Simone de Beauvoir, figura feminista

Declarada atea y feminista, Simone de Beauvoir luchó desde su juventud por alejarse de un contexto social represivo que marcó su obra.

Simone de Beauvoir

Una de las mentes más concienciadas en el feminismo durante el siglo XX, la filósofa francesa Simone de Beauvoir, nació el 9 de enero de 1908, en el seno de una familia burguesa venida a menos, y con un padre que deseba haber tenido un varón, y una madre de gran devoción católica.

Con solo quince años ya estaba decidida a ser escritora y se formó con determinación y brillantez sin abandonar la idea con la que había crecido: "la libertad como principio en cualquier relación humana".

En 1928, se cruzó en su camino otra de las grandes mentes del siglo XX: Jean Paul Sartre. La inquietud intelectual de Simone se complementó de esta forma a la perfección con la sabiduría del escritor parisino.

La relación de Beauvoir con el también filósofo Jean Paul Sartre fue un paradigma de libertad y el modelo de ruptura con las formas de vida burguesas tradicionales.

Se trataron de usted durante más de 50 años, nunca vivieron juntos, se negaron a contraer matrimonio y tener hijos, y es conocida la liberalidad con la que ambos aceptaban que el otro miembro de la pareja mantuviera relaciones con terceras personas.

Tras ejercer como profesora de provincias, llega el momento de la ansiada docencia en la Facultad de Filosofía de la Sorbona, un ambiente que propicia el despegue de su carrera literaria, pero su carrera docente se truncó tras la denuncia de una madre que no había soportado el escarceo sexual entre su hija y la propia Simone.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Beauvoir, junto a Sartre, fue acusada de no involucrarse demasiado en la lucha contra el nazismo y de no rebelarse contra la ocupación alemana. Pero lo cierto es que reanudó su trabajo como profesora sin cambiar ni una frase de su discurso y que, además, trabajó para la radio libre emitiendo mensajes de esperanza para la población francesa.

Terminada la contienda, Simone predicó con el comunismo y se fotografió con el Che Guevara, con Mao o con Fidel Castro. Proclamó su ateísmo y se comprometió más que nunca con el feminismo, publicando algunos títulos que han pasado a la Historia como obras cumbre del movimiento.

Su herencia: una gran obra

Fue autora del ensayo feminista más importante del siglo XX: El segundo sexo, publicado en 1949 y bautizado por algunos como la Biblia del feminismo.

Simone de Beauvoir en esta obra abogó por librar a la mujer de la cárcel en la que se ha visto encerrada. Este encarcelamiento lo reprobó exponiendo ejemplos históricos de represión femenina.

Otros dos destacados ensayos de Beauvoir fueron La vejez (1970), centrada en la situación de la ancianidad en el imaginario occidental y en donde criticó su marginación y ocultamiento, y La ceremonia del adiós (1981), polémica obra que evoca la figura de su compañero de vida, Jean Paul Sartre.

Además de sus aportaciones en el feminismo, aportó interesantes reflexiones sobre la creación literaria, sobre el desarrollo de la izquierda antes y después de la Segunda Guerra Mundial, sobre el dolor y la percepción del yo, sobre los linderos del psicoanálisis y sobre las premisas profundas del existencialismo.

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