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Wild Bill Hicock, el muerto que dio origen a una mano de póker

En póker, una doble pareja de ases y ochos es conocida como ‘mano del muerto’. Fue la última jugada de Wild Bil Hicock antes de que lo mataran.

Mano del muerto póker
Imagen: iStock Photos.

El póker es un juego para forajidos y caballeros. Es muy probable que, en cualquier timba que se precie, todos los jugadores sean una cosa o la otra, pero lo difícil es saber cuál es cuál. Antes de que se convirtiera en uno de los reyes del juego online y protagonizara torneos con millones en premios, fue el pasatiempo de mafiosos y sicarios que mataban sus horas muertas entre los envíos de alcohol de contrabando echando una partidita. Y mucho antes de que las Thompson retumbaran en las calles de Chicago, fue el juego predilecto en las cantinas y saloons de ese Salvaje Oeste donde la ley, si es que la había, estaba escrita con whisky y sangre.

Precisamente en una de esas cantinas con música de gramola fue donde el pistolero Wild Bill Hicock creó la llamada ‘mano del muerto’, una jugada de póker formada por una doble pareja de ases y ochos.

James Butler Hicock (Wild Bill para sus amigos, enemigos y amantes) fue un personaje muy popular en el Lejano Oeste, en parte gracias a las historias que él mismo se inventaba y que engrandecían su leyenda. Nacido y criado en una granja al norte de Illinois, marchó al oeste con apenas dieciocho años para escapar de la justicia. Comenzó a trabajar como conductor de diligencias en esta nueva tierra prometida, pero con el paso de los años desempeñaría toda clase de oficios con los que se mantenía. Acabó por unirse a los agentes de la ley para patrullar el territorio fronterizo entre Kansas y Nebraska y luchó del bando de la Unión en la Guerra de Secesión estadounidense. Tras el conflicto, ejerció como explorador, actor y jugador profesional, todo esto acompañado de numerosos tiroteos en los que salió vencedor.

Wild Bill Hicock
Wild Bill Hicock. Imagen: Wikimedia Commons.

 

Llegamos así a 1876, al saloon de Deadwood (hoy Dakota del Sur). Hicock estaba en mitad de una partida de póker cuando Jack McCall, un tipo al que había desplumado esa misma noche, se colocó detrás de él y le disparó en la cabeza, matándolo al instante. Al desplomarse sobre la mesa, Hicock dejó caer sus cartas y el resto de consternados jugadores vieron que tenía dos ases, dos ochos y una quinta carta desconocida. Desde ese momento, esa combinación pasó a ser conocida como la ‘mano del muerto’.

Póker en el Salvaje Oeste
Imagen: iStock Photo.

 

No hagas trampas con Doc Holliday

La de Hicock no es la única historia del Salvaje Oeste en la que una partida de póker acaba con un derramamiento de sangre. Una de las más conocidas tiene como protagonista a John Henry ‘Doc’ Holliday, compañero de Wyatt Earp en su Vendetta Ride en el que asesinó a los hombres que habían matado a su hermano.

Aparentemente, Holliday aprendió a jugar al póker en Texas y se convirtió en un maestro en muy poco tiempo. Era invencible con las cartas y con las armas, siempre acompañado de un gran cuchillo de doble filo y un revólver Colt, que no dudaba en usar cuando consideraba que alguien le había faltado al respeto. Un día se encontró jugando una partida de póker en Fort Griffin, Texas, con un conocido tramposo llamado Ed Bailey enfrente. Doc Holliday se dio cuenta de que Bailey miraba las cartas de descarte, lo cual no está permitido en el póker, y le pidió en varias ocasiones que parara y se dedicara a jugar. Ya sea porque Holliday ganaba siempre y le acusaron de hacer trampas o porque se hartó de consentir las malas prácticas de Bailey, su rival acabó levantándose de la mesa y encañonando a Holliday con su arma.

La historia tiene dos finales conocidos. En el primero, Holliday saca su cuchillo antes de que Bailey pueda disparar y se lo clava en la mano, haciéndole soltar el arma. En el segundo, le da un tajo en el cuello y lo mata.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.

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