2 de diciembre, Día Mundial para la Abolición de la Esclavitud

En 1949, la ONU aprobó el Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena.

Desde el año 1985, el 2 de diciembre se celebra el Día Mundial para la Abolición de la Esclavitud. Fue en esa fecha en 1949 cuando la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) aprobó el Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena (resolución 317(IV)).

La aparición de la esclavitud se remonta a las primeras etapas de la humanidad como sociedad estructurada y asentada. En Mesopotamia, Egipto, Grecia o Roma se utilizaba a los prisioneros de guerra, criminales o extranjeros (los motivos raciales fueron una de las principales excusas para la esclavitud) como mano de obra o trabajadores domésticos que pasaban a ser considerados poco más que un animal de tiro o una mascota. La esclavitud permaneció como una práctica más que común durante la Edad Moderna y hasta bien entrada la Edad Contemporánea, alrededor del siglo XIX. Especialmente conocidos son los casos de las potencias europeas, que obtuvieron esclavos de sus colonias en América y África, y Estados Unidos, donde el asunto de la esclavitud llegó a ser una de las principales causas de su guerra civil. Gran Bretaña abolió la esclavitud en 1807, España una década después y los Estados Unidos en 1865.

Pero a pesar de que la abolición de la esclavitud llegó progresivamente a la mayoría de los países, esta no se hizo efectiva en muchos casos. Lo que ocurrió fue que la esclavitud fue abandonando (sin desaparecer del todo) su forma tradicional, la que había tenido durante tantos siglos, para modernizarse y surgir en formas adaptadas a la actualidad. Según las Naciones Unidas, “la esclavitud moderna se utiliza como término general que abarca prácticas como el trabajo forzoso y el matrimonio forzado”. Estas situaciones aparecen cuando una persona no puede rechazar o abandonar una situación o actividad “debido a amenazas, violencia, coerción, engaño o abuso de poder”. Entre sus formas más comunes se incluye el trabajo forzoso, el matrimonio forzado, la trata de personas, la explotación sexual, el trabajo infantil o el uso de niños como soldados en conflictos bélicos.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) hay más de 40 millones de personas en el mundo que son víctimas de la esclavitud moderna. De esta cifra, un 71% son mujeres y niñas y un 25% niños. Este día pretende no solo dar visibilidad a un problema del que mucha gente no es consciente, sino también ejercer presión a nivel mundial para promover medidas concretas que combatan las prácticas de esclavitud moderna.

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