El origen del Día de la Biblioteca

Este día fue establecido en 1997 para conmemorar el incendio de la biblioteca de Sarajevo de 1992, durante las guerras yugoslavas.

En 1997, y partiendo de una propuesta de la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil y del Ministerio de Cultura, se declaró el 24 de octubre Día de la Biblioteca. El objetivo de este día es, a través de actividades de todo tipo, no solo promocionar y difundir la lectura a todas las edades sino resaltar el importante papel que las bibliotecas juegan como punto de encuentro y reunión, así como lugar de fácil acceso a todo tipo de obras. Sin embargo, puede que lo más interesante de todo sea el motivo por el que fue elegido el 24 de octubre para este día.

Ocurrió en 1992, en el contexto de las guerras yugoslavas en las que se decidía la independencia de Bosnia Herzegovina frente a Serbia. El profesor universitario Nikola Koljevic, usuario habitual de la biblioteca de Sarajevo y amante de la obra de William Shakespeare ordenó a las milicias serbias que sitiaban la ciudad de Sarajevo que atacaran la biblioteca con bombas incendiarias. Amigo de Radovan Karadzic y nacionalista radical serbio, se dejó seducir por la idea de la “Gran Serbia”, una concepción fantástica que hablaba de la pureza de la raza y una grandeza irreal. Para Koljevic, Sarajevo (ciudad en la que los bosnios musulmanes y los croatas católicos eran mayoría) y su biblioteca eran manchas en ese proyecto suyo.

El edificio quedó gravemente dañado. En los primeros momentos del incendio, los trabajadores de la biblioteca y numerosos transeúntes que pasaban por allí pusieron en riesgo sus vidas para salvar cuantos libros fuese posible. La biblioteca de Sarajevo guardaba millones de volúmenes, muchos de ellos únicos y muy antiguos, que reflejaban el importantísimo lugar que la ciudad había ocupado en el Imperio Otomano y en el Imperio Austro-Húngaro y su historia multicultural, pero todo este legado quedó destruido por las llamas. Tras conocer la tragedia, el historiador croata Mirko D. Gmerk utilizó el término “memoricidio” para referirse a la destrucción de la memoria y el pasado del rival.

Tras los acuerdos de Dayton y el final de la guerra en 1995, Nikola Koljevic pasó sus últimos años dado al alcohol hasta que se suicidó en 1997. Por su parte, el líder serbiobosnio Radovan Karadzic fue arrestado y en 2019 el Tribunal Internacional de la Haya le condenó a cadena perpetua por el genocidio cometido en Srebrenica, donde murieron más de 8.000 personas.

La biblioteca de Sarajevo, construida en 1896 como ayuntamiento y reconvertido en biblioteca en 1949, fue restaurada en 2014 coincidiendo con el centenario del comienzo de la Primera Guerra Mundial (cuyo desencadenante directo fue el asesinato del archiduque Francisco Fernando en esa misma ciudad).

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