Revolución de Saur: el golpe comunista en Afganistán

El 27 de abril de 1978, el Partido Democrático Popular de este país asiático derrocó al presidente Mohammed Daud Khan e implantó un régimen socialista.

Revolución de Saur

La Revolución de Saur fue una revuelta comunista ocurrida en Afganistán hace cuatro décadas, dirigida por el Partido Democrático Popular (PDPA) contra el gobierno liberal y populista de Mohammed Daud Khan. Saur es el nombre del segundo mes del año en el calendario persa que se usa en este país asiático, aunque fuera de sus fronteras también se conoce a este acontecimiento como Revolución de Abril. En 1973, la monarquía había sido derrocada por Daud Khan. El presidente pronto comenzó a tener conflictos con el PDPA, que inicialmente había sido su aliado. Por entonces, en Afganistán, alrededor del 97% de las mujeres y del 90% de los hombres eran analfabetos; en torno al 5% de los propietarios poseía más del 50% de las tierras cultivables; la esperanza de vida era de 42 años y la mortandad infantil era la más alta del mundo. Para comienzos de 1978 se vivía un clima de gran agitación política, producto de la escasez de alimentos.

Por otra parte, durante décadas los soviéticos proveyeron de materiales y cursos de instrucción a las Fuerzas Armadas afganas, que se vieron así muy influenciadas por el comunismo. También facilitó la Revolución que Daud perdiera apoyos tanto por la derecha como por la izquierda: por un lado, en 1976 hizo una reforma agraria que no se llegó a aplicar pero que le ganó el resentimiento de sus aliados tradicionales en el campo; por el otro, destituyó a muchos oficiales y funcionarios izquierdistas en un vano intento de ganarse la simpatía de los sectores más conservadores. Así las cosas, el 17 de abril de 1978, Mir Akbar Kaibar, destacado militante del PDPA, fue asesinado por agentes del régimen en la prisión de Kabul. Hubo una manifestación de protesta espontánea de más de 10.000 personas y los principales dirigentes del PDPA fueron detenidos. Sería el detonante para que las Fuerzas Armadas, en connivencia con los comunistas, se levantaran.

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El alzamiento comenzó el día 27 en el Aeropuerto Internacional de Kabul y se extendió al resto de la ciudad en las siguientes veinticuatro horas. Además de los militares profesionales, colaboraron milicias populares. En la noche del 27 al 28 de abril, unidades militares irrumpieron en el palacio presidencial y, con la ayuda de la fuerza aérea, vencieron la resistencia de la guardia del presidente Daud, que murió durante el ataque. El coronel Abdul Qadir tomó el mando del país hasta el día 30, en que se lo traspasó al líder del PDPA Nur Muhammad Taraki. Cientos de miles de personas festejaron en las calles la victoria de la Revolución. A pesar de que por radio se pedía que la población permaneciese en sus hogares, muchos jóvenes salieron y adornaron con flores los tanques y las armas de los soldados. La victoria revolucionaria llevó a la implantación de un régimen socialista de carácter fuertemente represivo, que sería socavado de inmediato por la acción clandestina contrarrevolucionaria dirigida por EE UU desde Pakistán, lo que acabaría llevando a la invasión soviética de 1979 y, tras esta, a una larga guerra.

La Revolución de Saur fue una revuelta comunista ocurrida en Afganistán hace cuatro décadas, dirigida por el Partido Democrático Popular (PDPA) contra el gobierno liberal y populista de Mohammed Daud Khan. Saur es el nombre del segundo mes del año en el calendario persa que se usa en este país asiático, aunque fuera de sus fronteras también se conoce a este acontecimiento como Revolución de Abril. En 1973, la monarquía había sido derrocada por Daud Khan. El presidente pronto comenzó a tener conflictos con el PDPA, que inicialmente había sido su aliado. Por entonces, en Afganistán, alrededor del 97% de las mujeres y del 90% de los hombres eran analfabetos; en torno al 5% de los propietarios poseía más del 50% de las tierras cultivables; la esperanza de vida era de 42 años y la mortandad infantil era la más alta del mundo. Para comienzos de 1978 se vivía un clima de gran agitación política, producto de la escasez de alimentos.

Por otra parte, durante décadas los soviéticos proveyeron de materiales y cursos de instrucción a las Fuerzas Armadas afganas, que se vieron así muy influenciadas por el comunismo. También facilitó la Revolución que Daud perdiera apoyos tanto por la derecha como por la izquierda: por un lado, en 1976 hizo una reforma agraria que no se llegó a aplicar pero que le ganó el resentimiento de sus aliados tradicionales en el campo; por el otro, destituyó a muchos oficiales y funcionarios izquierdistas en un vano intento de ganarse la simpatía de los sectores más conservadores. Así las cosas, el 17 de abril de 1978, Mir Akbar Kaibar, destacado militante del PDPA, fue asesinado por agentes del régimen en la prisión de Kabul. Hubo una manifestación de protesta espontánea de más de 10.000 personas y los principales dirigentes del PDPA fueron detenidos. Sería el detonante para que las Fuerzas Armadas, en connivencia con los comunistas, se levantaran.

El alzamiento comenzó el día 27 en el Aeropuerto Internacional de Kabul y se extendió al resto de la ciudad en las siguientes veinticuatro horas. Además de los militares profesionales, colaboraron milicias populares. En la noche del 27 al 28 de abril, unidades militares irrumpieron en el palacio presidencial y, con la ayuda de la fuerza aérea, vencieron la resistencia de la guardia del presidente Daud, que murió durante el ataque. El coronel Abdul Qadir tomó el mando del país hasta el día 30, en que se lo traspasó al líder del PDPA Nur Muhammad Taraki. Cientos de miles de personas festejaron en las calles la victoria de la Revolución. A pesar de que por radio se pedía que la población permaneciese en sus hogares, muchos jóvenes salieron y adornaron con flores los tanques y las armas de los soldados. La victoria revolucionaria llevó a la implantación de un régimen socialista de carácter fuertemente represivo, que sería socavado de inmediato por la acción clandestina contrarrevolucionaria dirigida por EE UU desde Pakistán, lo que acabaría llevando a la invasión soviética de 1979 y, tras esta, a una larga guerra.

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