¿Vota el Rey?

Al igual que el resto de los españoles, el Rey como persona física está sujeto al ejercicio del conjunto de libertades fundamentales reconocidos en la Constitución, entre los que está el derecho a voto.

Se entiende que, en España, la soberanía nacional reside en el pueblo español, que la ejerce a través de sus representantes políticos. La monarquía, al representar a todo el país, está sometida a un principio de imparcialidad por el que no debería mostrar apoyos o preferencias personales hacia un partido o ideología concretos. Sin embargo, la Ley Orgánica 5/1985 del Régimen Electoral General no veta el derecho de los miembros de la familia real a ejercer el voto igualándoles, en este aspecto, al resto de la ciudadanía. El rey es considerado como persona física y la Corona como institución del Estado, por lo que están sujetos al conjunto de libertades fundamentales recogido en la Constitución.

Históricamente, y salvo por dos breves periodos republicanos y una dictadura militar de cuarenta años, España ha sido una monarquía. De hecho, el concepto de España como país viene de la época de los Reyes Católicos, que comenzaron la unificación de los distintos reinos y cuyo nieto Carlos consiguió constituir un primer borrador. Como ocurría en casi todos los países durante el Antiguo Régimen, el poder de la realeza provenía de un derecho divino y poseía la autoridad para hacer y deshacer como le placiera en el país. Aunque el siglo XIX se dio algunos pasos hacia la democracia, durante los gobiernos de Alfonso XII y Alfonso XIII el rey se entrometía constantemente en los asuntos políticos del país.

Tras un largo periodo que incluye la Segunda República, la Guerra Civil y la dictadura franquista, la Constitución española de 1978 reducía el papel del rey, elegido como sucesor directo de Franco, a un segundo plano. En el artículo 56 del Título II se define al rey como “el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones”. La monarquía parlamentaria sobre la que se basa el estado español sitúa al rey como una figura simbólica que representa al país pero que no debe llegar a intervenir en sus asuntos salvo en los casos concretos que se especifican en la carta magna.

Según Ernesto Pascual, Doctor de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, afirma que “la lógica de este no votar es porque, al fin y al cabo, la Constitución le atribuye un papel de moderación y arbitraje. Si votase y tomase una opción podría entreverse que no es del todo imparcial, que es lo que se supone. El hecho de votar podría dar ocasión a malentendidos”.

“Una solución probable que sería interesante explorar es que el rey introdujese una papeleta en blanco, porque la participación significa que legitimas el sistema y obviamente el jefe del Estado debe legitimar el sistema en el que está involucrado. Pero la abstención o no participación puede suceder por motivos estructurales (no poder ir, problemas con el coche, estar enfermo…), porque ningún partido te representa o porque el sistema político no te representa. La abstención podría entenderse como que el rey no vota porque no legitima el sistema, pero es una explicación demasiado retorcida”, afirma el profesor de la Universitat Oberta de Catalunya.

En España la familia real nunca ha votado en convocatorias partidistas y electorales desde el comienzo de la democracia pero distinto es el caso de los referendos, ya que al tratarse de consultas populares hechas a la ciudadanía la familia real y el rey sí que pueden votar y dar su opinión sobre el asunto sin romper esa imparcialidad. Tanto Juan Carlos I como Felipe VI solo han ejercido su derecho a voto en referendos entre los que se incluyen la Ley para la Reforma Política (1976) que desmanteló la dictadura franquista, la ratificación de la Constitución de 1978, la permanencia de España en la OTAN (1986) y la aprobación de la Constitución europea.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.

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