Holocausto

El Holocausto, un amargo recuerdo que no se debe olvidar

Ya sea por la abundante presencia que estos terribles hechos han tenido en el cine, la literatura y la novela gráfica o por los muchos monumentos y recordatorios que existen a lo largo del mundo, pocas son las personas que no conocen los horrores que trajo la Segunda Guerra Mundial. Si la Gran Guerra había sido un enfrentamiento cruel, de desgaste, en el que las trincheras se tiñeron de rojo en auténticas carnicerías, la guerra que la seguiría supondría un nuevo esquema bélico.

Pero más allá de la inclusión de nuevos y mejorados tanques, aviones de combate o buques de guerra y de la aparición estelar de armas de destrucción masiva con la bomba atómica, la Segunda Guerra Mundial quedó marcada por el terror desatado durante el llamado Holocausto, el genocidio llevado a cabo por la Alemania nazi para exterminar a los colectivos que ellos consideraban ‘enemigos de la nación’ (véase judíos, negros, homosexuales, enfermos, personas con discapacidad, comunistas…). El ascenso de Hitler al poder llegó en un momento en el que Alemania había pasado los peores años del Tratado de Versalles y, tras la recuperación conseguida con la ayuda de Estados Unidos, había caído en un abismo todavía más profundo.

La industrialización y el rearme promovido por el Partido Nazi como antecedente a sus políticas expansionistas marcaron el comienzo de un sistema autoritario en el que las grandezas pasadas y un odio irracional que el propio gobierno promovía y fomentaba hicieron del Führer un ídolo todopoderoso para su pueblo y sus oficiales más cercanos, que se volcaron para complacer sus macabros planes.

Entre ellos, la Solución Final es la más conocida: una sistematización casi industrial que les permitiera exterminar a grandes masas de personas de forma rápida y dejando pocas pruebas. Fue Adolf Eichman quien, desde la Conferencia de Wansee de 1939, se encargó de coordinar la Solución Final y diseñar las cámaras de gas y los hornos crematorios utilizados. El veneno utilizado era el insecticida Zyklon-B y, antes de su muerte, los prisioneros eran trasladados a campos de concentración, forzados a trabajar como esclavos y usados como conejillos de indias en experimentos de todo tipo.

Desde 1939 hasta 1945, con el final de la guerra, el Holocausto nazi se cobró la vida de alrededor de 15 millones de personas, de las cuales 6 millones eran judíos. Auschwitz-Birkenau, cerca de la ciudad polaca de Cracovia, fue el campo más grande y el más letal (2 millones de muertos) y mientras nombres como Josef Mengele, Sigmund Rascher o Heinrich Himmler han pasado a la historia por su crueldad y los terribles actos que llevaron a cabo, otros como Oskar Schindler o Irena Sendler destacaron por haber arriesgado sus propias vidas para salvar a aquellos que iban hacia su perdición en manos de los nazis.

El 27 de enero, en el aniversario de la liberación de Auschwitz por las tropas soviéticas, se celebra el Día de las Víctimas del Holocausto como un pequeño homenaje a aquellos que perdieron la vida y un intento de mantener en el recuerdo la historia para que no se repita.

Así fue el Holocausto nazi

El exterminio sistemático que el régimen de Hitler llevó a cabo desde 1939 a través del Holocausto causó la muerte de 15 m...

Historia del Holocausto

En los campos de exterminio nazi fueron asesinadas entre 15 y 20 millones de personas en total, de entre ellas 6 millones ...

Continúa leyendo