¿Quién fue el mago más grande de todos los tiempos?

Aunque su nombre real era Ehrich Weiss, fue conocido como el gran Harry Houdini.

Nadie va a negar al mago Harry Houdini (1874-1926) la habilidad para zafarse de cualquier encierro: sumergido en una cuba de agua atado con cadenas, de las esposas a prueba de fuga de Scotland Yard, de una camisa de fuerza y colgado por los pies… Se le considera el mejor escapista de todos los tiempos y sus trucos siguen inspirando a ilusionistas de todo el mundo.


El ilusionista y escapista húngaro se llamaba en realidad Erik Weisz, y cambió el nombre por Erich Weiss cuando emigró a los Estados Unidos con su familia a la edad de 4 años. Su nombre artístico se inspira en Jean Eugène Robert-Houdin, un ilusionista francés considerado el padre de la magia moderna.


Aunque comenzó su carrera como mago chistoso haciendo juegos de cartas y otros efectos, pronto comenzó a considerar la práctica el escapismo y algunos de sus trucos alcanzaron la fama mundial. Por ejemplo, ‘la metamorfosis’, un número que consistía en meterse dentro de un saco que era a su vez cerrado e introducido en un baúl que se cerraba con candados. Una ayudante se subía encima del baúl, se cerraba la cortina y al abrirla aparecían los puestos intercambiados: Houdini en la posición de la ayudante y esta en el interior del baúl cerrado.


Concebía la magia como un espectáculo en sí mismo, pero esto no le impidió adquirir una gran erudición en historia de la magia y llegó a acumular una formidable colección especializada en la materia, que posteriormente legó a la Biblioteca del Congreso de Washington.

Con el tiempo montó un espectáculo propio en Broadway, que promocionaba con números como la desaparición en el escenario de un elefante. También empezó a dedicar su tiempo a otras aficiones: quiso ser recordado como uno de los pioneros de la aviación (que estaba naciendo en aquella época) y en 1910 fue la primera persona en volar en cielo australiano.

 

Houdini en el cine


Además su fama lo llevó hasta la gran pantalla, trabajó en el mundo del  cine como actor y como productor. Por otro lado, muchas películas se han hecho eco de la vida de esta fascinante mago: ‘El gran houdini’ (1953), protagonizado por Tony Curtis y Janet Leigh y dirigido por George Marshall; ‘El joven Harry Houdini’ (1987) fue llevada la gran pantalla por la productora Disney y protagonizada por Wil Wheaton; ‘El último gran mago’ (2007), dirigida por Gillian Armstrong.


El famoso ilusionista era un adicto a los retos, y esta afición fue la que le llevó a la muerte en octubre de 1926. Houdini estaba en un bar cuando un grupo de estudiantes universitarios le pusieron a prueba y le retaron a demostrar su fuerza resistiendo unos golpes en el abdomen. El escapista recibió sentado varios golpes en el estómago, algunos de ellos propiciados por el boxeador Gordon Whitehead. Además de no soportar la prueba con éxito, Houdini murió nueve días después a causa de una apendicitis seria, agravada por la paliza recibida

CONTINÚA LEYENDO