Martha Graham, una pionera de la danza moderna

El 11 de mayo de 1894 nació Martha Graham, bailarina y coreógrafa, que se considera una de las precursoras más importantes de la danza moderna.

Martha Graham

El arte de Martha Graham (1894-1991) se compara con el aportado por Stravinsky a la música, Pablo Picasso a las artes visuales o Frank Lloyd Wright a la arquitectura.

A esta bailarina estadounidense se atribuye la creación de un nuevo lenguaje de movimiento que utilizó para mostrar la pasión, la rabia y el éxtasis comunes a las experiencias humanas.

Con su novedosa propuesta artística provocó toda una revolución en su momento y desembocó en una técnica concreta que hoy se estudia en todo el mundo.

El interés por la danza, protagonista de toda su vida, llegó a Martha Graham a través de las exóticas interpretaciones que la bailarina Ruth Saint-Denis (1879-1968) realizaba a partir de danzas orientales. Con ella y en su compañía, la Denishawn, recibió su primera oportunidad como bailarina.

Siete años de convivencia escénica después, Graham se alejó de su mentora para emprender su camino en solitario.

Desde sus primeras coreografías, la artista rehuyó la exuberancia de las producciones de Denishawn y apostó por una gran sencillez tanto en el vestuario como en la escenografía.

Las peculiaridades de su danza, con movimientos angulosos, causó rechazo al principio, pero su fuerte expresividad le proporcionó muy pronto adeptos incondicionales.

A la vez que creaba sus coreografías, desarrolló diversas técnicas con las que formó a jóvenes bailarines, y que incluían trabajos de tensión y relajación y de armonización de movimiento y respiración.

De su escuela salieron brillantes intérpretes y creadores como Merce Cunningham. Como maestra, Martha reclamaba la más absoluta entrega.

 

Precursora y comprometida

El conjunto creativo de Martha Graham asciende a un total de 180 obras, y algunas de ellas aún hoy se pueden ver en los escenarios a través de la Martha Graham Dance Company que sigue existiendo sin la gran artista.

Sus trabajos de los años veinte y treinta pusieron de manifiesto su actitud contra la injusticia social: Revuelta (1927), Inmigrant (1928) y Lamentation (1930), entre otras.

También mostró su interés por la tradición india en Primitive Misterys (Horst, 1931), Frenetic Rhythms (1933) y Frontier (1935).

En toda su obra se aprecia la influencia de la corriente filosófica existencialista –especialmente por su amigo Jean Paul Sartre– y el socialismo, interesándose sobre todo, en la rebelión de las masas. Además, apoyó a la resistencia española en contra del alzamiento militar del general Franco y al levantamiento obrero en Estados Unidos durante la depresión de los años 30.

Algunos de sus trabajos posteriores revelaron un claro compromiso político. Dedicó Deep Song (Cowell, 1937) al sufrimiento de la mujer durante la Guerra Civil española.

Rechazó el nazismo y se negó a actuar en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Berlín (1936).

En 1937 creó la coreografía American document, una historia sucinta de Estados Unidos que representó en la Casa Blanca, ante el presidente Roosevelt.

Pero el trabajo artístico de Graham fue revolucionario en cuanto que fue la primera coreógrafa que expuso en el mundo de la danza la necesidad de expresar la realidad americana y lograr un estilo que se diferenciase del ballet europeo.

Retirada como bailarina en 1970, siguió en activo como coreógrafa.

En 1984, con noventa años de edad, preparó la La consagración de la primavera de Stravinski. En 1973 se publicó Notas de Martha Graham, obra que ofrece un testimonio sobre la inspiración de sus más de 180 trabajos.

 

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