¿Es cierto que Jayne Mansfield murió decapitada?

La actriz y 'sex symbol' americana sufrió un aparatoso y trágico accidente de coche del que nació esta leyenda urbana.

¿Es cierto que Jayne Mansfield murió decapitada?

Hace cincuenta años, el 29 de junio de 1967, moría a los 34 Jayne Mansfield, una estrella de Hollywood de efímera pero exitosa carrera. Nacida Jayne Palmer en 1933, tomó su apellido artístico del primero de sus tres maridos, Paul Mansfield, antes de iniciarse como actriz en cine, teatro, televisión y nightclubs a mediados de la década de 1950 (también era cantante y grabó varios discos). Aunque morena natural, pronto los estudios la tiñeron de rubio platino en busca de una nueva Marilyn Monroe aún más voluptuosa, de enorme busto y exagerados peinados. Y entre 1956 y 1960 llegó a ser más popular y taquillera que la propia Marilyn.

En esos años hizo sus mejores films, con directores de la talla de Frank Tashlin, Stanley Donen o Raoul Walsh. No obstante, su fama se debió sobre todo a su estatus de sex symbol: fue de las primeras estrellas del cine en posar semidesnuda para la portada de Playboy, en 1955 (aparecería en todos los números de febrero hasta 1958 y de nuevo en 1960). Su desinhibición causó escándalo y estuvo a punto de costarle la custodia de su hija Jayne Marie, la primera de los cinco que tuvo. Para mediados de los 60, su carrera había entrado en declive y ya apenas trabajaba más que en producciones europeas de tercera y en algún film erótico.

En la madrugada del 29 de junio de 1967, Mansfield viajaba en coche a Nueva Orleans junto a su pareja en aquel momento, el abogado Sam Brody, y tres de sus hijos, cuando el vehículo chocó violentamente contra un camión. Brody, el chófer y ella murieron en el acto, mientras que los niños, que iban dormidos atrás, salieron casi ilesos. Del aparatoso y trágico accidente surgió enseguida la leyenda urbana de que la actriz había sido decapitada en el choque. No fue así –aunque sufrió un grave traumatismo craneoencefálico–, pero una foto policial de lo que parecía una cabeza rubia sobre el capó (en realidad, la peluca de Mansfield) dio pie al rumor.

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