¿Qué fue el Domingo Sangriento?

Los hechos del Domingo Sangriento tuvieron lugar el 30 de enero de 1972 en la ciudad de Derry y terminaron con 14 muertos.

Vídeo: Ramiro Angulo.

 

Hay veces en las que la historia se escribe con sangre, y casi siempre es la sangre de los inocentes y los civiles. El 30 de enero de 1972 es conocido en Irlanda del Norte como ‘Domingo Sangriento’ por los sucesos violentos que ese día tuvieron lugar en la ciudad de Derry y que hicieron que la jornada terminase con 13 muertos (que pasarían a ser 14 a los pocos días) y decenas de heridos y detenidos. Este evento no solo supone el inicio de la peor etapa del conflicto norirlandés, sino uno de los acontecimientos que más marcaron la memoria de sus ciudadanos y de la propia ciudad.

Podría decirse que el conflicto de las dos Irlandas empezó en el mismo momento de la división de la isla en una parte que formaría parte del Reino Unido (Irlanda del Norte) y otra completamente desvinculada de este (República de Irlanda) allá por 1921. Ya en estos momentos surgieron grupos paramilitares que promovían la reunificación de Irlanda en un único territorio y la ruptura de cualquier lazo con Reino Unido, siendo el más conocido el Ejército Republicano Irlandés (IRA), o que pretendían defender la permanencia de Irlanda del Norte dentro de la organización territorial británica, como la Mano Roja del Ulster. Desde el año 1955, el IRA aumentó su actividad y los tiroteos y atentados se convirtieron en la nota común en Irlanda del Norte. El gobierno británico decidió enviar tropas para ayudar a controlar la situación pero la escalada de violencia continuó hasta el año 1971.

En agosto de ese año, y ante las dificultades que estaban teniendo para devolver la paz a las calles, el gobierno de Stormont (sede del parlamento de Irlanda del Norte) aprobó una nueva ley que permitía a las autoridades retener a prisioneros de forma indefinida y sin juicio previo cuando fueran sospechosos de actos terroristas o de pertenencia al IRA. En respuesta a esta abusiva norma, la Asociación por los Derechos Civiles de Irlanda del Norte convocó una manifestación masiva que debía recorrer Londonderry desde el barrio católico hasta el centro de la ciudad el 30 de enero de 1972 y, a pesar de que el gobierno declaró ilegal este tipo de protestas, la marcha siguió adelante.

Alrededor de las 15:00, entre 10 000 y 15 000 personas se reunieron en el barrio de Bogside (el llamado Free Derry) e iniciaron una marcha pacífica y a favor de los derechos civiles. El gobierno británico había instalado barricadas para controlar el recorrido de los manifestantes y había enviado a un Regimiento Británico de Paracaidistas, una unidad militar equipada con armas de fuego de gran calibre y sin experiencia previa en control de masas. Para evitar disturbios, los organizadores decidieron limitar el recorrido de la manifestación al barrio católico de Derry pero de poco sirvió este gesto.

Manifestantes detenidos durante el Domingo Sangriento
Manifestantes detenidos durante el Domingo Sangriento. Imagen: Getty Images.

 

Según el primer informe oficial que se hizo, alrededor de las 16:00 algunos manifestantes arrojaron botellas y piedras contra los soldados y estos procedieron a llevar a cabo las primeras detenciones. A las 16:10 la situación se descontroló y 21 de los soldados abrieron fuego contra los manifestantes, disparando entre todos un total de 108 ráfagas y provocando una ola de caos, pánico y violencia en respuesta. Hubo 13 muertos durante los enfrentamientos y un herido grave que falleció al poco tiempo además de otros 15 heridos y decenas de detenidos. Cuando la noticia llegó a Dublín ese mismo día, una turba enfurecida prendió fuego a la embajada británica en la capital irlandesa, quemándola hasta los escombros.

Al día siguiente, el gobierno inició una investigación sobre los hechos dirigida por el Lord Presidente del Tribunal Supremo de Inglaterra y Gales (John Widgery) y en sus conclusiones exculpaba de casi cualquier responsabilidad al gobierno y los militares responsables, achacándolo a una provocación y agresión de los manifestantes. En este informe del llamado tribunal Widgery se hacía referencia a la decisión de abrir fuego como “rozando lo imprudente”. Los hechos del Domingo Sangriento provocaron una crítica a nivel internacional por lo sucedido, el aumento masivo del apoyo al IRA con su consecuente recrudecimiento de la violencia y la disolución del parlamento norirlandés en marzo, cuyas funciones pasaron temporalmente a manos de las instituciones británicas.

En 1998, como parte de los Acuerdos de Paz de Viernes Santo, el entonces presidente de Reino Unido Tony Blair anunció una nueva investigación sobre lo ocurrido durante el Domingo Sangriento encabezada por el juez del Tribunal Supremo Mark Savile. Este segundo informe recopiló, entre otros documentos, el testimonio de 919 testigos y se concluyó en 2010 con un coste aproximado de 200 millones de libras. En él se desmentían los principales puntos del tribunal Widgery y se condenaba la actuación de los militares basándose en que no hubo ninguna amenaza o lanzamiento de objetos que justificasen el abrir fuego y que no se dio ningún aviso a los civiles antes de disparar.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.

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