Masacre de Wounded Knee: danzarines fantasmas contra el 7º de Caballería

La Masacre de Wounded Knee fue una carnicería perpetrada por el Séptimo de Caballería en 1890 en la que murieron cerca de 300 nativos sioux.

Es probable que todos hayamos visto, aunque solo sea un fragmento, alguna de esas viejas películas sobre la conquista del Oeste americano llenas de los clichés que las hicieron populares. Hombres duros de gran corazón hechos a sí mismos, gente trabajadora que se aventuró a nuevas tierras en busca de riqueza y de un lugar donde vivir, alcohol en las cantinas, tiroteos en las calles y crueles y sanguinarios indios atacando a los inocentes por diversión. Durante años, Hollywood se encargó de hacer un importantísimo lavado de cara a una situación que, como suele pasar en la historia, resultaba ser mucho más compleja y llena de matices que lo que nos contaron.

Las relaciones entre los estadounidenses (entendidos como los herederos de esos primeros colonos europeos) y los nativos americanos habían sido complicadas casi desde su primer encuentro. Con la llegada del siglo XIX, el naciente gobierno federal de los Estados Unidos fue cambiando sus políticas con los nativos y lo mismo un día firmaba tratados en los que prometía respetar sus tierras como al siguiente, después de enterarse de que allí había oro, les expulsaba por la fuerza y les encerraba en reservas. La constante violación de los acuerdos firmados entre ambas partes llevó a las tribus sioux de las grandes llanuras a unirse para combatir contra los estadounidenses, derrotándolos en Little Big Horn. Sin embargo, esas victorias no dejaban de ser alegrías temporales ya que, poco después, aparecían los estadounidenses con sus numerosos ejércitos y su mejor armamento y la situación volvía a su cauce.

A finales del siglo XIX surgió entre las tribus nativoamericanas un movimiento espiritual conocido como la Danza Fantasma, que afirmaba que los dioses estaban enfadados porque los nativos habían abandonado sus costumbres y se habían dejado corromper por el hombre blanco. Así, si se recuperaban las tradiciones ancestrales de los pueblos nativos (entre ellas la mencionada danza fantasma) los dioses se apaciguarían y destruirían a todos los no creyentes para que las tribus pudieran recuperar las tierras que les habían arrebatado. Por su parte, el gobierno federal vio esto como una posible amenaza y el comienzo de una nueva causa común para los nativos.

El 15 de diciembre de 1890, una patrulla del ejército dedicada a vigilar las reservas de nativos americanos arrestó al histórico líder sioux Toro Sentado (que había dirigido el ataque de Little Big Horn contra Custer) por ser, supuestamente, miembro de la Danza Fantasma y acabó disparándole allí mismo. Este hecho caldeó los ánimos y avisó a los líderes nativos de que cualquiera de ellos podía ser el siguiente. Así, temiendo correr una suerte similar, el jefe Pie Grande de los Lakota Sioux ordenó a su pueblo que le siguiera en su camino para reunirse con el jefe Nube Roja.

Wounded Knee
Imagen: Wikimedia Commons.

 

El día 29 de diciembre de 1890 el Séptimo Regimiento de Caballería interceptó a Pie Grande y los suyos junto a Wounded Knee Creek, rodeándolos y exigiendo que les hicieran entrega de todas las armas. En total los nativos les dieron 38 rifles pero, creyendo que eran pocos para las casi 400 personas que viajaban, los soldados decidieron hacer un registro en profundidad. No se sabe con exactitud lo que pasó pero parece que hubo un forcejeo entre un hombre de los sioux y un soldado y alguien disparó. Inmediatamente, el Séptimo de Caballería decidió atacar con todo su poderío y masacró a entre 150 y 300 hombres, mujeres y niños. En el enfrentamiento murieron 25 soldados del ejército. El Séptimo de Caballería intentó enterrar a los muertos en fosas comunes pero como la prensa llegó antes de que terminaran, dijeron que aquel era el resultado de una gloriosa batalla y no de una carnicería contra personas desarmadas. Y esa fue la historia que se contó al país durante años.

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