Ruby Bridges, la primera niña afroamericana en un colegio de blancos

Con seis años tenía que ir escoltada a sus clases.

“Recuerdo que ese día todo el mundo parecía estar muy emocionado. Los vecinos vinieron a casa por la mañana para ayudarme a salir para la escuela. Alguien golpeó a la puerta y, cuando mis padres abrieron, pude ver unos hombres blancos muy altos en trajes, con bandas amarillas en los brazos. «Somos policías federales. Nos ha enviado el presidente de Estados Unidos». Estaban ahí para escoltarme a la escuela. Entré al auto con ellos. No sentí miedo. Llegamos a la escuela y había un montón de personas en la entrada y agentes de policía a caballo y en motocicletas. Todo parecía como un gran evento. Viviendo en Nueva Orleans, pensé que se trataba de las fiestas de Mardi Gras”.

Así relataba Ruby Bridges las vivencias de su niñez en una entrevista concedida a la BBC. A sus seis años no podía concebir la importancia del acto que estaba realizando, pero hoy día es todo un icono contra el racismo y su entrada a un colegio de blancos un símbolo para la historia de los derechos y la igualdad de las personas. 

Escolta Rudy Bridges

Ruby Bridges escoltada por agentes federales a la salida de la escuela William Frantz. 1960. Wikimedia.

El final de la segregación (en teoría)

Ruby Nell Bridges Hall nació en 1954, el mismo año que la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos declaró ilegal la segregación, es decir, nació cuando la ley dejó de considerar distintos (para más concreción: inferiores) a los negros de los blancos. Pero una cosa era la teoría y otra muy distinta la realidad. Ruby Bridges y su familia fueron pioneros en emprender un largo camino por la igualdad que todavía hoy seguimos recorriendo y que, por desgracia, siguen quedando muchos obstáculos por superar. 

Cuando Ruby contaba cuatro años, su familia se mudó a Nueva Orleans, en el estado norteamericano de Luisiana. Sus padres formaban parte de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP según sus siglas en inglés), y en 1960 se les invitó a participar en un programa de integración racial en Nueva Orleans. Aceptaron el reto, no sin cierto recelo y las lógicas reticencias ante una situación que sabían que armaría escándalo. Pero la valentía se impuso y los padres de Ruby lucharon por sus derechos recientemente adquiridos. Ruby Bridge acudió al colegio de educación primaria William Frantz en 1960. Se convirtió en la primera persona afroamericana en asistir a una escuela “solo para blancos”. Y, efectivamente, se desató el escándalo.

Racismo hasta lo macabro

La ley había sido clara, sin embargo, la transición fue dura y con más trabas de las que los racistas podrían sentirse orgulloso. Los negros podían acceder a los colegios de blancos, pero antes debían superar un examen teórico para demostrar que tenían el suficiente nivel académico. Ruby y otros cinco niños aprobaron el test, pero ella fue la única que acudió a la escuela.  

Ruby Bridges tuvo que ir a la escuela escoltada por agentes federales. Una multitud se agolpaba en la calle, unos aplaudían alegres y defendían los derechos e igualdad de los negros. Otros lanzaban objetos y gritaban contrarios a que una negra compartiera el mismo espacio que los blancos. De hecho, se negaron a ello los padres, que sacaron a sus hijos de las aulas y Ruby tuvo que pasar todo un año recibiendo clases en solitario. Solo Barbara Henry, una profesora que llegó desde Boston, se encargó de la educación de la niña a la que el resto del profesorado se había negado a aceptar en sus clases. 

“Jamás imaginé que todo eso era por mí, que habían organizado una manifestación para impedir que yo acudiese a la escuela. Portaban pancartas, coreaban consignas: «Dos, cuatro, seis, ocho, no queremos integrar». Los policías federales me tomaron y me metieron rápidamente en el edificio hasta la oficina del director. Vi cómo la gente de afuera entraba apresurada y me miraban por la ventana, gritando. Fueron a todas las aulas para sacar a sus hijos. Se los llevaron a casa dejando el colegio desierto.

Durante todo el día hubo gritos y más gritos. Unos aparecían sosteniendo una pequeña caja, que era un ataúd de bebé en el cual habían colocado una muñeca negra.

Cuando regresé el segundo día, la escuela estaba vacía. El rector me esperaba en el descanso de la escalera y me indicó dónde quedaba mi clase. Cuando entré vi a una mujer que dijo: «Hola, soy tu maestra. Mi nombre es Sra. Henry». Lo primero que pensé fue: «¡Es blanca!», porque nunca había tenido una profesora blanca y no sabía qué esperar.

Resultó ser la mejor maestra que jamás tuve y amé la escuela por ella. Era una mujer que había llegado desde Boston para enseñarme porque los profesores de la ciudad rehusaban darles clase a niños negros. Fue como una segunda madre para mí y nos convertimos en las mejores amigas”.

Ataud muñeca negra Ruby
Padres y madres segregacionistas portan un ataúd con una muñeca negra para asustar a Ruby Bridge. 1960. Autor desconocido.

Ruby tenía que ser escoltada incluso para ir al baño. Una mujer amenazó con envenenarla, por lo que tuvo que traerse la comida desde casa y no podía acudir a la cafetería. Las niñas más atrevidas o inocentes (cuesta ponerse en situación), se acercaron para decirle que no podían jugar con ella porque sus padres no les dejaban. Pero Ruby Bridges supo imponerse a toda esa situación violenta y desmedida contra una niña de seis años que solo ejercía su derecho de ir al colegio. 

En 1999, Ruby Bridges creó una fundación con su nombre para promover los valores de la tolerancia y el respeto a los afroamericanos en Estados Unidos. En 2001 recibió una medalla por parte del presidente Bill Clinton. En 2011 visitó a Barack Obama en la Casa Blanca. Su historia ha inspirado una película y, aunque ella solo se consideraba una niñita con trenzas acudiendo a clases, su resistencia y valor sirvieron para abrir el camino al resto de niños afroamericanos. 

Referencias:

Cervera, C. 2021. La niña afroamericana que tuvo que ser escoltada al colegio para ejercer su derecho a la educación. abc.es.

Redacción. 2010. La niña que ayudó a cambiar a EE.UU. bbc.com. 

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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