Real Academia Galega, ciento once años de Historia

Las iniciativas para crearla a principios del siglo XX partieron de la gran escritora Emilia Pardo Bazán y, curiosamente, de una sociedad gallega en La Habana.

Real Academia Galega

La Real Academia Galega (RAG) es la institución científica que tiene como objetivo el estudio y preservación de la cultura y la lengua gallegas. Así, elabora las normas gramaticales, ortográficas y léxicas y, al tiempo, defiende y promueve el uso del gallego. Además, decide el autor literario al que se le dedica cada año el Día das Letras Galegas (Día de las Letras Gallegas). Los miembros de la Academia son destacadas personalidades del mundo de la cultura y la lengua de Galicia. Tiene su sede central en la calle Tabernas, 11, de la ciudad de A Coruña, y su presidente actual, elegido en marzo de 2017, es el editor, escritor, periodista y catedrático Víctor Fernández Freixanes. Pero ¿cuándo y cómo surgió esta institución?

El primer precedente de la RAG fue la llamada Comisión Gestora para la creación de la Academia Gallega, promovida por dos ilustres personalidades de principios del siglo XX: el médico y político progresista Ramón Pérez Costales y la gran escritora Emilia Pardo Bazán. La autora de Los pazos de Ulloa, aristócrata, erudita y precursora del feminismo, era asimismo una galleguista convencida y, como tal, presidía la sociedad Folklore Gallego, de la que también formaba parte Pérez Costales. La idea lanzada por la Comisión, presidida por Pardo Bazán, fue recogida por el historiador y escritor Manuel Murguía –impulsor del llamado Rexurdimento (Resurgimiento) gallego– en un artículo publicado en 1904, en el que propugnó la creación de la Real Academia Galega como un instrumento de suma necesidad.

Este artículo despertó gran interés en la sociedad gallega, y no sólo a este lado del Atlántico. Así, en 1905 se constituyó en La Habana (Cuba) la Sociedad Protectora de la Academia Gallega, directo antecedente de la RAG, impulsada por el poeta gallego exiliado Manuel Curros Enríquez y el intelectual galleguista Xosé Fontenla Leal. Al mismo tiempo, en A Coruña se formó un círculo de defensores de la iniciativa que se reunía en la Libraría Rexional. Finalmente, la Real Academia Gallega se constituyó el 30 de septiembre de 1906, presidida por Manuel Murguía e inicialmente formada por cuarenta miembros. El solemne acto inaugural se celebró en los locales de la Reunión Recreativa e Instructiva de Artesanos, casi un año después de la presentación legal y registro de sus estatutos.

Los objetivos iniciales de la RAG eran fundamentalmente lingüísticos e incluían la elaboración de un diccionario y una gramática, proyectos que se demorarían muchos años. Durante la presidencia de Murguía (1906-1923) se elevó la figura de Rosalía de Castro, se comenzó a publicar el Boletín de la Academia Gallega y la institución se vio inmersa en polémicas y enfrentamientos debido a su carácter eminentemente nacionalista. La Guerra Civil y la inmediata posguerra la sumieron en una etapa de semiclandestinidad, de la que empezó a emerger en 1963 con la creación del Día das Letras Galegas. Pero no fue hasta la llegada de la democracia cuando la Real Academia Galega fue reconocida plenamente como entidad normativizadora del gallego mediante la Ley de Normalización Lingüística (1983).

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