Blanca de Navarra, una reina de pleno derecho en la Edad Media

Fue una de las reinas más importantes de lo que en su día fue un próspero reino. Navarra la venera con todo tipo de edificios y monumentos que llevan su nombre.

 

Blanca de Navarra nació en la ciudad de Pamplona en el año 1385 siendo la tercera hija del rey Carlos III de Navarra, El Noble y de su esposa, la reina Leonor de Trastámara, hija del rey Enrique II, fundador de la dinastía de dicho nombre y que reinó en los reinos españoles desde 1366 hasta la muerte de Juana I de Castilla en 1555.

Uno de los principales estudiosos de su figura es José María Lacarra quien la describe así “vivía recogida en sus devociones, enfermiza, rodeada de médicos que con frecuencia eran moros y judíos a los que contagiaba su piedad. Durante las largas ausencias de su marido don Juan ella se encierra en una devoción exaltada y mística, multiplicando sus actos de piedad. Funda capellanías, ermitas y cofradías”.

Primera boda de Blanca de Navarra

Como hija de reyes que era, se esperaba que matrimoniase con alguien de su rango y así fue. Se casó el 21 de mayo de 1402 con Martín el Joven, rey de Sicilia y heredero de la Corona de Aragón. Un matrimonio perfectamente bien pensado para poder  establecer buenas relaciones políticas. Para su marido era el segundo matrimonio ya que se había quedado viudo de su primera esposa, María, que era la reina propietaria de Sicilia. A la muerte de esta, Martín conservó, de manera inusual, el trono por lo que Blanca también se convirtió en reina consorte de la isla italiana.

Los constantes viajes de Martín a Aragón hicieron que Blanca se tuviera que hacer cargo de facto de la corona con la ayuda, eso sí, de un Consejo Real. En 1406 dio a luz a su primer hijo, Martín que se convertía, lógicamente, en heredero a la corona de Sicilia pero falleció con 8 meses de edad. En otra expedición de su marido, esta vez a Cerdeña, en el año 1408, fallece pasando a ejercer la regencia en sustitución de su suegro, Martín el Humano.

Segundo matrimonio de Banca de Navarra

Estamos en el siglo XV, por lo tanto Blanca es conminada a buscar nuevo esposo para dar continuidad a su estirpe y a finales de 1409 se compromete con Luis de Baviera-Ingolstadt, hermano de la reina consorte Isabel de Francia, pero dicho compromiso es anulado. En 1410 surge otra nueva oportunidad de matrimonio, esta vez con Eduardo, hijo y heredero del duque Roberto I de Bar que muere antes de la vida.

Muere también el primer suegro de Blanca, Martín el humano, el 31 de mayo de 1410 y por consiguiente, se abre la lucha por la sucesión al trono de Aragón. Mientras, ella continuaba con sus labores como regente de Sicilia. Fue muy querida por los sicilianos quienes veían en ella un escudo protector frente a los aragoneses, de hecho se intentó casarla con Federico III de Sicilia.

Compromiso de Caspe. Entran los Trastámara en el gobierno de Aragón

El 28 de junio de 1412 se firma el Compromiso de Caspe siendo elegido rey de Aragón Fernando de Antequera, lo que compromete de manera extraordinaria la independencia de Sicilia al adjudicarse el nuevo soberano de Aragón la posesión también de la isla italiana.

Otro acontecimiento extraordinario en la vida de Blanca es que, a la muerte de su hermana mayor sin hijos, se queda como la siguiente en la línea de sucesión al trono, exigiéndole su padre que vuelva a Aragón, algo que así sucedió en abril de 1415.

Se estipula entonces que Blanca se case con Juan de Aragón, hermano del rey Alfonso donde dará pronto a luz a su hijo Carlos, príncipe de Viana. Tendrían tres hijas más.

Reina de Navarra

El 15 de mayo de 1429 Blanca es coronada reina de Navarra en la Catedral de Pamplona y su marido ejerció más que ella de rey lo que les hizo perder territorios. Blanca falleció el 1 de abril de 1441 y es recordada con inmenso cariño por el pueblo navarro.

Referencia:

Lacarra, J. M. Historia política del Reino de Navarra. Desde sus orígenes hasta su incorporación a Castilla. Vol. 3. 1973. Aranzadi.

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