Nikos Kazantzakis, un gran escritor griego del siglo XX

Sus dos novelas más famosas dieron lugar, tras su muerte, a dos películas icónicas: 'Zorba, el griego' (1964) y 'La última tentación de Cristo' (1988).

Tumba de Kazantzakis

Cuando Nikos Kazantzakis nació en Megalokastro (hoy Heraclión), Creta, en 1883, la isla estaba todavía bajo el dominio del Imperio otomano. De hecho, su apellido deriva de la palabra turca kazanci y significa "el que fabrica calderos". Sin embargo, es probablemente el escritor griego más importante del siglo XX, y el más emblemático de la Grecia moderna gracias al éxito mundial de la película Zorba, el griego (1964, Michael Cacoyannis), basada en su novela Alexis Zorba (1946), protagonizada por Anthony Quinn, Irene Papas y Alan Bates y ganadora de tres Oscars. Este éxito fue póstumo: Kazantzakis falleció el 26 de octubre de 1957 a causa de la leucemia. No obstante, en la última etapa de su vida -entre la publicación de dicho libro y su muerte- conoció la fama y el reconocimiento internacional, hasta el punto de que, en 1956, perdió el Premio Nobel de Literatura por un solo voto frente a Juan Ramón Jiménez.

Sus primeros años como escritor no fueron tan halagüeños. Tras estudiar Derecho en Atenas y Filosofía en París, empezó a publicar novelas, poemarios y obras teatrales, pero el mercado para la literatura en griego moderno, en la primera mitad del siglo XX, era muy reducido, por lo que se vio obligado a sobrevivir dedicándose a las traducciones y los libros por encargo: textos escolares y, sobre todo, guías de viajes. Estas últimas tuvieron mucho éxito y hoy son reivindicadas por su excelente calidad, además de entroncar con una de las grandes pasiones de Kazantzakis: viajar. A lo largo de su vida, no sólo recorrió Grecia palmo a palmo, sino que también residió temporalmente en Francia, Alemania, Italia, Rusia, España, Chipre, Egipto, Checoslovaquia, China y Japón. Precisamente, la muerte le sobrevino en una escala en Friburgo (Alemania) durante su último viaje a China.

Fue estando en Berlín en 1924 cuando, al tiempo que asistía a la emergencia del Partido Nazi de Adolf Hitler, el autor griego descubrió con admiración el pensamiento político de Lenin y se hizo comunista. Siempre independiente y reflexivo, su subsiguiente viaje a la URSS, en pleno ascenso de Stalin al poder, lo desengañó de dicho credo, lo mismo que abjuró de sus tempranas ideas nacionalistas y se hizo universalista al salir de su Grecia natal. En 1945, como líder de un pequeño partido de izquierda socialdemócrata, aceptó un puesto como ministro sin cartera en el Gobierno de coalición formado tras el fin de la II Guerra Mundial, pero dimitió del cargo a los pocos meses. Fue entonces cuando se inició su época más fructífera: divorciado de su primera mujer, se casó con Elena Samiou y publicó Alexis Zorba, a la que siguieron sus otras tres novelas mayores, Cristo de nuevo crucificado (1948, llevada al cine asimismo, en 1957, como El que debe morir), La última tentación de Cristo (1951) y El pobre de Asís (1953).

Kazantzakis fue también autor de ensayos filosóficos, de una interesante Historia de la literatura rusa y del poema épico La Odisea: una secuela moderna (1938), que él consideraba su mejor obra. Pero sin duda, aparte de Zorba, el libro por el que ha pasado a la Historia es La última tentación de Cristo, y no sólo por sus méritos literarios: esta magistral reinvención de los últimos días de Jesús sobre la Tierra le valió no pocos quebraderos de cabeza. Por humanizar al Hijo de Dios, la novela fue condenada por los sectores conservadores y luego incluida por la Iglesia católica en el Índice de Libros Prohibidos; la campaña concluyó con la excomunión de Kazantzakis por la Iglesia ortodoxa griega en 1955. Tres décadas después, en 1988, la adaptación cinematográfica dirigida por Martin Scorsese halló parecida hostilidad y fue prohibida en algunos países y boicoteada en muchos. Pero el escritor nunca perdió sus serenas convicciones; como muestra, el célebre epitafio sobre su tumba en Heraclión (en la foto): "No espero nada, no temo nada, soy libre".

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