¿A qué se llamó la Revolución de Terciopelo?

Al movimiento pacífico que tuvo lugar en otoño de 1989 en Checoslovaquia y que dio lugar a la caída del gobierno socialista en ese país.

Revolución de Terciopelo en Praga

En aquel otoño de 1989, el 16 de noviembre, se celebró en la ciudad de Bratislava una manifestación de estudiantes en la que reclamaban libertades políticas, pero se realizó sin previa autorización de la policía, por lo que la protesta fue dispersada violentamente.

Al día siguiente, cuando se conoció lo ocurrido en Bratislava, miles de universitarios marcharon en Praga en protesta del régimen comunista checo.

A esta nueva protesta callejera el gobierno checo respondió con una brutal represión contra los manifestantes.

Encabezado por Gustáv Husák, –en el poder desde 1975 hasta 1989–, el régimen checo actuó contra los jóvenes con tal contundencia que desencadenó importantes más movilizaciones para reivindicar libertades políticas.

De esta forma dio comienzo a la sucesión de nuevas manifestaciones en las que cada vez la participación ciudadana era mayor. Estas protestas, junto con huelgas de teatros y, hicieron más visible la movilización social contra el régimen checo, que era ocultada por los medios de comunicación (todos de propiedad gubernamental).

Así, dos días más tarde de la primera movilización estudiantil, el 19 de noviembre, se formó en Praga el grupo opositor Foro Cívico. A él se unieron disidentes, representantes de la iglesia, personalidades de la cultura y estudiantes. Vaclav Havel, dramaturgo y uno de los disidentes más famosos en la Europa comunista se convirtió en su líder oficioso.

A medida que pasaban los días, el movimiento ganaba peso y nuevas adhesiones.

Desde los medios de comunicación gubernativos el secretario general del Partido Comunista insistía en un mensaje televisado basado en que el marxismo era “la única alternativa para Checoslovaquia” y condenaba a los grupos disidentes.

En la huelga antigubernamental convocada el 21 de noviembre, el personal de prensa y radiodifusión decidió seguirla e, incluso, realizar entrevistas a líderes disidentes que comentaban la situación del país, anulando así toda censura.

Continuaron las manifestaciones callejeras, alcanzando su mayor convocatoria en Praga, donde marcharon cerca de 400.000 manifestantes, y en Bratislava, donde acudieron unos 100.000 participantes; las manifestaciones estaban extendidas a otras importantes ciudades checas como Brno, Košice y Ostrava.

Tras una nueva huelga general a finales de noviembre y dada la falta del apoyo del aliado soviético, el Partido Comunista checoslovaco abandonó el poder cuando su líder Gustáv Husák dimitió como presidente.

Nuevo Gobierno en el poder

Habían pasado 18 días desde las primeras manifestaciones pacíficas y huelgas conocidas como la Revolución de Terciopelo, cuando el Gobierno comunista cayó. Fue el final de una de las dictaduras comunistas más represivas de Europa del Este.

La Revolución de Terciopelo aupó a la presidencia a Vaclav Havel un mes después en un servicio solemne en la catedral romana católica de Praga, donde el líder disidente fue designado jefe de Estado, en una forma de gobierno de República Federal Parlamentaria.

Aunque, la caída del comunismo fue sólo una fase de la transición. Apenas cuatro años después de esta revuelta pacífica, en enero de 1993, crecieron las tensiones nacionalistas dentro del Gobierno y Checoslovaquia se separó formalmente en dos países independientes: la República Checa y la República Eslovaca.

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