¿A qué se llamó "La Unión Ibérica"?

Al período histórico en el que Portugal estuvo bajo el poder de la monarquía española (1580-1640).

Felipe III

Para llegar a alcanzar la unión de territorios castellanos y portugueses bajo la misma monarquía sucedió una victoria española en un campo de batalla portugués.

Fue en Alcántara, cerca de Lisboa (Portugal), el 25 de agosto de 1580 cuando el ejército español –al mando de Fernando Álvarez de Toledo, tercer Duque de Alba–, derrotó a las tropas portuguesas de Antonio I de Portugal, prior de Crato.

La victoria española supuso la ocupación del trono de Portugal por Felipe II de España, iniciándose así una unión entre ambos países, conocida como "La Unión Ibérica", que se prolongó hasta 1640.

La historiografía portuguesa bautizó como "Dinastía Filipina" o "Tercera Dinastía" este período histórico –comprendido entre 1580 y 1640– en el que Portugal estuvo sometida al mismo soberano de la Casa de Austria reinante en España.

Tres reyes se fueron sucediendo durante la Unión: Felipe II de España (como Felipe I en Portugal) (1580-1598), Felipe III de España (como Felipe II en Portugal) (1598-1621) y Felipe IV de España (como Felipe III en Portugal) (1621-1640)

Durante la existencia de la península Ibérica bajo un mismo soberano, la extensión territorial de ambos reinos unidos llegó a convertir a Felipe II –y luego a sus sucesores– en el gobernante del Imperio más dilatado de su tiempo ya que reinaba sobre una extensa superficie del mundo que abarcaba desde las Indias de América hasta el extremo oriente de Asia, incluyendo factorías en África y la India.

Más concretamente, la unión de Portugal y Castilla daría lugar a un conglomerado territorial que incluía posesiones en: México, Cuba, América Central, Sudamérica, Filipinas, como núcleos costeros en Berbería, Guinea, Angola, Mozambique, Golfo Pérsico, India y en el sudeste asiático (Macao, Molucas, Formosa...).

La rama española de los Habsburgo había ascendido al trono portugués durante la crisis de sucesión portuguesa de 1580 que se había iniciado a raíz de la muerte sin descendientes del rey Sebastián I de Portugal en la batalla de Alcazarquivir y de su sucesor y tío-abuelo Enrique I de Portugal.

Felipe II de España terminó siendo reconocido como rey de Portugal en las Cortes de Tomar de 1581. Mientras tanto, la idea de los lusos de perder su independencia dio lugar a una revolución liderada por el Prior de Crato que llegó a proclamarse rey en 1580 y gobernó hasta 1583 en la isla Terceira de las Azores. El prior de Crato terminaría derrotado debido principalmente al apoyo a Felipe de la burguesía y de la nobleza tradicional.

Para conseguir tales apoyos, Felipe se comprometió a mantener y respetar los fueros, costumbres y privilegios de los portugueses.

Lo mismo sucedería con los que ocuparan los cargos de la administración central y local, así como con los efectivos de las guarniciones y de las flotas de Guinea y de la India.

En las Cortes estuvieron presentes todos los procuradores de las villas y ciudades portuguesas, a excepción de las de los de las Azores, fieles al rival pretendiente al trono derrotado por Felipe II, el Prior de Crato.

Este fue el principio de la unión real que, sin grandes alteraciones, dominaría hasta cerca de 1640 a pesar de las intervenciones inglesas en las Azores en 1589.

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