Operación Archery contra los nazis en Noruega

En la Noruega ocupada, los alemanes aprovechan sus instalaciones industriales para potenciar la producción armamentística. Un cuerpo de operaciones especiales británico se marca un objetivo: destruir las fábricas más estratégicas.

Aliados en Noruega

Los soldados británicos tuvieron que protegerse frente al viejo Hotel Ulvesund, en Måløy, al oeste de Noruega. Hasta ese momento solo habían encontrado una resistencia ocasional, pero ahora el avance se había detenido. Los alemanes, atrincherados en el hotel, luchaban con fiereza. Por la calle resonaban ráfagas de ametralladora y los ingleses tenían que pegarse a las paredes de las casas si querían seguir con vida.

Los comandos iban acompañados de una unidad noruega y eran parte de la Operación Archery, un ataque contra la localidad de Måløy para destruir las fábricas que producían materias primas para bombas alemanas. Puesto que no habían previsto mucha resistencia, los hombres se encontraban ahora sumidos en la confusión; poco a poco, la nieve de la calle se iba volviendo negra por la ceniza que caía de los edificios en llamas.

Varios soldados se mostraron dispuestos a retirarse, lo que habría dado al traste con la operación, pero entonces llegó el capitán noruego Martin Linge. Después de animarles a intentar otro asalto al hotel, el capitán, seguido por el sargento Ruben Larsen, se lanzó a correr por la calle nevada.

“De pronto, sin ningún aviso previo, el capitán Linge cayó al suelo. Traté de sacarlo de allí, pero entonces recibió otro disparo, probablemente destinado a mí”, recordó Larsen más tarde. El capitán había muerto de un tiro en el pecho.

El sacrificio de Linge, sin embargo, no había sido en vano. En lugar de plantearse la retirada, ahora los británicos solo pensaban en seguir presionando a los alemanes encerrados en el hotel. Media hora más tarde, llegaron refuerzos con morteros y terminó la resistencia. Martin Linge fue el primer miembro de un comando noruego que murió en la guerra, pero no el último.

El ataque a Måløy, en la isla de Vågsøy, con el nombre en clave de Operación Archery, fue uno de los primeros de una serie de pequeños raids que los británicos llevaron a cabo en Noruega. La idea de esta táctica de ataque y huida era demostrarles a los alemanes que los aliados podían golpear en cualquier parte. La persistencia de la amenaza les obligaría a desplegar fuerzas en el norte de Europa, lejos de los campos de batalla del Frente Oriental y África.

En palabras del primer ministro Churchill, la misión de los comandos era “prenderle fuego a Europa”. Estas unidades pertenecían a la Dirección de Operaciones Especiales (SOE) y eran conocidas popularmente como “el ejército secreto de Churchill”. Los soldados noruegos exiliados en Inglaterra solían participar en las operaciones realizadas en su país de origen.

Los objetivos de la Operación Archery, llevada a cabo el 27 de diciembre de 1941, eran destruir el puerto de la ciudad –utilizado por los alemanes–, obtener información e incendiar las numerosas fábricas de aceite de pescado que había en la zona. Vågsøy era un importante centro de producción de este aceite, que, convertido en glicerina, era un componente esencial de la nitroglicerina utilizada por la industria armamentística alemana en la fabricación de explosivos.

La misión había sido cuidadosamente planeada durante muchos meses, en parte con ayuda de la Resistencia noruega. Gracias a sus aportaciones, los británicos habían construido una gran maqueta de la ciudad, con sus islas y su red de fiordos, y una representación detallada de los edificios y las posiciones defensivas alemanas.

El plan era desembarcar en distintas localidades con cuatro unidades de cien hombres cada una que debían enfrentarse a las defensas alemanas y hacer volar las fábricas de aceite de pescado y las instalaciones militares. Un quinto grupo permanecería en los barcos listo para desplegarse si se producía una emergencia, lo que al final resultó necesario debido a la inesperada resistencia encontrada en el Hotel Ulvesund.

Barcos a punto de zozobrar

El 24 de diciembre, todo estaba preparado. Varios barcos, encabezados por el HMS Kenya, salieron de la base naval de Scapa Flow, en las islas Orcadas, con destino a Noruega. Pero ese mismo día la flota se vio obligada a refugiarse en las islas Shetland debido al mal tiempo. En los buques de transporte de tropas Prince Charles y The Walnut Tree había entrado bastante agua, debido a que eran antiguos ferris del Mar del Norte que no estaban preparados para navegar con olas altas.

El día de Navidad lo pasaron anclados en Sullom Voe, donde se realizaron las necesarias reparaciones; al día siguiente, el tiempo mejoró y, la mañana del 27 de diciembre, los barcos habían llegado ya a la costa noruega. El HMS Kenya entró en contacto con el submarino Tuna, que llevaba días inspeccionando la zona. A las 07:39, cuando la isla de Vågsøy se encontraba aún envuelta en la oscuridad del invierno, los buques empezaron a remontar el Vågsfjorden en dirección a Måløy, la principal ciudad de la isla.

El paso de los buques británicos fue detectado por un puesto de vigilancia alemán, pero en la oscuridad los guardias los confundieron con un convoy de cargueros alemanes que estaban esperando. Solo cuando los bombarderos Hampden, pertenecientes a las bases escocesas de la RAF de Wick y Sumburgh, bombardearon las baterías alemanas de la costa en Rugsundøya, a escasos diez kilómetros de Vågsøy, quedó claro que se estaba produciendo un ataque inglés. Pero, para entonces, ya era tarde. Los buques de guerra británicos se pusieron de lado frente las defensas alemanas y lanzaron una serie de tremendas andanadas contra la única batería costera de la diminuta isla de Moldøen, al lado de Måløy. En solo nueve minutos, cayeron más de 400 proyectiles sobre una pequeña área.

 

Más información sobre el tema en el artículo Operación Relámpago contra los nazis. Aparece en el MUY HISTORIA, colección II Guerra Mundial, dedicado a Operaciones especiales.

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