Monstruos de la historia: la creación del Dr. Frankenstein

La criatura de Frankenstein surgió de la mente y la pluma de Mary Shelley y se ha convertido en uno de los monstruos más populares de la historia.

Si alguien nos describiese a un tipo alto (altísimo) y mal encarado, de piel grisácea o verdosa, con cicatrices y tornillos en la cabeza, ropa un tanto andrajosa, andares rígidos y una constante sucesión de gruñidos y rugidos saliendo de su gigantesca bocaza, muchos de nosotros pensaríamos inmediatamente en Frankenstein. Y muchos de nosotros nos equivocaríamos, ya que a quien nos referimos es al monstruo o la criatura del doctor Víctor Frankenstein. Este espeluznante ser hizo su debut en la literatura universal en el siglo XIX y pero su historia es mucho más extensa de lo que se puede leer en las páginas.

Como ya hemos adelantado, el monstruo de Frankenstein apareció por primera vez en una novela escrita por Mary Shelley y publicada en 1823: Frankenstein o El moderno Prometeo. La escritora británica concibió por primera vez la idea del libro durante unas vacaciones de verano en Suiza en 1816. Una noche en la que hacía mal tiempo y llovía mucho, ella y sus acompañantes (su futuro marido Percy Bysshe, John Polidori, Lord Byron y Claire Clairmont) propusieron pasar el rato escribiendo una historia de fantasmas que luego compartirían con los demás. Se dice que, esa noche, Mary Shelley tuvo una pesadilla en la que vio a una criatura con forma humana junto a su creador, que en aquel preciso momento estaba insuflándole vida. Así fue como lo que comenzó siendo un relato breve se convirtió en una novela completa.

La novela de Mary Shelley fue un éxito absoluto desde su lanzamiento y está considerada como uno de los grandes relatos modernos del género de terror. Hay quien también considera que, con el uso y el tratamiento que la autora hace de la ciencia dentro de la trama, esta debe considerarse como uno de los primeros casos de narrativa de ciencia ficción.

La obra cuenta con un título alternativo: El moderno Prometeo. Según la mitología griega, Prometeo era un titán al que los dioses del Olimpo le encargaron crear seres vivos que poblaran el mundo y él creó a los humanos como seres semejantes a los dioses. Para protegerlos y ayudarlos a prosperar, Prometeo robó el fuego del Olimpo y se lo entregó a su creación, lo que le ocasionó un duro castigo de parte del todopoderoso Zeus. El titán acabó encadenado a una piedra en la que un águila devoraría sus entrañas por el día y se le regenerarían por la noche para repetir el suplicio eternamente. No es difícil ver la clara relación que existe entre Prometeo y el doctor Víctor Frankenstein, ya que ambos buscan crear vida a partir de objetos inanimados. La gran diferencia radica en que Prometeo lo hace porque tiene ese poder, por magia, pero Frankenstein obtiene esa habilidad divina a través de la ciencia.

Frankenstein
Imagen: Wikimedia Commons

 

La popularidad de Frankenstein y su criatura era tal que en 1910 se estrenó la primera película con ellos como protagonistas, un breve cortometraje basado en la obra de Mary Shelley. En 1931 llegó la película más conocida del monstruo, la protagonizada por el actor Boris Karloff, que introduciría detalles como que la criatura está hecha con partes de cadáveres o que revive gracias a la electricidad (ninguna de estos dos aspectos aparece explícitamente en la novela de Mary Shelley). El éxito de esta película no solo llevó a la fama a Karloff, sino que convirtió al monstruo (desde entonces conocido como Frankenstein) en uno de los seres más terroríficos y famosos de la historia.

Continúa leyendo