Rocas de 70 millones de años influyen en las elecciones de los Estados Unidos

El “Cinturón Negro” de los Estados Unidos es una formación rocosa que actualmente acoge a una población peculiar.

 

Durante el Cretácico tardío, hace entre 86 y 66 millones de años, la temperatura media de la Tierra era más alta y el nivel del mar se elevaba hasta zonas que hoy día estamos acostumbrados a ver como superficie terrestre. Buena parte de Norteamérica estaba bajo agua. Conocido como el mar Interior Occidental, esta masa de agua llegaba hasta la zona central de los actuales Estados Unidos que, en su costa este, solo los montes Apalaches se levantaban por encima del agua.

El material erosionado de estos montes era arrastrado hacia el mar, donde iban a parar al fondo marino. Estos depósitos de arcilla, con el paso del tiempo, se fueron transformando en una capa de esquistos, rocas ricas en minerales que forman láminas. Cuando el clima cambió a las temperaturas que tenemos en la actualidad, el nivel del mar descendió y la línea de costa del continente recorría ya el perfil que reconocemos hoy en Norteamérica. El suelo de lo que fue el fondo marino quedó en superficie con una banda de rocas ricas en nutrientes y de un color oscuro.

Algodón y esclavos

Conocido como “Cinturón Negro”, esta franja de suelos se distingue en esta zona del continente por su color y posibilidades agrícolas. Por ello, estas extensiones que recorren los actuales estados de Mississippi, Alabama y Georgia se utilizaron para el cultivo, a diferencia de los territorios vecinos, donde históricamente se ha impuesto la ganadería como actividad comercial.

En concreto, en este territorio se explotaron plantaciones de algodón, un producto cuya demanda se disparó con la Revolución Industrial por su uso como tejido para confeccionar ropa. A diferencia del cultico del cereal, las plantaciones de algodón necesitan mucha mano de obra y dedos habilidosos para recolectar cada cúmulo de algodón. Desde finales del siglo XVIII, las manos encargadas de esta labor en los estados sureños fueron manos esclavas.

A mediados del siglo XIX, esclavos afroamericanos poblaban las orillas del río Mississippi y la franja de tierra oscura que recorre Alabama, Georgia y Carolina del Sur. En el punto álgido de las plantaciones de algodón esclavistas, el concepto de “Cinturón Negro” empezó a tomarse como referencia al color de la población, en vez del de las rocas.

Libres y con derecho a voto

En 1865, el final de la guerra civil entre “la Unión” y los Estados Confederados acabó con la esclavitud en los estados del sur. Aunque cambió su situación legal, la población continuó, en gran medida, con la misma base económica, solo que ahora trabajaban en las plantaciones como hombres y mujeres libres.

Pasaron cien años hasta que esta población pudo acudir a depositar su voto en las urnas, pero, desde entonces, resulta curioso observar un mapa con el patrón de votos en las elecciones del país. Donald Trump, el candidato republicano en las elecciones de noviembre de 2016, se impuso a Hillary Clinton, la opción demócrata. El sudeste de los Estados Unidos votó en su gran mayoría a Donald Trump, excepto una línea de condados que votaron al partido demócrata: justo los territorios ubicados en la orilla del Mississippi y la franja de rocas negras del Cretácico.

Geografía electoral de los Estados Unidos. Abel Gil Lobo. El Orden Mundial.
Geografía electoral de los Estados Unidos. Abel Gil Lobo. El Orden Mundial.

Esta faja se ha diferenciado siempre en el color de sus territorios vecinos para todos los ámbitos de la vida. La pauta fue similar para las votaciones de 2012, 2008 y podríamos remontarnos hasta la aprobación de la Ley del derecho de voto de 1965. Con un desarrollo industrial insuficiente, un sector turístico que tampoco fue implementado y niveles bajo de educación, los problemas socioeconómicos de la población afroamericana del “Cinturón Negro” la convierten en votantes tradicionales de los demócratas.

Lucha contra el racismo

Este fue el territorio donde se formó el núcleo del movimiento por la lucha contra el racismo. En 1955, Rosa Park se negó a levantarse de su asiento de autobús para que lo ocupara un blanco. Ocurrió en Montgomery, una ciudad levantada sobre rocas con 70 millones de años. Casi una década después, Martin Luther King fue condecorado con el Premio Nobel de la Paz. El activista estadounidense nació en Atlanta. Ya sabrás qué color tienen las rocas del suelo donde se fundó esta ciudad.

Este proceso histórico que podemos remontar millones de años atrás, es solo una de las muchas muestras de cómo la transformación de nuestro planeta influye en la historia de la humanidad. Una obviedad que, no por ello, resulta menos curioso seguir por la línea de acontecimientos que llevan de erosiones que acabaron en un fondo marino durante el Cretácico a una población arrancada de África que accedió a su libertad y cambia el color de los votos de nuestra actualidad.

Referencias:

Dartnell, L. 2019. Orígenes. Cómo la historia de la Tierra determina la historia de la humanidad. Debate.

Gil, A. 2020. El mapa de la geografía electoral de Estados Unidos. El Orden Mundial.

 

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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