Antonio Machado: un poeta sencillo e intimista

Miembro de la Generación del 98 y una de las figuras más importantes de la poesía española, Machado murió el 22 de febrero de 1939.

Sin intención de contradecir al maestro, el camino de Antonio Machado fue mucho más que sus huellas. Poeta por excelencia, dramaturgo ocasional y ensayista empedernido, el sevillano volcó su sensibilidad más íntima en un conjunto de obras que plasmaron la mentalidad española de su época. El miembro más joven de la Generación del 98 es reconocido internacionalmente como uno de los grandes artistas del país castizo.

Aunque nació en Sevilla en 1875, su familia se trasladó a Madrid cuando solo tenía ocho años y cursó estudios en la Institución Libre de Enseñanza junto a su hermano. La prematura muerte de su padre en 1893 y la de su abuelo en 1895 obligaron a Machado a trabajar para sacar adelante a su familia. El viaje que hizo a París en 1899 le introduciría en el mundo literario y cultural de la capital francesa, poniéndole en contacto con importantes figuras como Rubén Darío. Más tarde se trasladaría a Soria para ser profesor de francés, donde conocería y perdería a su gran amor: Leonor Izquierdo. El paisaje soriano sería el que en gran parte inspiraría su obra ‘Soledades, galerías y otros poemas’ pero la tristeza por la muerte de Leonor le obligaría a marcharse e instalarse primero en Segovia y finalmente en Madrid.

Su otro gran libro de poesía, ‘Campos de Castilla’ (1912), rompe con el subjetivismo y la intimidad desbordante de ‘Soledades’ para centrarse en un plano más realista del entorno en el que los paisajes son descritos con precisión y la decadencia castellana del momento es comparada con un pasado histórico mucho más glorioso mezclado con ironías, estilos populares y reflexiones filosóficas o existencialistas.

A lo largo de su obra se pueden apreciar distintas etapas en la poesía de Antonio Machado. Poseedor de las características noventayochistas y el primer pesimismo que siguió al Desastre del 98 y la pérdida de las colonias, le siguió una etapa intimista con brochazos oníricos en la que el poeta veía el mundo a través de un filtro subjetivo. La muerte de su esposa, Leonor, es considerada un punto de inflexión en el estilo y la forma de ver el mundo de Machado.

Cuando en 1936 estalló la Guerra Civil, Antonio Machado se posicionó rotundamente a favor de la República (su hermano Manuel decidió hacer lo mismo con el bando nacional). Desde el Madrid de la guerra dedicó amplios textos a la defensa de España y de los valores más progresistas de la sociedad. Debido al avance de las tropas franquistas, se traslada a Valencia y desde allí viaja a la frontera francesa en 1939. Él y su madre se instalaron en el pequeño pueblo costero de Coillure, donde fallecería al poco tiempo. Su tumba se encuentra en el cementerio local y está decorado con uno de sus versos y banderas republicanas.

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