¿Dónde se expuso por primera vez el Guernica de Picasso?

Picasso presentó su cuadro en el pabellón español de la Exposición Internacional de París, inaugurada en abril de 1937.

Guernica, probablemente la obra más popular y emblemática de Pablo Picasso, se presentó al mundo durante la exposición Internacional de París. La capital francesa acogía un evento de gran importancia que ocurría en un momento en el que España libraba una guerra civil y el mundo se preparaba para un nuevo estallido bélico.

En 1937, con la expansión militar de la Alemania nazi y la sombra de un conflicto inminente sobrevolando Europa, la Exposición internacional atrajo las miradas de todo el mundo con el objetivo de demostrar que el arte y las nuevas tecnologías no eran conceptos opuestos. La crisis económica tras el final de los felices años 20 y la tensa situación internacional hicieron que se marcase como un objetivo extra de la exposición la promoción de la paz mundial.

En el caso de España, país sumido en una cruenta guerra civil desde julio de 1936, el gobierno republicano hizo presencia en un pabellón que pretendía representar un régimen constitucional y de derecho que combatía el fascismo. También sirvió como instrumento informativo para buscar el apoyo de las potencias aliadas que colaborasen con el bando republicano para derrotar a los sublevados de Franco.

Cómo, cuándo y por qué del ‘Guernica’

Por supuesto, fue el pabellón español el que acogió la obra del pintor malagueño Pablo Ruíz Picasso y su emblemático nuevo óleo sobre lienzo: Guernica. El gobierno de la Segunda República hizo un encargo a Picasso, por aquel entonces muy popular, que aceptó a pesar de que sus obras por encargo eran las que menos solían gustar al artista. El motivo que impulsó a Picasso a realizar la dramática escena de esta pintura fue la noticia de los bombardeos efectuados por la Legión Cóndor de la aviación alemana sobre la villa vasca que da nombre a la obra.

Los aviones Heinkel He 111 de la Luftwaffe bombardearon Guernica matando a un tercio de la población y destruyeron el 80% de los edificios. Se ha discutido mucho sobre los objetivos que esta operación, conocida como Operación Rügen, y aunque una de las teorías más extendidas es que se buscaba destruir el puente que conectaba con Bilbao y las fábricas de armamento que había en los alrededores pero estos seguían en pie tras el ataque, por lo que parece más probable que solo se pretendiese desmoralizar al bando republicano y acelerar la rendición en el País Vasco. Aunque Falange Española publicó una declaración en la que acusaba al gobierno republicano del ataque, la prensa internacional coincidió en la autoría de la aviación alemana.

Picasso llenó el lienzo de figuras con una potente carga simbólica que representaban su rechazo contra la guerra y las atrocidades inhumanas de la talla del ataque a Guernica. Desde el toro como encarnación de lo español o el caballo desbocado hasta la espada rota, la madre con el hijo muerto o el ojo con una bombilla dentro, Guernica superó la tragedia del pueblo vasco que lleva su nombre y se convirtió en un alegato en contra de todas las guerras.

La Expo de París

El proyecto de la Exposición, debido a la crisis económica, se presentó originalmente con un presupuesto austero –casi millón y medio de francos–; además este evento debía ocupar exclusivamente los alrededores de la Torre Eiffel, que se modernizaron con una nueva iluminación, hasta el Trocadero y el Campo de Marte. El palacio del Trocadero fue demolido para construir el palacio de Chaillot, que alojó parte de la exposición de los 44 países participantes. En plena preparación de la Exposición, en 1936, se sucedieron en París huelgas e incluso sabotajes que retrasaron los trabajos en la exposición (se produjeron retrasos en la construcción de todos los pabellones, salvo en el de la Unión Soviética).

La inauguración estaba prevista para el 1 de mayo, día de los trabajadores y fecha importante para el entonces partido en el poder, el Frente Popular francés. Pero los retrasos sufridos hacían albergar serias dudas de que fuera posible inaugurar la exposición en fecha; por ello, se hizo trabajar a los empleados tardes, domingos e incluso días festivos. La exposición fue finalmente inaugurada el 25 de mayo, con menos de un mes de retraso y ese mismo día se concedieron sendas medallas de oro a los dos pabellones más espectaculares: el pabellón de la Alemania nazi y el pabellón de la Unión Soviética.

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