‘Vikings: Valhalla’: ¿eran guerreras las mujeres vikingas?

Las guerreras vikingas han tomado el cine y la televisión, pero ¿existieron de verdad?

La serie televisiva ‘Vikings: Valhalla’ presenta a personajes femeninos fuertes y decididos. La fiera Freydís, una figura que las sagas nórdicas documentan, y Jarl Haakon, personaje creado expresamente para la serie, empuñan con fiereza las armas para defender lo que consideran suyo. ¿Hasta qué punto la ficción de inspira en la realidad histórica? ¿Existieron combatientes femeninas entre los vikingos?

Los vikingos fueron un pueblo guerrero. El enfrentamiento bélico formaba parte integrante de la cultura y, por tanto, era relevante en el complejo social para hombres y mujeres. Bajo esta óptica, es probable que las mujeres vikingas dispusieran de cierta preparación guerrera para defender sus casas durante los períodos en los que los hombres estaban ausentes en ultramar.

La literatura y la mitología nórdica cuenta con sus mujeres guerreras. A Freydís Eiríksdóttir y a figuras divinas como la cazadora Skade, se añaden las valkirias, que se describen como las servidoras guerreras de Odín en la  Edda y como grupos militares de mujeres en los cantos heroicos. También se cita en la mitología y las sagas a las skjaldmö o doncellas escuderas, como Brunilda en la Saga Volsunga y Hervör, que se disfraza de hombre y toma parte en la batalla bajo el nombre de Hervard, según la Saga de Hervör y Heidrek. En los relatos, las mujeres guerreras suelen actuar movidas por la necesidad de vengar la pérdida de un padre, un hermano o un hijo.

Al menos desde el relato y la ficción, parece que se dio la aceptación cultural de la figura de la mujer que lucha. Resulta más difícil, sin embargo, establecer el rol de las mujeres vikingas reales tuvieron en la guerra y los enfrentamientos. El historiador medieval Sajón Gramático, en su Historia danesa, cita a guerreras vikingas como Ladgerda que comandaban a grupos armados de hombres, pero sus afirmaciones todavía son fuente de polémica.

Un guerrero que era guerrera

Guerrera Birka
Tumba Bj 581 en Birka. Imagen: Wikicommons

La clave podría hallarse en el registro arqueológico y, en concreto, en la tumba del guerrero de Birka. La tumba, descubierta en 1878 en el asentamiento de Birka, en la isla de Björkö, constituía uno de los 75 enterramientos con armas del emplazamiento, de entre un total de 1100 tumbas excavadas. Mostraba un riquísimo ajuar funerario. Este ajuar demostraba la pertenencia del difunto a la elite político-militar. Depuesto en una cámara subterránea de madera, junto a dos caballos ensillados, el cuerpo aparecía rodeado de armas de distintos tipos: una espada, un hacha, un puñal y varias lanzas, flechas y escudos.

Esta variedad armamentística parecía atestiguar que el difunto había sido un hábil guerrero conocedor de multitud de técnicas bélicas. Se hipotetiza que debió ser un comandante. También se encontraron fichas y tableros completos de juego, comunes en los ajuares funerarios de los jefes guerreros y en los e nterramientos vikingos en barco.

Los estudios realizados en 2017 sobre el guerrero de Birka por un equipo investigador de la Universidad de Uppsala, en Suecia, han demostrado que el difunto no era un hombre, sino una mujer. Lo confirmó un estudio genómico y osteológico que buscaba resolver un debate enconado sobre el sexo biológico del cuerpo enterrado. Por tanto, el guerrero de Birka es una guerrera.

¿Quién fue la guerrera de Birka?

Arbo Hervör
La guerrera Hervör según Peter Nicolai Arbo. Imagen: Wikicommons

La identificación del cuerpo de Birka, sin embargo, no ha solventado la cuestión y los debates siguen. Los investigadores se preguntan por qué se enterró a esta mujer con un ajuar militar. ¿Se hizo como un indicador de riqueza por su pertenencia a la clase alta, por ejemplo? En otras tumbas vikingas, como las halladas en Öland y Oseberg, se encontraron hachas en inhumaciones de mujeres de la elite.

También se han identificado tumbas de mujeres en las que los cuerpos se enterraron con lanzas, el arma vikinga más común, pero depuesta en una posición distinta respecto a las lanzas que se dejan en las tumbas de los hombres. Mientras que, en los enterramientos masculinos, las lanzas suelen colocarse en el lado derecho del cuerpo y posicionarse hacia arriba, en el caso de las inhumaciones femeninas se colocan hacia abajo y en el lazo izquierdo en el caso de las mujeres. ¿Eran mujeres guerreras, es decir, mujeres a las que se le reconocía el derecho de comandar ejércitos y luchar, o eran mujeres que adoptaban el rol masculino del guerrero? Esta diferencia es importante: podría significar que a la guerrera de Birka, aun siendo biológicamente una mujer, se le hubiera atribuido un género masculino y, por tanto, se la habría considerado socialmente un hombre.

Por el carácter guerrero de la tumba y por la ausencia de joyas, instrumental de tejido y objetos de uso doméstico, se dio por hecho desde el primer momento que se trataba de un hombre. Los estudios más recientes de la tumba, por tanto, sugieren que se trató de una mujer guerrera de alto rango. Existen otros ejemplos de tumbas de posibles mujeres guerreras procedente de otras culturas. En Lejaszagaru (Letonia) se halló la tumba de una mujer cuyo cuerpo había sido depuesto con armas y enterrado sin cabeza: probablemente el enemigo la tomó como trofeo en la batalla.

Referenncias

Hedenstierna-Jonson, C. 2017. A Female Viking Warrior Confirmed by Genomics. Physical Anthropology, 164(4). DOI:  https://doi.org/10.1002/ajpa.23308

Jansone, S. 2014. Ladies with Axes and Spears. Medieval Warfare, 4(2).

Price, N. et al. 2019. Viking Warrior Women? Reassessing Birka Chamber Grave Bj. 581. Antiquity, 93(367). DOI: 10.15184/aqy.2018.258

 

Erica Couto

Erica Couto

Historiadora y aprendiz de batería. Literatura y cine de terror las 24 horas. Las ruinas me hacen feliz

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