Clásicos universales de la literatura de terror

Repasamos algunos de los grandes títulos de la narrativa de miedo que han marcado el género, su evolución e importancia.

La literatura es un arma poderosa, capaz de crear historias ante los ojos del público y sumergirlo en los universos y situaciones que solo pueden existir en la mente del narrador. Si el cuentacuentos tiene habilidad suficiente uno puede emocionarse con los romances de jóvenes enamorados, sentir cómo tiembla el suelo ante la inminente batalla que se avecina o temblar con la oscura atmósfera y las criaturas malignas que acechan en las sombras. Precisamente, el terror es uno de los géneros que más provecho le sacan al poder de la narrativa.

Es difícil establecer un origen concreto para la literatura de terror, pero sus antecedentes podrían encontrarse en las primeras leyendas e historias populares del mundo antiguo. Estas solían contener un elemento moralizante o una moraleja que pretendía educar a la sociedad y enseñarle unos valores o comportamientos concretos y esta labor resultaba mucho más sencilla si se amenazaba a dicha población con castigos o criaturas monstruosas. Ya en la Grecia Clásica se narraba la historia de Licaón y el castigo al que Zeus le sometió por su costumbre de comer carne humana (primera referencia a un licántropo e historia con claros elementos de terror que se verían más adelante).

El establecimiento de la literatura de terror tal y como se conoce en la actualidad (o de forma similar) ocurre en el siglo XIX, cuando el romanticismo devuelve a escena las leyendas antiguas y los escenarios tenebrosos y hostiles con los protagonistas. Este estilo derivaría en la literatura gótica, que acentuaba todavía más todos estos elementos. Resulta necesario mencionar algunos ejemplos sin los que la literatura moderna de terror no se entendería: Frankenstein o el moderno Prometeo de Mary Shelley, los cuentos y leyendas de Edgar Allan Poe, El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson, Drácula de Bram Stoker o las historias de H. P. Lovecraft.

El siglo XX supuso un nuevo paso en esta tradición narrativa que trascendió y llegó también al cine, soporte que supo aprovechar el potencial audiovisual de las historias de terror. Pero si nos centramos en la palabra escrita, el nombre más escuchado y probablemente más conocido sea el de Stephen King. El autor estadounidense se hizo un nombre en los años 70 y ha sabido explotar las posibilidades de este género con unas historias en las que el suspense, la tensión y la fantasía se alían para conseguir que el lector salte del asiento.

Desde los maestros clásicos hasta los autores más actuales, el género narrativo de terror es tan amplio como numerosos son los tentáculos del temible Cthulhu y, aunque aquí hemos intentado recopilar algunas sugerencias que no pueden faltar en cualquier biblioteca que se precie, la mejor forma de conocer el potencial del género es descubriendo por uno mismo qué se oculta entre sus páginas.

Continúa leyendo