Los conflictos tipo que definieron la Guerra Fría

Las distintas etapas de la Guerra Fría (1947-1991) estuvieron marcadas por conflictos tipo que marcaron el ritmo y el tono de la contienda.

En 1947, tan solo dos años después de que la Segunda Guerra Mundial terminara oficialmente, el mundo se vio abocado a un nuevo abismo que parecía todavía más profundo y desalmado que el anterior. Un conflicto distinto a todos los anteriores tanto por su forma como por sus posibles consecuencias: si una de las piezas se movía hacia donde no debía, el resultado podía ser la aniquilación definitiva de toda la humanidad. La Guerra Fría, como se conoció a ese largo y exasperante toma y daca entre Estados Unidos y la Unión Soviética, colocó en el cuadrilátero a dos superpotencias opuestas que solo concebían su propio dominio sobre la otra y que se valieron de zonas de influencia, países satélite y conflictos tipo para intentar tomar la delantera.

Precisamente así, ‘conflicto tipo’, es como se conoce a los acontecimientos más importantes de la Guerra Fría que marcaron sus distintas etapas y cambios de estrategia en ambos bandos. En total se pueden distinguir hasta cinco conflictos tipo que deben destacar por lo que supusieron para el desarrollo de esta contienda indirecta pero que al mismo tiempo deben verse en conjunto con los otros elementos que componen su contexto político y social.

El primero de todos fue el bloqueo que la URSS hizo de la parte occidental de Berlín en 1948. Es considerado por muchos como el pistoletazo oficial a la Guerra Fría y apareció en uno de los puntos calientes más conflictivos, Alemania. Tras la derrota del Tercer Reich, los Aliados decidieron quedarse el territorio alemán como zonas de influencia según por dónde y hasta dónde hubieran avanzado y acordaron (no sin pocas discusiones) que Berlín sería dividida a su vez en varias zonas de influencia. La Unión Soviética de Iósif Stalin no estuvo de acuerdo con esto ya que consideraban que Berlín era su trofeo por haber derrotado al nazismo y decidió forzar las cosas bloqueando el sector occidental para forzar su rendición. La respuesta de Estados Unidos fue diseñar un potente puente aéreo que cubrió todas las necesidades de la ciudad hasta que el bloqueo se levantó.

El siguiente conflicto tipo fue la Guerra de Corea (1950-1953), el primer enfrentamiento directo en el que Estados Unidos y la URSS se vieron las caras en bandos rivales. La guerra comenzó con la invasión del norte sobre el sur y continuó hasta 1953, cuando se firmó un armisticio que delimitaba la separación de las dos Coreas en la misma frontera que tenían al comenzar las hostilidades. En Corea se aprecian los empeños expansionistas más duros, propios de la época estalinista en la URSS y las políticas de contención estadounidenses con las que el país no dudaba en actuar allá donde lo viera necesario.

En 1962 se vivió un nuevo conflicto tipo, tal vez uno de los más conocidos. La isla de Cuba quedó bajo un régimen de carácter socialcomunista desde 1959, año en el que Fidel Castro y sus guerrilleros expulsaron al también dictador Fulgencio Batista del poder. La que al principio fue vista como una revolución romántica por los estadounidenses pronto pasó a ser una posible amenaza más cercana de lo que ellos querrían, y es por eso que el gobierno de los Estados Unidos promovió una serie de acciones e intervenciones encubiertas para delimitar el poder de Castro. A consecuencia de esto pasó justo lo que más temían y el barbudo guerrillero comenzó una aproximación a la URSS que no gustó nada. En 1962, después de que EEUU instalara unos misiles con ojivas nucleares en Turquía, Jruschov llegó a un pacto con Castro e hizo lo mismo en Cuba. La escalada de tensión fue inédita en todo el conflicto y el mundo entero pudo contemplar de cerca el temible rostro de la aniquilación nuclear.

Guerra Fría
Imagen: Getty Images.

 

Y de la caribeña Cuba volvemos al sureste asiático para hablar de la Guerra de Vietnam, el siguiente conflicto tipo. Esta región (conocida hasta entonces como Indochina) se había independizado de Francia en 1955 y había quedado dividido en dos, una zona de influencia capitalista y la otra de influencia comunista. Aunque iba a celebrarse una votación sobre la posible reunificación en 1956, el sur dio un golpe de estado promovido por Estados Unidos y se desató una guerra que se extendería hasta 1975 y en la que las guerrillas del Vietcong consiguieron imponerse, causando una de las peores derrotas que ha vivido Estados Unidos en su historia.

El último conflicto tipo fue para la URSS lo que Vietnam fue para Estados Unidos. En 1979 tuvo lugar la invasión soviética de Afganistán, un movimiento arriesgado ya que era la primera vez que la URSS empleaba fuerza militar fuera de una guerra abierta. Aliados desde hacía tiempo, la Unión Soviética pretendía estabilizar la situación del país bajo su firme mano y obtener beneficios de esa influencia que llevaba tantos años intentando ganarse a fuerza de talonario. La invasión fue muy criticada a nivel internacional y los propios afganos la rechazaron, alzándose contra los soviéticos y forzando su retirada. El estrepitoso fracaso vivido en Afganistán era un claro signo de la decadencia en la que se estaba sumergiendo la Unión Soviética y que, poco más de una década después, le forzaría a darse por vencida y aceptar su derrota en la Guerra Fría.

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