Historia de los Premios Óscars

Los premios más importantes del cine, entregados por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, nacieron en 1928.

Cada arte tiene su día de fiesta grande. Para la literatura y lo escrito, ese día es el 23 de abril y para el cine, como no podía ser de otra forma, la noche de los Óscar. Esta impresionante gala atrae las miradas de todo el mundo al celebrar y premiar lo mejor del séptimo arte de cada año, un medio que ya causó sensación en sus orígenes y que ha seguido subiendo como el cohete a la luna del lejano corto de Georges Meliès (1902).

El premio surge al tiempo que la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas en 1927. Sus 36 miembros originales, todos ejecutivos de producción y luminares de la época, decidieron crear una corporación sin ánimo de lucro que defendiera y agrupara los grandes sectores de la creciente industria cinematográfica. En 1928, Cedric Gibbons y George Stanley propusieron crear un premio anual que reconociera la labor de actores, directores, productores, técnicos y guionistas.

Con el diseño del premio terminado, el 16 de mayo de 1929 tuvo lugar la primera ceremonia de los premios de la Academia. Se realizó en el hotel Roosevelt de Los Ángeles, acudieron 270 personas y los doce premiados se conocían desde hacía tres meses, por lo que no fue una gran sorpresa. Los premios ni siquiera se conocían como “Óscar”; fue la bibliotecaria y (más tarde) directora ejecutiva de la Academia Margaret Herrick quien popularizó ese nombre porque la estatuilla le recordaba a su tío.

Desde entonces, más de 90 galas han tenido lugar de forma continua hasta la actualidad. Durante los años de la Segunda Guerra Mundial, la única diferencia es que las estatuillas eran de yeso en vez de estaño y cobre bañado en oro pero ni el sonido de las bombas detuvo este homenaje al séptimo arte. En 1953, la Academia llegaría a un acuerdo con la NBC y la gala comenzaría a ser retransmitida por televisión, convirtiéndose en un fenómeno internacional.

Las doce categorías originales fueron ampliándose hasta llegar a las veinticuatro actuales, aunque las más populares siguen siendo ‘Mejor película’, ‘Mejor actor’, ‘Mejor actriz’ y ‘Mejor director’. Las galas extendieron su duración con números musicales y maestros de ceremonias hasta llegar a más de 4 horas y empezaron a tener a protagonistas habituales que nunca faltaban. Por ejemplo, las películas de Walt Disney cuentan con más de 60 nominaciones y se han llevado 26 premios.

A pesar de la caída de audiencias que ha sufrido en los últimos años y a numerosas críticas contra la Academia por sus polémicas decisiones y por seguir dando prioridad a las candidaturas de hombres y personas blancas, los Óscar siguen siendo una noche con más magia de lo habitual en la que las estrellas no están en el cielo, sino sobre una alfombra roja.

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