¿Qué fue la Operación Cólera de Dios?

Tras la Masacre de Múnich de 1972, el gobierno israelí montó un operativo de fuerzas especiales cuya misión era localizar y eliminar a los responsables del ataque.

Operación Cólera de Dios
Imagen: Wikimedia Commons.

El 5 de septiembre de 1972, tras una semana sin incidentes durante los Juegos Olímpicos de Múnich, un grupo de ocho terroristas pertenecientes a la organización Septiembre Negro se colaron en la Villa Olímpica y asaltaron la residencia de los atletas israelíes, matando a dos y reteniendo como rehenes a otros nueve para exigir la liberación de 200 presos palestinos a cambio de las vidas de los deportistas. Tras 21 horas de infructuosa negociación y el traslado de los secuestradores y sus rehenes al aeropuerto de la ciudad para escapar, una fallida operación de rescate de la policía alemana desembocó en una masacre en la que murieron los nueve atletas, cinco terroristas, un policía y un piloto.

El final de la tragedia supuso el principio de la venganza. Habían desatado la Cólera de Dios.

 

El Gabinete X

Unas semanas después de la masacre acontecida en Múnich, antes de que se enfriaran los ánimos, la primera ministra israelí Golda Meir organizó un comité clandestino junto al ministro de Defensa Moshe Dayan para localizar y eliminar a los responsables directos o indirectos del atentado, así estuvieran en algún país de Oriente Próximo o escondidos en Europa. Nació así la Operación Cólera de Dios, un dispositivo formado por fuerzas especiales del Mossad, el servicio de inteligencia israelí, supervisado por el veterano agente Mike Harari que cometería cerca de una decena de asesinatos selectivos a lo largo de los años. Estos operativos, menos de 20 soldados de élite cuyo nombre en clave era kidon (‘bayoneta’ en hebreo) se infiltraban de incógnito en los países sin el conocimiento de las autoridades y eliminaban a los sospechosos antes de desaparecer como fantasmas.

No era la primera vez que el gobierno israelí decidía saltarse los formalismos y la legislación internacional para poder satisfacer sus ansias de venganza. En 1962, el entonces primer ministro David Ben-Gurión orquestó una misión encubierta (Operación Finale) en la que miembros del Mossad viajaron hasta Argentina y secuestraron a Ricardo Klement, identidad falsa bajo la que se escondía el líder nazi e ideólogo de la Solución Final Adolf Eichmann. El genocida alemán fue trasladado a Israel, enjuiciado y ahorcado.

Golda Meir
Golda Meir, creadora de la Operación Tormenta de Dios. Imagen: Getty Images.

 

“… cuando caiga mi venganza sobre ti”

El primer objetivo de las bayonetas de Harari fue Wael Zwaiter, miembro de la Organización por la Liberación de Palestina (OLP)y primo de su líder Yasser Arafat. Fue tiroteado en octubre de 1972, cuando se disponía a entrar en su apartamento de Roma.

La siguiente víctima fue Mahmoud Hamshari, representante de la OLP en París. Miembros del Mossad se colaron en su apartamento e instalaron un pequeño dispositivo explosivo conectado con su teléfono. Después, uno de los miembros se hizo pasar por un periodista italiano que quería entrevistarle y, en el día y la hora acordados, las bayonetas llamaron a Hamshari. Una vez se hubo identificado, activaron el explosivo de forma remota y lo hicieron volar por los aires, matándolo en el acto. En los siguientes meses, la Cólera de Dios acabó con otros cuatro sospechosos (Basil al-Kubaisi, Hussein Abad al-Chir, Zaid Muchassi y Mohammed Buida).

Sin duda, la misión más conocida del operativo (y también la que supuso un mayor despliegue) fue la que llevaron a cabo en Beirut en 1973. Con Ehud Barak a la cabeza, que más tarde sería primer ministro de Israel, los agentes de la Cólera de Dios se infiltraron en la ciudad a través de un discreto desembarco anfibio y se reunieron con agentes de campo que ya estaban allí. Camuflados con ropa de civiles (algunos de ellos vestidos como mujeres para poder llevar cubierto todo el cuerpo y esconder sus armas), el operativo se dividió en varios escuadrones que realizó una acción coordinada: mientras se realizaban redadas por toda la ciudad y paracaidistas israelíes asaltaban la sede del Frente Popular para la Liberación de Palestina, la fuerza principal de las bayonetas localizó y eliminó a Muhammad Youssef Al-Najjar, Kamal Adwan y Mala Nasser, tres importantes líderes de la organización Septiembre Negro.

Se desconoce el número exacto de operaciones llevadas a cabo y asesinatos cometidos por los miembros de la Operación Cólera de Dios. Hubo muchos ataques y atentados durante los años en los que estuvo activo en los que, si bien no se podía confirmar la participación del Gabinete X, cuadraban con su modus operandi.

Además de estos ataques, se cree que el Mossad también empleó tácticas de guerra psicológica acosando y amenazando a miembros de las organizaciones palestinas (estuvieran o no metidos en grupos terroristas), recopilando información personal con la que chantajearles y enviándoles cartas bomba de poca potencia para asustarles.

Balas
Imagen: tung256 (Pixabay)

 

El incidente de Lillehamer

En 1973 un escuadrón de bayonetas viajó a Lillehamer, Noruega, para acabar con Ali Hassan Salameh, presunto cerebro de decenas de operaciones del Septiembre Negro y Al-Fatah (organización político-militar palestina). Como si de cualquier otro operativo se tratase, los miembros del Mossad localizaron al sujeto y lo mataron disparándole cuando paseaba por la calle con su mujer. El problema llegó cuando se dieron cuenta de que la información era errónea y aquel no era Salameh sino un camarero de origen marroquí que se le parecía lo justo y necesario. La Cólera de Dios había matado a un inocente.

El escándalo fue inmediato y de proporciones colosales. Las autoridades noruegas detuvieron y condenaron a prisión a cinco de los miembros del Mossad que habían participado en la operación y una investigación internacional destapó la compleja red de agentes, objetivos y pisos francos que el gobierno israelí tenía por toda Europa para llevar a cabo su guerra sucia. La presión internacional obligó a la primera ministro Golda Meir a desarticular y suspender la Operación Cólera de Dios pero nada más. Apenas hubo responsabilidades de ningún tipo para los involucrados y todavía hoy en día sigue sin saberse a ciencia cierta el alcance que tuvo el Gabinete X y sus escuadrones de la muerte.

La Operación Cólera de Dios regresó temporalmente en 1979, cuando el Mossad localizó (esta vez sí) a Ali Hassan Salameh. Para asegurarse de que no volvían a fallar, las bayonetas infiltraron a Erika Chambers, una ciudadana británica en Beirut, en las organizaciones de apoyo a los refugiados palestinos de las que Salameh era miembro. Chambers logró ganarse su confianza y acercarse lo suficiente a él como para aprender sus rutinas. Cuando estuvieron lo bastante seguros, los miembros del Mossad destinados a esta misión colocaron un coche bomba en una calle por la que Salameh solía pasar todos los días. La explosión mató al objetivo y a otras ocho personas.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.

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