Roald Dahl y la fábrica de cuentos

El conocido autor británico nació el 13 de septiembre de 1916 y es famoso por sus brillantes cuentos infantiles y sus espeluznantes novelas para adultos.

Roald Dahl, autor de "Charlie y la fábrica de chocolate", es uno de esos autores que ocupa un lugar especial entre los escritores de relatos infantiles por la genialidad de sus textos. Los cuentos son esas historietas amenas y sencillas, de colores brillantes en nuestra imaginación y final feliz sobre el papel, que todos hemos disfrutado en algún momento de nuestra vida. Y aunque el paso del tiempo y el peso de la vida acaban por hacernos olvidar la alegría que sentíamos con los cuentos, siguen guardando cierto ambiente mágico que nos devuelve a una infancia sencilla.

De ascendencia noruega, su familia se había trasladado a Reino Unido hacía tiempo y allí nació un 13 de septiembre de 1916. La prematura muerte de su padre, cuando Roald solo tenía 3 años, puso en una complicada situación económica a la familia. A pesar de todo, decidieron quedarse en Reino Unido y Roald asistió a estrictos colegios en los que el castigo físico y la disciplina extrema eran la norma común. Nunca destacó como estudiante ni le gustó someterse a esa autoridad rígida, pero sí que demostró poseer gran inteligencia y ser un apasionado de la aventura y la acción.

Este gusto por la adrenalina le llevó a alistarse en la RAF durante la Segunda Guerra Mundial, donde fue derribado varias veces pero consiguió salir con vida. Después, sería contratado como experto en asuntos de aviación en Estados Unidos. Muchos de sus textos destinados al público adulto se basaron en sus propias experiencias y, aunque menos conocidos, escribió grandes obras como ‘Relatos de lo inesperado’ o ‘Mi tío Oswald’ y fue guionista para la saga de James Bond. Sin embargo, si por algo se le recuerda es por haber dado vida a algunas de las historias infantiles más conocidas y vendidas del siglo XX como ‘James y el melocotón gigante’ (1961), ‘Charlie y la fábrica de chocolate’ (1964) o ‘Matilda’ (1988). Varias de sus obras han sido adaptadas al cine o al teatro y la historia de Charlie y Willie Wonka ha vendido más de 13 millones de ejemplares en todo el mundo.

Es probable que, además de por su humor e ingenio, las historias de Roal Dahl se hayan hecho tan famosas porque están escritas para que las disfruten tanto adultos como niños. Llenas de magia, fantasía y una crítica social escondida a la vista, cualquiera de sus libros le sacaría una sonrisa tanto a ese niño que empieza a leer solo como a los padres que aún guardan unos minutos por la noche para que su hijo duerma bien. La lectura es uno de los mayores tesoros del ser humano, y es gracias a personas como Roald Dahl que sigue llegando a los más pequeños.