La peste es 1.000 años más antigua de lo que se creía

La peste negra o bubónica provocó uno de los episodios más trágicos de la historia de la humanidad.

Un equipo de investigadores ha descubierto las primeras pruebas genómicas de la bacteria que causa la peste bubónica, lo que revela que la plaga existía mucho antes de lo que pensábamos anteriormente. Sus orígenes se remontan la Edad de Bronce.


La "peste bubónica" o "peste negra" nos evoca imágenes medievales de los estragos que causó una de las calamidades más devastadoras de nuestra historia.

Causada por la bacteria 
Yersinia pestis, la llamada Muerte Negra o Peste Negra, se refiere a la plaga que afectó a Europa a mediados del siglo XIII y mató a millones de personas.

La misma cepa es responsable de las otras dos principales pandemias de peste que afectan a la humanidad: la plaga de Justiniano, que comenzó en el año 541 dC, y la peste moderna, que comenzó en China a fines del siglo XIX.

La peste todavía está "activa" hoy. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que entre 2010 y 2015, 3.248 personas tuvieron la enfermedad infecciosa; de todas ellas, 584 murieron a causa de la peste.

A pesar de su prevalencia actual y su importancia histórica, se sabe poco sobre cómo y cuándo se originó la enfermedad.

Por ejemplo, justo este año, los investigadores comenzaron a cuestionar la suposición inicial de que la enfermedad se propagara a causa de las ratas y trasladaban la culpa a los parásitos corporales humanos, como las pulgas y los piojos.

Ahora, un equipo de científicos dirigido por investigadores del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana en Jena (Alemania), sugiere que
los orígenes de la bacteria van mucho más atrás en el tiempo de lo que se creía anteriormente.

 

Los expertos analizaron los genomas de dos personas que murieron de la peste hace 3.800 años y fueron enterrados juntos en una zona de Rusia, descubriendo que la peste se pudo haber diseminado hace ya 4.000 años. De hecho, estudios previos de la bacteria Y. pestis habían rastreado sus primeras variantes genéticas hasta el Neolítico Tardío / Edad de Bronce Temprano.

Sin embargo, ninguna de estas variantes genéticas mostró los signos que harían que la enfermedad se propagara tan rápido como lo hizo, es decir, no mostraron las mutaciones genéticas que permitieron que el virus sobreviviera en
las pulgas, por ejemplo, el vector principal del virus, según las investigaciones más recientes.

Pero, el ADN de los dos cuerpos analizados por los investigadores en el nuevo estudio mostró tales signos. Además, después de combinar los datos genéticos recién adquiridos con la información ya existente,
el equipo volvió a calcular la fecha en que debía haber comenzado la plaga y la retrasó en 1.000 años.

"Nuestros aislamientos de Y. pestis de hace unos 4.000 años poseían todas las características genéticas requeridas para una eficaz transmisión de la peste por pulgas a roedores, humanos y otros mamíferos", señala Maria Spyrou, líder del trabajo.

El autor principal Johannes Krause, también comenta que "genomas adicionales de plaga de la Edad de Bronce y la Edad de Hierro podrían ayudar a identificar eventos clave que contribuyeron a la alta virulencia y propagación de
uno de los patógenos más notorios de la humanidad".

 

Referencia: Analysis of 3800-year-old Yersinia pestis genomes suggests Bronze Age origin for bubonic plague. Maria A. Spyrou, Rezeda I. Tukhbatova, Chuan-Chao Wang, Aida Andrades Valtueña, Aditya K. Lankapalli, Vitaly V. Kondrashin, Victor A. Tsybin, Aleksandr Khokhlov, Denise Kühnert, Alexander Herbig, Kirsten I. Bos & Johannes Krause. Nature Communications volume 9, Article number: 2234 (2018)

 

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Sarah Romero

Sarah Romero

Periodista especializada en ciencia y nuevas tecnologías. Ahora mismo soy redactora de contenidos web en la revista Muy Interesante y Muy Historia. Puedes contactar conmigo a través del correo ladymoon@gmail.com

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