¿Quién fue Isaac Peral?

El ingeniero y militar español Isaac Peral diseñó el primer submarino militar capaz de disparar torpedos bajo el agua.

Isaac Peral y Caballero nació en Cartagena en 1851. Su padre, Juan Manuel Peral, era primer condestable (sargento subalterno) encargado del armamento en el cuerpo de artillería de la Armada, por lo que Isaac creció en un ambiente profundamente introducido en el mundo militar. Su experiencia en varios conflictos navales y su ávido ingenio le llevarían a diseñar un submarino propulsado por motor eléctrico y capaz de disparar torpedos estando sumergido.

Cuando cumplió catorce años, la edad mínima para alistarse, ingresó en el Colegio Naval Militar de San Fernando y fue destinado a Filipinas en 1866, tras graduarse. Permaneciendo aún en el cuerpo como parte de la ‘Guardamarina del Mediteráneo’ comenzó los estudios superiores en los que aprendería matemáticas, física, ingeniería naval e ingeniería eléctrica entre otros. A finales del siglo XIX, el ejército y concretamente la Armada estaban siendo el foco de grandísimos avances tecnológicos y nuevos inventos y Peral supo sumarse a esta corriente.

En 1885 las islas Carolinas, territorio español en el Pacífico, se convirtieron en escenario de un conflicto entre Alemania y España por su posesión. Aunque la intervención papal llevó a que se firmaran unos acuerdos en los que España conservaba la posesión de las islas pero otorgando ventajosos acuerdos comerciales a Alemania, el choque entre ambas potencias fue el germen del que nacería el gran invento de Peral. Ese mismo año, Isaac Peral expone a sus superiores la idea de un torpedero sumergible que funcione y se desplace empleando energía eléctrica y esta es recibida con entusiasmo tanto por los oficiales como el ministro de Marina y la Reina Regente, María Cristina.

El proyecto es aprobado oficialmente en 1887 a través de una Real Orden y Peral comienza su construcción, empleando los mejores materiales traídos del extranjero y la tecnología más avanzada del momento. El submarino ‘Peral’ fue el primer buque construido en un astillero español cuya estructura era íntegramente de acero. Los trabajos duraron hasta septiembre de 1888, momento en que se hace su botadura y se comienzan a realizar las primeras pruebas en mar abierto.

Desde entonces y hasta 1890, el ‘Peral’ lograría hazañas impensables para ese tiempo y que servirían para demostrar el buen diseño del submarino. El buque no solo consiguió sumergirse, parar motores y volver a arrancarlos sin problema; sino que pudo disparar torpedos bajo el agua y acertar en los blancos. Peral, que estaba dentro de la nave y supervisaba personalmente todas las pruebas, navegó durante hora y media a una profundidad de 10 metros y fue capaz de mantener el rumbo deseado y emerger en el punto marcado con antelación.

A pesar del éxito que supusieron las pruebas, intereses económicos y presiones de otros países que veían como un problema grave en la posesión de un arma así provocaron que en 1895 la Junta Técnica rechazara el proyecto y este quedase abandonado, haciendo que Peral pidiera licenciarse y desvincularse definitivamente de la Armada española, muriendo en 1895 después de una operación.

Las siguientes guerras que vendrían demostraron el poder que el invento de Peral habría supuesto. En 1898, tras el bloqueo a Santiago de Cuba por parte de una flota estadounidense, el almirante George Dewey admitió que “si España hubiese tenido un solo submarino de los inventados por Peral” no habría podido mantener el bloqueo ni 24 horas. Tanto en la Gran Guerra como en la Segunda Guerra Mundial, los submarinos se convirtieron en un arma clave para mantener el dominio de los mares.

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