Pinkerton: la primera agencia de detectives privados de la historia

Protegieron a Abraham Lincoln, persiguieron a famosos delincuentes del Oeste y fueron predecesores del FBI.

 

Allan Pinkerton fue un joven escocés que emigró a Estados Unidos. Allí creó la primera agencia de detectives privados de la historia. Entre otros casos, se hicieron muy populares por destapar una supuesta conjura para asesinar a Abraham Lincoln, quien acabó contratando los servicios de Pinkerton como seguridad personal. Esta agencia acabó convirtiéndose en la organización de detectives privados más grande del mundo.

La ley entre forajidos

Mantener el orden y la paz no era tarea fácil en muchos de los enclaves norteamericanos a mediados del siglo XIX. Sobre todo, en los territorios que formaban parte de la Frontera del famoso Oeste americano. Imponer la ley y la justicia en los pueblos que se fueron creando con la llegada constante de colonos requirió un esfuerzo considerable. En no pocas ocasiones, la teoría legal iba tomando forma al son de la vida misma. En ocasiones, la tarea de impartir justicia recaía sobre aquel que simplemente se atreviera a intentarlo o se sintiera en la situación de imponerse a pistoleros, forajidos y tantos otros personajes fuera de la ley que el género western nos ha mitificado.

En la película “El juez de la horca”, de John Huston (1972), Paul Newman interpretó el papel del juez Roy Bean, con una frase que ejemplifica con bastante atino una situación más común de lo deseado en el salvaje oeste americano:

“De ahora en adelante, yo seré aquí la ley. ¡Conozco bien las leyes porque las he violado todas!”

En este maremágnum, hacerse con un nombre en el ámbito del orden y la justicia, requería unas cualidades, destrezas y arrojo dignos de admiración. La agencia Pinkerton logró esa reputación realizando prácticas novedosas que resultaron ser muy eficaces.

El primer detective

Robert Allan Pinkerton nació el 25 de agosto de 1819 en Glasgow, Escocia. Trabajó haciendo barriles y en su juventud formó parte del cartismo, un movimiento popular del Reunido Unido que se mostró contrario a los cambios producidos por la Revolución Industrial. A los 23 años, Pinkerton abandonó su país para emigrar a Estados Unidos. Allí volvió a trabajar como tonelero, pero en 1846 capturó a una banda de falsificadores, un acto que le aupó al puesto de adjunto del sheriff en el condado de Kane, en Illinois.

Su habilidad para destapar a malhechores no pasó desapercibida y en 1849 fue nombrado primer detective de Chicago. Al año siguiente abrió en el número 80 de Washington Street, en Chicago, la North-Western Police Agency, a la postre: Agencia Pinkerton, pioneros en el servicio privado de detectives, espías y seguridad.

Nuevos métodos y el código Pinkerton

La Agencia Pinkerton puso en marcha innovadoras y eficaces prácticas de espionaje y detectivescas. Algunas de ellas se siguen utilizando. Contrataron a mujeres y diferentes individuos de minorías de la época para infiltrarse allí donde su presencia pasara desapercibida. Pusieron en marcha auténticas guerras psicológicas para presionar a sospechosos hasta que acababan confesando sus crímenes.

Para todos los agentes que trabajaron para Pinkerton existía un código de conducta con siete valores fundamentales:

  1. No aceptar sobornos.
  2. Nunca transigir con los delincuentes.
  3. Asociarse con la institución local responsable del cumplimiento de la ley.
  4. Rechazar casos de divorcio o casos que den lugar a escándalos.
  5. Rechazar dinero de recompensas.
  6. Nunca incrementar los honorarios sin el conocimiento previo del cliente.
  7. Mantener a los clientes bien informados constantemente.
Allan Pinkerton
Allan Pinkerton

El ojo que no duerme

Precisamente una mujer sería la artífice que inspiró el famoso logotipo de la agencia. Pinkerton y sus agentes fueron especialistas en proteger trenes. En la década de los cincuenta resolvieron varios atracos al ferrocarril pero, sin duda, la mayor hazaña fue proteger a Abraham Lincoln en su viaje en tren hacia Washington D. C. para tomar posesión del cargo como presidente de los Estados Unidos. Kate Warne, la primera mujer detective del país norteamericano, se encargó de infiltrarse para salvaguardar la integridad del flamante presidente electo e impidió un intento de asesinato a su paso por el estado de Maryland. Warne utilizó disfraces y permaneció despierta durante todo el viaje. Por ello, el logo de la agencia fue la ilustración de un ojo acompañado del lema “We Never Sleep” (“Nunca dormimos”).

Predecesores del FBI

El éxito protegiendo a Abraham Lincoln le sirvió a Allan Pinkerton para ser nombrado jefe del Servicio de Inteligencia de la Unión durante la Guerra de Secesión. Tras la guerra, la agencia obtuvo un gran reconocimiento público por la persecución de famosos delincuentes como los hermanos Dalton, Butch Cassidy o Jesse James y su banda.

Allan Pinkerton falleció de un modo un tanto rocambolesco. El 1 de julio de 1884, a sus 64 años, resbaló, cayó sobre la acera de la calle y en el accidente se mordió la lengua, que le generó septicemia, una infección generalizada que acabó con él.

Por entonces estaba trabajando en un archivo que centralizara los expedientes de crímenes y casos investigados. Esa base de datos pasó a manos del FBI y se ha continuado su administración hasta la actualidad.

Referencias:

Doval, G. 2009. Breve historia del Salvaje Oeste. Pistoleros y forajidos. Nowtilus.

López Gobernado, C. J. 2015. Pinkerton, el origen de los detectives privados. Quadernos de criminología: revista de criminología y ciencias forenses 29, 40-46. ISSN 1888-0665.

 

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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