El verdadero Van Gogh

Vincent van Gogh es uno de los pintores más famosos de la historia del arte, pero no siempre fue así. Hoy vamos a desmontar algunos de los aspectos de su vida que se dan por sentados.

 

Se dice que Van Gogh pintó a lo largo de su vida alrededor de 900 obras, pero esto solo hubiera sido posible si el pintor hubiera creado unos 90 cuadros al año, todo esto teniendo en cuenta que empezó a pintar con 27 años y lo siguió haciendo hasta su fallecimiento con 37. Esto resultaría en 7-8 cuadros, de media, al mes, y dos cuadros a la semana. Por todo esto es posible que algunos de esos 900 cuadros no sean realmente suyos, pero son todo teorías.

Otro aspecto es que, al parecer, Vicent Van Gogh solo vendió tres cuadros en vida, un dato que extraña bastante pues su hermano era galerista, y él mismo trabajó en una galería, lo que le mantenía en un contacto constante con gente del mundo del arte, y facilitaría su acceso a las personas que quisieran adquirir sus obras, pero no hay documentos que acrediten más ventas, por lo que es bastante complicado llegar a saber qué cantidad de cuadros vendió realmente el pintor a lo largo de su vida.

A los 27 años, Van Gogh comenzó sus estudios de dibujo en la Academia de Bellas Artes de Bruselas, donde residió desde 1880, así que la teoría de que era un pintor autodidacta quizás no sea del todo verdad. Además, sus trabajos tempranos en la galería de su hermano lo mantuvieron desde el principio en contacto con el mundo del arte, algo que despertó su interés por la pintura.

¿Impresionista o post-impresionista?

Las pinturas de Van Gogh siguen la base del impresionismo más puro, similar al de Monet, pintando escenarios de exterior y trabajando con la luz y con el color, pero lo cierto es que se incorporó algo tarde al movimiento, y de ahí el debate de si incluirlo en uno u otro.

Al morir Vincent y su hermano, su cuñada mandó traducir gran parte de su correspondencia para reunirla en un libro, gracias a cuyas ventas la figura de Van Gogh empezó a ser más conocida. Además, después de su muerte fue también ella misma la que reunió  algunas de las obras de Van Gogh y las expuso en París en 1901, dando a conocer aún más el trabajo de su cuñado.

Pero el verdadero boom de Van Gogh se produjo en los años 80, y en los 90 creció su fama, cuando se desató el amor mundial por los cuadros impresionistas. Llaman la atención, sobre todo, las cifras astronómicas que alcanzaron dos de sus cuadros: uno de sus lienzos de girasoles alcanzó la cifra de ventas de 40 millones de dólares y fue superado por los lirios, que se vendieron por casi 54 millones.

 

Continúa leyendo