‘Vikings: Valhalla’: así era el rey Canuto

Fue vikingo y cristiano, rey poderoso y creador de lo que algunos consideran un auténtico imperio marítimo en el Atlántico medieval.

Bradley Freegard es el actor responsable de dar vida a Canuto en la serie televisiva “Vikings: Valhalla”, pero ¿hasta qué punto su caracterización es fiel al personaje histórico?

A Canuto o Knut, como se le conocía en Dinamarca, se le apodó el Grande por su capacidad militar y política, que le permitió gobernar un amplio territorio la zona atlántica. Respetado por las fuerzas políticas de la Europa medieval, el danés no solo fue rey de su país natal, sino que también ejerció la soberanía en Noruega e Inglaterra. ¿Cómo consiguió convertirse en monarca de estos territorios?

La emergencia de Canuto como líder político y militar comenzó ya en su juventud. En el año 1013, acompañó a su padre Svend I de Dinamarca en la campaña de invasión que llevó a los vikingos a las islas británicas y a Irlanda. Cuenta la Crónica anglosajona, una de las fuentes medievales que describe el reinado del vikingo, que Canuto destacó por la fiereza demostrada en la batalla.

Tras las incursiones nórdicas, se reconoció a Svend como rey de Inglaterra, pero su muerte prematura en 1014 hizo que los ingleses aceptasen de nuevo a Etelredo II el Indeciso, que había gobernado ya entre 978 y 1013, como monarca. Después de un breve período en el que abandonó Inglaterra por Dinamarca, Canuto regresó en 1015 decidido a hacerse con el trono. Tras una serie de luchas, rivalidades y escaramuzas, entre las que se incluyen el asesinato del conde Uhtred de Northumbria y el enfrentamiento con Edmundo II, Canuto se coronó rey de Inglaterra. Allí reinó dos décadas, entre 1016 y 1035.

Canuto Edmund
El enfrentamiento entre Canuto y Edmundo de Inglaterra, dicho Ironside. Imagen: Wikicommons

Como parte de su política de control, Canuto incautó parte de las tierras que habían pertenecido a los nobles locales de Inglaterra y las entregó a sus aliados daneses, puso al mando de los distintos territorios ingleses a líderes vikingos (Eric de Hlathir, por ejemplo, gobernó Northumbria y Thorkell el Alto, Anglia Oriental) y eliminó a aquellos hidalgos que podían constituir una amenaza. De todos modos, Canuto no llegó a sustituir por completo la presencia inglesa entre sus consejeros y asociados. De hecho, la corte real en Winchester fue un espacio de contacto entre elementos culturales diversos en el que se amalgamaban lo escandinavo, lo normando, lo anglosajón y lo latino. También contrajo matrimonio con Emma de Normandía para evitar una posible oposición por parte del duque Ricardo II y de los hijos de Emma y Etelredo.

Al poco de ejercer como rey de Inglaterra, en 1019 heredó el reino de Dinamarca cuando su hermano Harald falleció. Sus intereses políticos en Escandinavia pervivieron a lo largo de su gobierno: hizo lo posible para desestabilizar Suecia y Noruega, que aspiraban a conquistar el reino danés, y él mismo reclamó el trono noruego en 1022.

Las fuentes escritas que describen el gobierno del monarca proceden, sobre todo, de Inglaterra. Por el contrario, los textos escandinavos, como la poesía escáldica y las sagas en las que se menciona, se compusieron en un momento posterior a la muerte del monarca, aunque también se conservan cartas escritas por el propio Canuto. La Saga Knytlinga lo describe como un hombre alto, fuerte y hermoso en todo a excepción de la nariz, que era estrecha y aguileña.

Dominio Canuto
Canuto dominó gran parte del Atlántico, bien como rey, bien mediante un sistema de vasallaje. Imagen: Wikicommons

En su tiempo, se le consideró un monarca que supo asegurar la estabilidad y prosperidad en sus tierras, algo especialmente complicado en un clima político nacional e internacional inestable. En el siglo XI, el continente europeo estaba fragmentado en múltiples reinos, condados, ducados y otros poderes locales que combatían y complotaban entre sí. Tampoco faltaron las traiciones internas entre los daneses a los que había dado el control de determinadas áreas, a los que el soberano tuvo que destituir.

A través del pago de impuestos, Canuto protegió a Inglaterra de los ataques vikingos (al fin y al cabo, los vikingos constituían parte de la población escandinava bajo su poder). Hábil en la estrategia y la negociación, consiguió establecer una próspera red de comercio en el Báltico. Defendió y contribuyó a la consolidación del cristianismo a través de la nómina de obispos y de leyes en beneficio de la iglesia. Incluso realizó una peregrinación a Roma con motivo de la coronación de Conrado II como emperador del Sacro Imperio, un evento que Canuto aprovechó para ganarse el beneplácito de los poderes europeos y conseguir una reducción de las tasas para los ingleses que viajaban por motivos religiosos o comerciales.

En definitiva, con su apoyo a la iglesia cristiana, Canuto fue una de las figuras principales que contribuyó a al proceso de abandono del paganismo y, con él, a la decadencia y desaparición de la Era Vikinga.

Referencias

Bartlett, W. B. King Cnut and the Viking Conquest of England 1016. Stroud, Gloucestershire: Amberley Publishing.

Bolton, Timothy. 2017. Cnut the Great. Londres: Yale University Press.

Goeres, E. M. (ed.). 2018. Remembering Cnut the Great. Scandinavica. An International Journal of Scandinavian Studies, 57(1).

Erica Couto

Erica Couto

Historiadora y aprendiz de batería. Literatura y cine de terror las 24 horas. Las ruinas me hacen feliz

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