¿Hubo 'cowboys' afroamericanos?

Tras la Guerra de Secesión, algunos antiguos esclavos negros alcanzaron renombre en el Oeste como vaqueros, ganaderos y pistoleros.

¿Hubo 'cowboys' afroamericanos?
Ver preguntas y respuestas ¿Cómo eran los duelos en el Lejano Oeste?

Una de las facetas menos conocidas y más injustamente olvidadas de la conquista del Oeste es la participación en esta gesta de cowboys afroamericanos. Tanto es así que, cuando Quentin Tarantino estrenó en 2012 su film Django desencadenado, el personaje del antiguo esclavo negro reciclado en vaquero y pistolero causó no poca sorpresa y hasta escepticismo en algunos sectores del público. Sin embargo, esa fue exactamente la trayectoria de cowboys como Addison Jones, Isom Dart, Bass Reeves o Robert Lemmons, cuyas figuras van siendo rescatadas de dicho olvido. Y también la de Nat Love, alias 'Deadwood Dick', el más famoso de todos.

Esa fama se debe sobre todo al hecho de que escribió y publicó una autobiografía, La vida y aventuras de Nat Love, también conocido en las Grandes Llanuras como 'Deadwood Dick' (1907), cuyo éxito lo convirtió enseguida en el mayor mito negro del folclore wéstern. Y eso que, irónicamente, su biografía real es una de las peor documentadas de entre las de los vaqueros afroamericanos, ya que apenas hay otras fuentes que su libro y éste está lleno de exageraciones y hechos improbables. Por ejemplo, que conoció a Jesse James, Pat Garret y Billy el Niño, entre otras leyendas, o que su apodo proviene de haber ganado todos los premios en un concurso de rodeo celebrado en la ciudad de Deadwood (Dakota del Sur) en 1876.

Nat Love nació en 1854 en Davidson County (Tennessee), en la plantación en la que sus padres trabajaban como esclavos. Pese a la prohibición al respecto, su padre, Sampson Love, le enseñó a leer y escribir. La Guerra de Secesión (1861-1865) los liberó de la esclavitud y Nat, con un talento innato para la doma de caballos, decidió marchar al Oeste, con 16 años, en busca de fortuna. Convertido en un experimentado cowboy, condujo ganado en Kansas y Arizona y se labró una sólida fama como jinete y tirador. En 1889, tras muchas aventuras –aunque sin duda no tantas como relató–, se casó y trabajó como revisor y más tarde como guardia de seguridad en Los Ángeles. Allí escribió su libro y allí moriría en 1921.

COMENTARIOS