La primera cuarentena de la historia: su origen y significado

En momentos de riesgo sanitario, aislar a un enfermo para evitar el contagio ha sido un procedimiento habitual en el mundo desde hace siglos.

primera cuarentena de la historia
Pintura del canal de Venecia.

'Cito, longe fugeas, tarde redeas', o lo que es lo mismo, 'huye rápido y lejos, regresa tarde'. A pesar de que hoy utilizamos el término moderno de cuarentena para hablar de la medida que busca evitar la propagación de una enfermedad, ya en la Edad Media se utilizaba esta locución latina con un objetivo similar: advertir de una gran enfermedad y su posible difusión.

Pero, ¿desde cuándo utilizamos el término moderno? ¿Cuándo surgió la primera cuarentena de la historia? Para conocer el preciso instante en el que se puso en práctica este sistema de precaución debemos viajar hasta la Italia de 1347, en concreto a la República de Venecia.

 

La llegada de la peste negra a Italia

En los siglos XII y XIII, la República de Venecia ejercía un rol muy importante por sus intercambios comerciales con Oriente. A sus puertos llegaban barcos cargados de todo tipo de productos. Sin embargo, en algunas ocasiones estos buques no solo llevaban los deseados trigo, sedas y especias; también escondían enfermedades igualmente exóticas.

La peste negra, conocida como la epidemia más mortífera de la historia de la humanidad, hizo temblar a continentes enteros, al igual que a sus grandes imperios marítimos, como es el caso del italiano: desde 1361 hasta 1528, en Venecia se registraron 22 brotes diferentes y en tan solo uno de ellos, más de la mitad de la población fue aniquilada.

Estos datos obligaron a la población italiana a tomar medidas extremas y nunca antes planteadas para controlar las infecciones: se enviaban de las ciudades a los campos a las personas con peste, o se frenaba el paso de enfermos y extraños. Fue entonces cuando se pensó por primera vez en aislar a las personas para evitar un mal mayor.

primera cuarentena de la historia
Aproximadamente un tercio de la población total europea murió a causa de la peste negra.

 

El siglo XIV ofreció a la sociedad el aislamiento

La impotencia e ineficacia de las medidas adoptadas llevaron a la población a dar un paso más allá, cuando en el año 1377 se estableció por ley el primer trentino, un periodo de aislamiento de 30 días para todos aquellos ciudadanos o visitantes de áreas susceptibles de estar infectadas.

Las autoridades de Ragusa (hoy Dubrovnik), en la costa de Dalmacia y Venecia, frenaban el paso a los barcos como medida de protección, hasta que superasen un periodo de tiempo sin que apareciese la enfermedad. Esta medida buscaba no solo salvar a los propios venecianos, sino también su comercio, ya que los productos que transportaban eran descargados y llevados a una enorme bodega donde eran desinfectados.

Además, en Venecia se construyó el primer Lazareto de Europa (Lazaretto Vecchio), en la Isla de Santa María de Nazaret, el primer hospital de aislamiento de la historia. Cualquier persona que mostrase síntomas era retirada inmediatamente de la ciudad y llevado a la isla, conocida también como la isla de la Muerte Negra. El pensamiento era el siguiente: si las personas a bordo sobrevivían, entonces significaría que estaban sanas y que si se bajaban del barco no contagiarían a nadie; si por el contrario morían, significaría que no había nada que pudieran haber hecho antes.

La República de Venecia estableció así el primer sistema institucionalizado de cuarentena del mundo, un sistema aplicado poco después por otras ciudades marítimas como Marsella, Génova y Pisa.

 

Del trentino a la quarantina

Inicialmente la duración del aislamiento era de 30 días (trentina), pero después de algunas décadas pasó a ser de 40 días (quarantina), ¿la razón?

Según algunos historiadores, dependía de un hecho práctico, la insuficiencia del tiempo previsto de un mes para el restablecimiento de la salud de la persona. Otros, en cambio, ligan los cuarenta días al cristianismo, y a las múltiples referencias al número 40 en los libros sagrados: los cuarenta días de la Cuaresma; los años que Moisés vagó por el desierto con su pueblo y los días que permaneció en el Monte Sinai; o los cuarenta días que Jesús se presentó ante sus discípulos, siempre según las escrituras, tras la crucifixión.

Independientemente de quién tiene la razón, el concepto de cuarentena sobrevivió en el tiempo, y aún hoy continúa despertando la misma preocupación e incertidumbre a su paso.

Emma Fernández

Emma Fernández

Periodista especializada en ciencia y tecnología y graduada en Lenguas Modernas y sus Literaturas (Italiano).

Continúa leyendo