Auschwitz: los objetos hablan por las víctimas

14 ciudades y 7 años verán pasar la exposición itinerante ‘Auschwitz. No hace mucho, no muy lejos’, con más de 400 objetos, testigos mudos de la tragedia.

 

Es la primera vez en la historia, y probablemente la última, que una colección de objetos tan importante sale de Auschwitz; y el 95% de ellos no han sido nunca expuestos al público, ni siquiera en el museo original de Polonia.

14 ciudades y 7 años verán pasar la exposición itinerante ‘Auschwitz. No hace mucho, no muy lejos’, con más de 400 objetos, testigos mudos de la tragedia, intactos gracias a la labor de los conservadores.

No conocemos el nombre ni el rostro de muchas de las personas deportadas y asesinadas en el campo de Auschwitz. Tazas, anillos, maletas… intentan ser conservados tal y como se encontraron, nunca restaurados o reparados, para contar la historia de sus dueños, como única representación de estas víctimas anónimas; y también como única prueba de los crímenes que los nazis trataron de ocultar.

 

La exposición itinerante ‘Auschwitz. No hace mucho, no muy lejos’ podrá visitarse en Madrid hasta el 7 de octubre de 2018.

 

 

En Muyhistoria.es hemos hablado con el director de Musealia y comisario de la exposición en Madrid, Luis Ferreiro, quien admite que es incapaz de quedarse con un objeto de la exposición; dado que cada uno de ellos entabla una conversación íntima con los visitantes del muestrario.

Todos y cada uno de los objetos permiten recordar a las personas como tal, y no como meros números, como se contabilizan las víctimas en los grandes conflictos, o como “meros seres a rayas”, como pretendían los nazis.

Como ejemplifica Ferreiro, la memoria funciona como el espejo retrovisor de un coche: mirar de vez en cuando aporta información sobre el camino, y nos permite repensar y actuar. Hannah Arendt decía: “Una vez ha ocurrido un hecho en la historia, las probabilidades de que vuelva a ocurrir aumentan exponencialmente, dado que se ha ‘introducido en el mundo de las cosas”. Esta reflexión filosófica está muy presente a lo largo de la exposición y es su hilo conductor, lo cual permite reflexionar no solo sobre el pasado, sino sobre el presente y futuro. La inmersión de movimientos populistas y extremistas, racistas algunos de ellos, en la que se está sumiendo Europa, implica que estemos alerta, y que saquemos valiosas lecciones del contenido de ‘Auschwitz. No hace mucho, no muy lejos’.

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