¿Qué nos dejaron los musulmanes en España?

La influencia árabe en España dejó una impronta imborrable, fruto de ocho siglos de historia de al-Ándalus.

 

En el 711, los musulmanes cruzaron el estrecho de Gibraltar y durante ocho siglos dominaron la mayor parte de lo que hoy es España, por entonces un territorio conocido como al-Ándalus. Para algunos políticos y otros personajes que hacen uso de la historia como una despensa de la que servirte únicamente de los ingredientes que te apetezcan, el período de al-Ándalus fue un parón en el desarrollo histórico de España como nación. Nos identifican con los cristianos que perdieron su dominio y de ahí el tan debatido concepto de “Reconquista” cuando los musulmanes perdieron el control del territorio.

Nada más lejos de la realidad. En 1492, los Reyes Católicos conquistaron Granada, el último emplazamiento bajo dominio musulmán. Fue el fin de al-Ándalus, pero ocho siglos no pasan sin dejar una fuerte impronta en todos los aspectos de la vida de una región. Los musulmanes dejaron en España una huella que, aunque la más visible tenga forma de patrimonio artístico, no es menos indeleble su reflejo en nuestra lengua, costumbres, gastronomía, físico y, en definitiva, en nuestra forma de ser españoles en la actualidad.

 

Inventando el pasado

Hay muchas obras acerca de la ontología de la Historia, sobre cómo y por qué se cuenta lo que se cuenta sobre el pasado. Pero una de las más reveladoras, con menos de noventa páginas, es “La oposición. Un relato sobre la invención de la historia”, de Alfonso Mateo-Sagasta. En ella podemos leer que no somos lo que somos, sino lo que decimos ser, o mejor:

“El presente no es consecuencia del pasado. Más bien,
el modo en que contamos el pasado es consecuencia del presente”.

Con esto queremos advertir que la historia tiene un uso peligroso, puesto que es ideología y siempre está al servicio de quien quiera manipularla. Por eso es tan importante su enseñanza libre y, sobre todo, el espíritu escéptico y crítico cuando recibimos información sobre el pasado. Intentar sacar a los musulmanes de la historia de España, identificarlos como los “otros”, invasores, es, además de un intento de manipulación, un error histórico demostrable a simple vista. ¿Fenicios, griegos, cartagineses, romanos y visigodos no fueron invasores? A la misma historia de España pertenece tanto el dominio romano como el musulmán. En esta ocasión vamos a hacer un repaso superficial por el legado musulmán que al-Ándalus nos dejó y que se mantiene en la España actual, algunas incluso desbordando las fronteras del país.

De la berenjena al descubrimiento de América

Uno de los procesos históricos más destacados por parte de aquellos que quieren excluir a los musulmanes del pasado español suele ser el de los descubrimientos y expediciones marítimas de los siglos XV y XVI. El (otro concepto debatido) “Descubrimiento” de América y la primera vuelta al mundo se realizaron haciendo uso de la brújula, el astrolabio, la carta náutica y la vela latina, elementos perfeccionados y difundidos por los musulmanes.

El azúcar tal y como la conocemos hoy es cosa de ellos también. ¿Te gusta la sandía, el melón, el arroz con leche, los turrones? La agricultura de regadío experimentó un avance notable con la presencia islámica en territorio ibérico. La berenjena fue tan popular que a las comidas de mucho gentío y bullicio se les llamó “berenjenales”. Sin duda, esta es una de las herencias más ricas que nos han legado los musulmanes: nuestras palabras.

Cultura, arte y conocimiento que debemos a los musulmanes

La base de nuestro idioma es latina, pero tenemos más de 4000 palabras de procedencia árabe en nuestro diccionario. Daría para un artículo dedicarnos solamente a ellas. De los romanos también tomamos sus números, pero estos solo tienen un par de usos en la actualidad. En cambio, los números y nuestra manera de contar actuales es la de los musulmanes. Muchos de los temas que aprendemos en las matemáticas del colegio son invención árabe, grandes eruditos en esta ciencia, así como de la medicina. Con Averroes y Avicena, el primero nacido directamente en Córdoba, la filosofía, medicina y la higiene tomaron una nueva dimensión.

Los mismos que reniegan de un pasado inseparable no hacen ascos a utilizar como reclamo turístico el arte musulmán, con obras que son símbolos mundiales que identifican a España: la mezquita de Córdoba, la Alhambra de Granada o la Giralda de Sevilla.

El papel, un invento oriental, se introdujo en Europa, curiosamente, por el occidente, ya que los musulmanes difundieron su fabricación y uso desde la península ibérica. Un material que revolucionó los soportes de escritura y acabó relevando al pergamino por su flexibilidad y mayor facilidad de conservación. Fue un elemento determinante para la expansión de los libros y, en definitiva, para el intercambio de conocimiento.

La música, el urbanismo, juegos como el ajedrez, uno de los momentos de mayor esplendor cultural a nivel mundial... al-Ándalus fue y es tanto para España que intentar mirar su pasado tapando el elemento musulmán dejará a la vista, irremediablemente, un puzle incompleto.

Referencias:

Eslava Galán, J. 2009. Califas, guerreros, esclavas y eunucos. Booket.

Martos, A. 2013. Breve historia de al-Ándalus. Nowtilus.

Mateo-Sagasta, A. 2016. La oposición. Un relato sobre la invención de la historia. Reino de Cordelia.

Rego, P. 2001. Gracias al Islam. Crónica. elmundo.es

 

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

Continúa leyendo