¿Quién fue (y qué hizo) Lucrecia Borgia?

¿Malvada, ambiciosa y descontrolada sexualmente? ¿O solo una marioneta en manos de una familia sin escrúpulos?

 

A lo largo de la historia, muchas voces han visto en Lucrecia Borgia una mujer perversa, ambiciosa e intrigante. Pero la realidad es que fue una desdichada al servicio de los intereses de su familia.

Nació el 18 de abril de 1480 en la población italiana de Subiaco, en el seno de la que sería una de las familias más poderosas del Renacimiento italiano. Su madre, Vanozza Catanei, estaba casada con un funcionario vaticano, pero tenía un amante, por entonces un cardenal, Rodrigo Borgia. De este amor ilícito nacieron tres hijos más: Juan, César y Jofré.

La dinastía Borgia

Amores ilícitos, intrigas y asesinatos, pero también el talento político y militar, con el mecenazgo de artistas en el ámbito cultural, fueron los elementos que llevaron a los Borgia a crear una dinastía poderosa que rivalizó con otros grandes apellidos de la Italia del momento: los Medici en Florencia, los Sforza en Milán y los d’Este en Ferrara.

Recibió una educación a su nivel: aprendió italiano, catalán y castellano (recordemos que los Borgia son de origen valenciano). Humanistas de renombre la instruyeron en latín, griego, poesía, danza y música, además de aprender técnicas propias de las damas de su época como el bordado o la pintura de porcelana. Una mujer culta y preparada, solo que, además, pronto sería muy poderosa.

En 1492, el cardenal Borgia fue nombrado papa con el nombre de Alejandro VI. Los Borgia, accedían así a uno de los puestos con mayor poder e influencia del mundo. Como única hija de Alejandro VI, Lucrecia fue un peón para alianzas matrimoniales de cara al público, y la falta de escrúpulos de los que la rodeaban hicieron de ella un objeto útil por el deseo que despertaba para lograr más beneficios también en el ámbito privado. Su belleza parece atestiguarse en muchas fuentes y sirvió como modelo para pintores destacados de la época. Tiziano la retrató en “La adoración de los Magos” junto con uno de sus maridos.

Cuadro de Lucrecia Borgia
Cuadro de Lucrecia Borgia

Leyenda y realidad de Lucrecia Borgia

Fue acusada de todo tipo de maldades a lo largo de los siglos. Lucrecia Borgia reúne muchas de las características típicas de las mujeres históricas envueltas en leyenda: de una belleza extraordinaria, la joya codiciada por todos debido al tremendo poder de su familia, con una maldad sin límites, una embaucadora sin escrúpulos, capaz de envenenar a quien sea.

Nada más lejos de realidad. Lucrecia Borgia fue una marioneta. Con tan solo 11 años la prometieron en matrimonio. Se casó a los 13 para, tres años más tarde, ser obligada a anular su matrimonio. A los 18, la casaron por segunda vez, y a los 20 asesinaron a su segundo marido. A los 22 contrajo matrimonio por tercera vez.

Cada uno de los matrimonios supuso una alianza que benefició políticamente a los Borgia. Utilizaban a Lucrecia como la llave para lograr sus objetivos y, en cuanto estas uniones dejaron de ser útiles o convenía más otro matrimonio, se solicitaba la anulación o, casualmente, el marido era asesinado.

El primer marido de Lucrecia fue Giovanni Sforza. Alejandro VI apuntó alto para lograr una alianza con otra de las familias más adineradas y poderosas de Italia. Además, los Sforza y su poder en Milán le suponían un interesante puesto aliado en el norte de Italia, desde donde podía vigilar a los enemigos que ambicionaban los territorios italianos, como Francia. Pero apenas tres años después, Alejandro VI empezó a ver menos provechosa la alianza con los Sforza y medió para anular el matrimonio de su hija. Utilizó una de las excusas más recurrentes: el matrimonio entre su hija y Giovanni Sforza no había sido consumado. Se cuenta que Giovanni mintió en el tribunal, pero, una vez roto el matrimonio, reconoció haber consumado el matrimonio muchas veces y añadió:

“El papa no quiere para otro lo que quiere guardar para él”.

Una acusación de incesto que persiguió para siempre a los Borgia. Sin embargo, no impidió que Lucrecia pronto tomara a Alfonso de Aragón en segundas nupcias. El duque de Bisceglie, hijo bastardo del rey de Nápoles, volvía a ser un aliado en las ambiciones políticas de los Borgia. Resultó ser un hombre apuesto y educado del que Lucrecia cayó muy enamorada, pero las intrigas políticas acabaron de nuevo con su matrimonio. Los Borgia dudaron de Alfonso, a quien culparon de espionaje y unos encapuchados acabaron quitándole la vida. Las acusaciones de asesinato siempre han recaído en los Borgia, en concreto en César, hermano de Lucrecia. Tras estos dramáticos sucesos, Lucrecia guardó un luto austero y firmaba su correspondencia como “la infelicísima”.

Su padre no le permitió desvincularse de la vida pública y, cuando Lucrecia contaba con 22 años, fue utilizada para otra alianza matrimonial. Esta vez con los d’Este, cuyo heredero al ducado de Ferrara, Alfonso, se convirtió en el tercer esposo de Lucrecia. Las malas noticias sobre Lucrecia y los Borgia volaban, así que antes de contraer matrimonio, los d’Este se encargaron de espiar a Lucrecia. El informe que recibió Alfonso fue tan favorable que no dudó en casarse:

“Posee una gracia perfecta en todas las cosas, con modestia, amabilidad y decencia; es también una ferviente católica [...] mañana irá a confesarse y comulgará por Navidad. Su belleza es ampliamente suficiente, pero la gentileza de su modo de ser, su apostura graciosa, la hace brillar todavía más. En pocas palabras, sus cualidades nos parecen tales que no se pueda pensar nada siniestro de ella”.

A la muerte de su tercer esposo, Lucrecia quedó como duquesa de Ferrara, donde vivió sus días más tranquilos, alejada de intrigas políticas y rodeada de arte y cultura. Por desgracia, no tuvo una vida larga. El 24 de junio de 1519, Lucrecia Borgia murió de unas fiebres y su historia pasó al ámbito de la leyenda.

Referencias:

Barceló, I. 2021. Lucrecia Borgia: bajo una nueva luz. Sargantana.

Mira, J. F. 2001. Los Borja. Familia y mito. Algar.

 

 

 

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

Continúa leyendo