Marie Curie dio su vida por la química

Marie Curie, descubridora del radio y una de las científicas más brillantes de la Humanidad, falleció el 4 de julio de 1934, con 66 años.

Imagen: Wikimedia Commons.

Científica polaca naturalizada francesa, pionera en los primeros tiempos del estudio de las radiaciones y Premio Nobel de Física en 1903, Marie Curie falleció debido a las investigaciones que venía desarrollando en los últimos años de su vida porque la exponían a unos altos niveles de radiación que, al parecer, le provocaron una anemia aplásica de la que nunca se recuperó. Los efectos nocivos de la radiación ionizante no se conocían en ese momento y los experimentos se realizaban sin las medidas de seguridad pertinentes. Con su fallecimiento dejaba atrás numerosos méritos y hallazgos, primero al lado de su esposo Pierre Curie y, tras la muerte de este en 1906, en solitario.

Curie tuvo que hacer frente a una vida que no le puso las cosas fáciles. Su familia tenía una situación económica delicada y tuvo que trabajar como institutriz desde muy joven. Por cosas del destino acabó cancelando la boda que había planeado con el hijo de sus empleadores y, ante la negativa de su hermana de ir a la universidad, tuvo la oportunidad de estudiar en la Sorbona en 1891. La rígida mentalidad de su país natal hizo que estudiara de forma independiente y casi clandestina hasta que pudo viajar a París y cursar Física y Matemáticas.

En 1894 conocería a quien sería su marido y compañero de investigación: el profesor de física y director del laboratorio de la Escuela de Física y Química Industrial de París Pierre Curie. Ambos se volcaron en sus labores científicas y sintieron, desde el principio, una fuerte atracción y afinidad. Ambos compaginaron sus estudios sobre magentismo con el cuidado de sus dos hijas, Iréne y Eve.

Como parte de sus estudios de doctorado, Marie Curie eligió la radiación espontánea de un elemento tan poco conocido como era el uranio. De este trabajo descubrió, junto a Pierre, dos nuevos elementos químicos radioactivos (el polonio –le valió el Premio Nobel en 1903 y le otorgó ese nombre en honor a Polonia– y el radio). Desarrolló técnicas para el aislamiento de isotopos radioactivos e investigó el uso de la radiactividad con fines medicinales. Siguieron dando clase como forma de ganarse la vida, ya que habían dedicado todo el dinero del Premio Nobel a mejorar su laboratorio y continuar sus investigaciones.  Por ser mujer, Marie Curie solo pudo trabajar en la Universidad de París cuando su marido poseyó una cátedra y pudo contratarla.

Pierre murió en 1906, cuando un carro lo embistió en plena calle. Marie Curie siguió con sus investigaciones en solitario y su talento y fama eran tales que fue la primera mujer en poseer una cátedra en la Sorbona. Por desgracia, los años que había pasado expuesta a elementos radiactivos habían dañado gravemente su cuerpo y acabó por provocarle la enfermedad que acabaría con su vida. Se conservan las cajas que componen la colección de Pierre y Marie Curie que, después de todos estos años, siguen siendo peligrosamente radiactivas.

Hoy día es un icono de la mujer en la ciencia y la sociedad, pues fue la primera mujer en ganar un Premio Nobel, en ocupar una cátedra e impartir clases en la Universidad de París en los más de 600 años de historia de dicha institución y la segunda mujer de la historia en obtener el grado de doctor en Física.

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