¿Quiénes fueron los 'liquidadores' de Chernobyl?

A estas alturas, creo que cuando se habla de Chernobyl, sabes perfectamente de qué se trata. ¿Pero sabías quienes fueron los "liquidadores" que trabajaron allí? En este artículo te lo explico.

Si existe en la sala alguien despistado, lo que sucedió en la central de Chernobyl durante la madrugada del 26 de Abril de 1986, situada a poco más de 3 kilómetros de la ciudad de Prypiat, ubicada en el norte de Ucrania, país que por aquel entonces pertenecía a la Unión Soviética, fue un accidente nuclear provocado por la explosión y posterior incendio de uno de sus reactores, concretamente el 4. Un accidente considerado, por sus consecuencias a todos los niveles, como el peor que ha tenido lugar en la historia de la energía atómica.

Y es que este incidente expulsó a la atmósfera grandes cantidades de materiales radiactivos que formó una enorme nube tóxica que se extendió por gran parte de Europa del este, Europa Occidental e incluso, algunas regiones de América del Norte. Por este motivo, el gobierno de la antigua URSS se vió obligado a evacuar en los días posteriores a más de 100.000 personas, incluidos todos los habitantes de la ciudad de Prypiat, que quedó abandonada y congelada desde aquel momento en el tiempo

Fue en esos momentos también, cuando el gobierno soviético, asesorado y aconsejado por el equipo de científicos liderado por Valery Legasov, tomó la decisión de reclutar, muchos de forma voluntaria, exarcebando los valores patrióticos, eso sí, a cientos de miles de personas para trabajar en las labores de contención y “limpieza” del área afectada. Aquellas personas recibieron el sobrenombre de “liquidadores”, los “liquidadores de chernobyl”.

Urss medalla liquidadores
Uno de los liquidadores desinfectando un camión que salía de la zona de exclusión. A su lado, la medalla concedida a los mismos por la URSS. Fuente: WikimediaCommons.

Pero... ¿Quiénes fueron realmente estos liquidadores? Pues bien, de forma genérica, se puede decir que este cuerpo especial se formó con bomberos, obreros, científicos, especialistas de la industria nuclear, ingenieros de minas, geólogos y mineros, así como soldados especialmente preparados para una eventual guerra atómica, debido, fundamentalmente a su conocimiento y manejo de sustancias potencialmente radiactivas. 

Según los informes y datos oficiales que hoy existen, el número total de liquidadores que trabajaron en estas labores, tanto en la propia central, como en sus inmediaciones, fueron aproximadamente unos 600.000, aunque otras fuentes elevan la cifra a una horquilla comprendida entre los 750.000 y los 900.000. Sea como fuere, la gran mayoría fueron voluntarios. Y muchos de ellos, y esto es lo realmente importante, desconocía realmente a lo que se iba a enfrentar y las posibles consecuencias que ello tendría en su salud. Aunque también es cierto que algunos de ellos, especialmente los que eran científicos e ingenieros nucleares, a pesar del silencio gubernamental, si se hicieron una idea del peligro con el que iban a convivir y las implicaciones que ello podría tener en su propia salud. 

Liquidadores Chernobil Ucrania
Monumento conmemorativo a los liqudiadores en las inmediaciones de la central nuclear de Chernobyl. Fuente: WikimediaCommons.

Dicho esto, pese a estar la gran mayoría equipados de manera bastante precaria, con mascarillas y trajes de goma con planchas de plomo adheridas de forma casera que apenas ofrecían protección contra la radiación, ninguno de los que fueron por voluntad propia a aquel infierno radioactivo se echó atrás por su incorruptible el sentido del deber y la certeza de que ellos eran los únicos que se interponían entre la radioactividad y el resto del continente. Eso sí, “a cambio”, entre muchas comillas, los que sobrevivieron, fueron tratados como ídolos por la prensa y condecorados con el título de Héroes de la Unión Soviética, recibiendo pensiones y prestaciones sociales vitalicias. 

Cabe puntualizar que los roentgens/hora era la unidad de medida usada por aquel entonces para medir la radioactividad, considerándose 400 roentgens/hora la dosis mortal para cualquier ser humano. Pues bien, para hacerse una idea más o menos aproximada de los niveles a los que se vieron expuestos algunos de esos liquidadores, especialmente los que trabajaron en la extinción del incendio y la recogida de escombros de la central los días y semanas posteriores a la explosión, nos sirven de ejemplo las medidas obtenidas por los operarios a bordo de los helicópteros militares que sobrevolaron el reactor afectado, que, a pesar de estar a muchos metros de altura y a una distancia relativamente prudencial, llegaron a registrar picos de hasta 1800 roentgens/hora. Una auténtica barbaridad.

Pese a ello, los liquidadores que, por ejemplo, se encargaron de arrojar de nuevo al interior del reactor escombros y restos de grafito desde el tejado, pese a trabajar por turnos de apenas 2 minutos, se vieron expuestos a dosis de entre 7000 y 10000. Llegando en algunos casos extremos a los 30.000 a 40.000, equivalente a 50 millones de veces la cantidad que una persona puede soportar en circunstancias normales. Esto supuso la muerte, evidentemente, en pocos minutos, horas o como mucho días, de quienes sufrieron esos niveles de exposición.

No obstante, la gran mayoría trabajaron en zonas con índices mucho menores de contaminación radioactiva, pero sí de manera más continuada. Algo que nos lleva a hacer la pregunta del millón: ¿Cuántos de ellos murieron? ¿Cuál es la cifra real de muertos, entre liquidadores y civiles, por culpa del desastre nuclear de Chernóbil? Pues es una cuestión controvertida, ya que existen diferentes estudios y dossieres donde las cifras varían mucho. Aunque existiría actualmente una horquilla que va de los 4000, según el informe de la OMS hasta los 93.000 que proponen organizaciones como Greenpeace. Lo que está claro es que será realmente complicado estimar la cifra exacta, aunque algunas personas que vivieron la catástrofe en primera persona como el médico bielorruso Georgy Lepnin, que trabajaba en el reactor nº4 en la época del accidente, afirmó tajante que “aproximadamente 100000 liquidadores murieron”. 

Sea como fuere, la verdad sobre el número total de víctimas directas seguirá siendo objeto de debate durante mucho tiempo, y quizás, nunca llegue a conocerse con certeza. Lo que está claro es el coste altísimo que pagaron miles de personas, sacrificando su vida, la gran mayoría sin saberlo, yendo a la zona cero del accidente a trabajar durante meses para impedir que Europa se convirtiese en un erial postapocalíptico.

Referencias:

Belyakov, O., Steinhäusler, F., Trott, K.R. (2000). Chernobyl liquidators. The people and the doses. International Atomic Energy Agency. INIS 20. 11-252.

Kostin, I. (2006). Chernóbil. Confesiones de un reportero. Efados

Viana, I. (2011). Chernóbil: dudas, 25 años después. Diario ABC.

Pedro Pérez

Pedro Pérez (El cubil de Peter)

Licenciado en Historia por la Universidad de Oviedo, habiendo cursado, también en la misma Universidad como posgrado el Máster del profesorado de Educación Secundaria, Bachillerato y Formación profesional. Actualmente ejerce como profesor de Geografía e Historia en las etapas de Secundaria y Bachillerato, en el que desarrolla diferentes metodologías de aprendizaje como el flipped classroom o los breakout educativos (escape rooms). Es el creador del canal de Youtube "El Cubil de Peter", en el que divulga gran diversidad de contenidos relacionados con la historia y la arqueología, incluyendo los que tienen relación con las materias que imparte como docente. Es autor del libro de divulgación juvenil "Un dia en el Imperio Romano" bajo el sello de la editorial Alfaguara, y trabajado como coordinador de la sección de Historia del programa de RNE "Una noche en el Laberinto". Además, ha participado como colaborador en programas de televisión como "El Condensador de Fluzo" de la2 de TVE.

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