Leonor de Aquitania, una mujer de armas tomar que fue reina de Francia y de Inglaterra

Mujer de fuerte carácter, independiente, poderosa y con una excelente formación. Así era Leonor de Aquitania, posiblemente una de las mujeres con más influencia de su tiempo.

 

Nació en la ciudad de Poitiers, una preciosa ciudad de la zona de Nueva Aquitania, en Francia en el año 1122. Era hija del poderosísimo Duque de Aquitania, un medieval francés que acumulaba más tierras e incluso poder que el mismísimo rey de Francia. Es importante señalarle al lector que estamos en la Alta Edad Media y que en este momento de la historia los señores feudales acumulan, en general, más poder que los propios reyes. Pero es que el caso del ducado de Aquitania, de la casa de Poitiers, este poder era inmenso. Podríamos compararlo con un ducado de Alba español actual o de Medinaceli.

Leonor fue la mayor de los tres hijos del matrimonio formado por Guillermo X y por Leonor de Châtellerault. A pesar de ser la primogénita este hecho no le daba derecho a heredar nada, salvo patrimonio, pero en ningún caso lo importante, que era el ducado. Pero el destino quiso que su hermano Guillermo, único varón, falleciese y le tocó a ella toda la herencia. Una herencia que recibió enseguida ya que su padre falleció en una peregrinación a Santiago en 1137, contando Leonor tan solo 15 años.

¿Con quién se casó Leonor de Aquitania?

Con toda la herencia de su padre, había que poner en marcha la maquinaria correcta: es decir, buscarle un buen marido y siendo ya la duquesa de Aquitania no podía casarse con cualquiera, así que lo hizo a lo grande y matrimonió con 15 años con nada más y nada menos que con el futuro rey de Francia, Luis VII, de 16 de años. Fue una boda, lógicamente, por todo lo alto celebrada en la preciosa catedral de Burdeos. Un acontecimiento digno de ser celebrado y laureado en toda Francia y que tuvo lugar el 4 de julio de 1137.

El matrimonio no fue un camino de rosas por varias razones pero dos principales a destacar, la mala relación que siempre tuvo Leonor con su suegra, Adelaida de Saboya quien veía en su nuera una mujer demasiado liberal y que Leonor apoyó el matrimonio ilegítimo de su hermana Petronila con el conde Raúl I de Vermandois cuando el marido de Leonor estaba invadiéndolo por su bigamia. A pesar de las tensiones el rey estaba profundamente enamorado de su esposa lo que salvó con buen paso cualquier contratiempo.

Leonor de Aquitania, una reina en las Cruzadas

Ya hemos comentado que tenía un carácter muy independiente. Lógico si tenemos en cuenta el inmenso legado percibido por ser duquesa de Aquitania por pleno derecho y reina consorte de Francia. Pero además Leonor tenía un carácter “impropio” de una dama de su época y por este motivo no dudó en acompañar a su esposo a la Segunda Cruzada, algo que no solían hacer las mujeres. Mucho menos las reinas. Ella era la feudataria más importante de Francia y este fue el motivo que arguyó para enrolarse y acompañar a su marido.

Y ahí que se fue para Antioquía, lugar donde se encontraba su tío Raimundo de Antioquía. Las malas lenguas comenzaron a insinuar que estaban liados lo cual constituía un escándalo de primer orden. El rey, enfadado, organizó volver a Francia y obligo a su esposa a que lo hiciera también. Viajaron por separado e hicieron parada en Roma donde el Papa intervino para calmar los ánimos entre la real pareja. Algo que consiguió a tenor del resultado: una segunda hija para a pareja, Adelaida. Poco duró la paz. En 1152, aduciendo parentesco entre ellos, su matrimonio fue anulado.

Leonor de Aquitania: también reina de Inglaterra

Que Leonor estuviese de nuevo soltera y siendo todavía tan joven, no implicaba que no contrajese matrimonio y por supuesto, en idénticas circunstancias que la primera vez, es decir con alguien con un rango altísimo. Y así fue y el 18 de mayo de 1152 contrajo matrimonia en la catedral de San Andrés de Burdeos con el futuro Enrique II de Inglaterra. No daba puntada sin hilo.

Con este matrimonio se unían dos extensos patrimonios, el que Leonor conservaba por herencia y a pesar de la nulidad de su primer matrimonio. Su marido era el propietario de Anjou, Maine y Normandía, además de ser el rey de Gales e Inglaterra. Con la unión de dos personajes tan poderosos se fundó el llamado Imperio Angevino en el cual los reyes de Inglaterra, a pesar de ser Vasallos del monarca francés, poseían un territorio hasta ocho veces superior. Tuvieron ocho hijos, cinco hombres y tres mujeres. Entre los hombres los famosos Ricardo Corazón de León y Juan Sin Tierra.

Leonor de Aquitania
Leonor de Aquitania

Infidelidad del rey a Leonor

Que los reyes tuvieran amantes entraba dentro de lo normal pero Leonor no era norma y en cuanto supo de la existencia de una mujer en el lecho de su marido no lo asumió como algo natural y puso en marcha una rebelión contra su marido encabezada por 3 de sus hijos. El rey no se quedó quieto y Leonor fue encarcelada hasta que murió su esposo en 1189.

Una vez que Leonor se quedó viuda y recuperó su libertad, subió al trono de Inglaterra su hijo Ricardo Corazón de León. Cuando este se ausentó para combatir en la tercera cruzada la reina madre ejerció la regencia. Ricardo murió y Leonor movió los hilos para que Juan sin Tierra, su hijo, subiera al trono.

Leonor falleció con 82 años en 1204 en la Abadía de Fontevrault donde fue enterrada al lado de su segundo marido dejando un patrimonio y una historia digna de ser contada.

Referencia:

Duby, G. Leonor de Aquitania, María Magdalena. 1992. Alianza Editorial

Continúa leyendo