias más populares de la mitología nórdica, como por ejemplo la incansable búsqueda de conocimiento por parte del dios Odín (no siempre con buenas intenciones ni métodos… ortodoxos) o cómo el padre de todos los dioses tuvo que pasar nueve días ahorcado en una rama de Yggdrasil y con su lanza clavada en el costado para que se le revelara el secreto de las runas. También aparece Thor, dios del trueno, del que se nos cuenta que el gigante Trym le robó su martillo Mjolnir y el dios tuvo que vestirse de novia para poder recuperarlo. La Edda poética contiene una versión más violenta y descarnada de la historia de Sigfrido y los nibelungos que la que hizo Wagner y el Voluspa o Profecía de la vidente, un poema en el que se nos cuenta la creación del mundo, la guerra entre los Aesir y los Vanir y todos los eventos que tendrán lugar durante el Ragnarök.

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