¿Quién fue la espía más joven de la historia?

Saraswathi Rajamani tenía solo 15 años cuando entró en el regimiento de Rani Laxmi Bai del ejército nacional indio.

india

La India también tiene a su propia Juana de Arco o Agustina de Aragón. La espía más joven de la historia es Saraswathi Rajamani. Nació en Rangún, Birmania (actual Myanmar) y su padre era uno de los hombres más ricos de su pueblo, pues poseía una mina de oro en Tiruchirapali (en la región sureña de Tamil Nadu), siendo por ello uno de los líderes económicos de la ciudad.

 

A los 15 años e inspirada por el discurso político de Netaji Subhash Chandra Bose (que en 1938 fue elegido presidente del Congreso Nacional Indio, pero dimitió de su cargo por no estar de acuerdo con la línea de no violencia de Mahatma Gandhi) en Rangún, donó todas sus joyas al Indian National Army, el Ejército Nacional Indio, brazo armado del nacionalismo indio. El político nacionalista indio pensó que se trataba de un error ingenuo de la joven y fue a devolverle las joyas a su casa. La joven Rajamani se negó en rotundo, implorándole que utilizara el dinero de las joyas para el ejército.

 

Sorprendido e impresionado, Subhas Chandra Bose la bautizó como Saraswathi, nombre de una de las diosas de la mitología hindú, diosa de la sabiduría, denominación que llevaría para siempre.

 

La entrada en el INA

 

No tardaría mucho en ingresar en el Ejércio Nacional Indio. Fue ese mismo año, y al siguiente, fue reclutada para el recién creado Regimiento Rani de Jhansi, un grupo exclusivamente femenino, formado íntegramente por mujeres voluntarias expatriadas y dirigido por una, la capitana Lakshmi Swaminathan (más conocida como Lakshmi Sahgal). Rajamani se había convertido en parte del ala de la inteligencia militar del ejército.

 

No es de extrañar esta celeridad, puesto que ya en 1937 y con tan solo 10 años de edad, perfeccionaba sus habilidades de tiro mientras prometía disparar al menos a un oficial británico en su vida. Cinco años más tarde, entraría a formar parte del primer ejército de mujeres del mundo. Era su vocación. Con 15 años, era probablemente la mujer más joven en unirse al regimiento Rani Laxmi Bai, y estaba dispuesta a derramar sangre por la causa de la libertad.


Durante casi dos años, Rajamani y algunas de sus compañeras se disfrazaron de muchachos y se infiltraron como espías informando directamente a inteligencia. Mientras se hacía pasar por un joven, su nombre era Mani.

 

Como curiosidad, en una ocasión una de sus compañeras fue capturada por las tropas británicas y para rescatarla Rajamani se infiltró en el campo británico vestida de bailarina; drogó a los oficiales británicos y liberó a la rehén. Lograron escapar. Resultó herida de un disparo, eso sí, pero salvaron la vida.

Su trabajo en el ejército continuó con este tipo de labores de inteligencia hasta que Netaji disolvió el INA tras la Segunda Guerra Mundial. En ese momento, Rajamani y su familia donaron todos sus bienes a la causa (incluida la mina de oro) y regresaron a la India. El resto de su vida ha estado marcada por la pobreza y por una pensión que no le otorgaron hasta 2005.

 

Crédito imagen: The better India

 

Rajamani entró a formar parte del primer ejército de mujeres del mundo

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