¿Quién inventó la minifalda?

El invento, presentado en un desfile el 10 de julio de 1964, le valió el título de Oficial de la Orden del Imperio Británico.

La minifalda, una prenda de ropa que en sus primeros momentos levantó tantas pasiones como comentarios que la calificaban de escándalo, apareció en los años 60 de la mente y mano de Mary Quant. La diseñadora inglesa llevaba años haciéndose un hueco en el mundo de la moda londinense pero nunca llegó a imaginar (según palabras suyas) lo que su creación podría significar para el panorama textil y para la sociedad en general.

Nacida en Londres en 1934, Mary Quant abrió su primera tienda de ropa en 1955, junto a su marido Alexander Plunket Greene y el fotógrafo Archie McNair. Situada en King’s Road y bajo el nombre de Bazaar, Mary Quant se encargaba de comprar las materias primas, hacer los diseños, cortar los patrones y coser la tela. Decidió optar por un estilo de ropa que se alejaba por completo de la moda heredada de los años 50 (aburrida, rígida y burguesa) que convenciones sociales seguían imponiendo a la juventud para dar paso a prendas sencillas y muy  coloridas. Los escaparates llenos de maniquíes en posturas raras y el llamado Chelsea Look hicieron de su tienda un lugar de reunión.

Los productos de Mary Quant se convirtieron en un auténtico fenómeno de masas entre las adolescentes y veinteañeras británicas. En numerosas ocasiones, la diseñadora declaró que había hecho la ropa pensando en ella y sus amigas, pero lo cierto es que su estilo supo captar (al igual que las canciones de The Beatles) las ansias de cambio y de ruptura con lo establecido que empezaban a extenderse entre la juventud de los 60 por todo el mundo. Entre sus prendas más populares se encuentran los jerséis de punto, los pantalones de campana, las medias estampadas, las botas altas o los cinturones caídos.

Pero la prenda que realmente la ha hecho pasar a la historia es la minifalda, una idea tan simple como controvertida para la época. Mary Quant decía que “una mujer es tan joven como su rodilla”, y por ello promovió el uso de faldas que subían por encima de lo habitual para la época. Al poco tiempo, fue un paso más allá y recortó sus faldas otros 15 centímetros, dejando al aire parte del muslo. El invento se presentó en un desfile el 10 de julio de 1964 y si bien levantó duras críticas de los sectores más conservadores y mojigatos de la sociedad, que lo consideraban un escándalo, entusiasmó a ese público joven e inconformista que estaba harto de vivir de la misma manera en que lo había hecho la anterior generación. Tal fue el éxito de la minifalda a nivel mundial que Mary Quant recibió el título de Oficial de la Orden del Imperio Británico, otorgada por  Buckingham “por su contribución a las exportaciones inglesas”.

Sin embargo, el editor de la edición británica de Vogue, una de las grandes revistas de moda, opinó en su día que el verdadero creador de la mini falda fue John Bates y no Mary Quant o André Courrèges, como sostienen otros muchos especialistas en moda. Tras su enorme éxito, Mary Quant expandió su trabajo en el campo de los cosméticos y otros adyacentes a la moda, pero se retiró en el año 2000 tras vender sus empresas a inversores japoneses.

La diseñadora tuvo la virtud de saber canalizar los deseos de su generación y aprovechar el momento histórico que se estaba viviendo para plasmarlo en un estilo de ropa que marcó a la juventud de los 60.

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